11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 24 de octubre de 2013

"Contacto fatal: Gripe aviar en América" (2006).

-- "Fatal Contact: Bird Flu in America" (título original en inglés), "Virus mortal" (título en España). Nueva Zelanda / Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Richard Pearce.
-- Actuación: Joely Richardson, Stacy Keach, Ann Cusack, Justina Machado, Scott Cohen, David Ramsey, John Atkinson, Carolyn Dando, Kodi Smit-McPhee.
-- Guión: Ron McGee.
-- Banda Sonora: Mark Adler.

-- "Contacto fatal: Gripe aviar en América" en IMDb.
-- "Contacto fatal: Gripe aviar en América" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

China. El país en donde parten todas las fatalidades. Los soldados chinos entran a lo bestia en un poblado y se dedican a masacrar pollos a lo bestia, que por lo tanto mueren, adivinaron, a lo bestia. Cambio de escena a... una fábrica empaquetadora/embotelladora/metencajas/whatever. Un chino de los que apareció en el poblado estornuda dentro de una caja (sí, como en el capítulo ése de los Simpsons, pero ahora desarmantemente en serio). Justo cuando un exec occidental estaba visitando a los siervos de la gleba. Estados Unidos. Cambio de escena a... Joely Richardson en camisón, bien llevados sus en ese entonces 41 (es lo más sexy que llegará a vestir en la peli, por desgracia). Estamos en la escena postcoito de rigor, ella despacha al amante de turno porque es una mina-casada-con-su-trabajo y no tiene tiempo para relaciones profundas (pero... joer... ¿dónde están esas minas buenorras que sólo quieren sexo sin compromiso y nada más?), y en ésas, recibe un mensaje. Cambio de escena a... Joely Richardson ahora vestida como corresponde, frente a un grupo de empingorotaos señores y señoras, en una conferencia sobre un nuevo brote de la gripe aviar que ha mutao cosa mala el desgraciao, y se dispone a utilizarlos a ustedes los humanitos como su ganado. Y que atacará en oleadas, claro está. ¿Cuánto tiempo falta para que llegue a Estados Unidos?, le preguntan. Semanas, responde. Cambio de escena... al exec que habíamos visto al comienzo, ahora en un día de esos de "saco a mi familia yanketa a pasear". Semanas, mis polainas, el contagio ha empezado YA. No pasan demasiados minutos de metraje antes de que empiecen a caer humanitos como moscas allí donde importa, o sea, ¡¡¡AMÉRICA!!! (Estados Unidos, eso es). El gobernador de... no me acuerdo qué estado era, uno de los Virginias parece, pero no me acuerdo cual virgen de los dos, se atrinchera en su Gobernación en donde nada podrá salir mal, y desde ahí se dedica a dirigir la crisis haciendo cuarentenas y toda esa clase de actividades que al final resultan inútiles porque si funcionaran, la peli se acabaría en treinta minutos, y tenemos dos horas que rellenar. La batalla por impedir que la civilización occidental sucumba irónicamente no ante extraterrestres, godzillas o economistas neoliberales, sino ante un virus que se incuba en los mocos de un gallináceos, acaba de comenzar. Adivinen quién la va a ganar.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cada tantos sale una peli sobre el tema. Epidemias. Hubo un tiempo en donde las mismas eran parte del panorama. Hay regiones del mundo en donde todavía. Regiones en donde no viven ustedes, porque por alguna clase de curiosa coincidencia, los países con Medicina atrasada son los mismos que tampoco tienen mucho intené. La última gran epidemia a lo bestia que hubo en el siglo XX fue por supuesto la gripe española de 1918 (porque si quieres bautizar a una enfermedad letal que se carga cuanto cristiano o moro se le pone por el camino de manera obtusa sólo para retroceder y desvanecerse en el aire después, "española" es la palabra que andas buscando, así como el Imperio Español o el triunfo de España en la Copa Mundial 2010). Bueno, hubo algunas epidemias de polio después, aunque no tan devastadoras (además en los '50s vino la vacuna de Salk, y hazta-la-vizta-baby). Y el SIDA, pero que debido a su lentísima velocidad de propagación y la relativa facilidad para prevenirlo, nunca llegó a extremos tan letales ("relativa", eso sí, porque siempre hay condones que se rompen, parejas que no usan protección, amantes gays que utilizan la misma yilé para afeitarse, amantes lesbianas que utilizan la misma epileidi para afeitarse, amantes heterosexuales que tienen una pareja bisexual sin saberlo, amantes heterosexuales que son anticristianos partidarios del matrimonio gay...). Y eso sería. Lo cierto es que la mayor parte de ustedes no han vivido lo suficiente para ver una epidemia en forma. O si la han visto, ha sido en esos países de puallá, en China, claro. No es que no haya habido casos en que la guadaña pasó cerca. Marburg. Lhassa. Investiguen y quédense con los pelos de punta de enterarse de cuán peligrosamente cerca estuvo el bicho de turno en saltarse las defensas e iniciar una pandemia en forma. Aún así, ustedes los humanitos como que tienen un presentimiento de que más tarde o más temprano sucederá. Que un bicho saltará las barreras y, aprovechando los modernos medios de comunicación, convierta a la población humana entera en su banquete privado, es algo que ha estado bien presente en la cultura popular. En el cine, uno de los más tempranos ejemplos que se nos ocurren es "Pánico en las calles", de Elia Kazan (1950), y desde ahí en adelante hemos tenido más de alguna peste en las pantallas ("Epidemia", "12 monos", "Contagio"). Ejemplos más modernos lo ponen también en las pelis de zombis por aquello de darle un trasfondo científico al tema, porque el misticismo haitiano como que ya no cuela entre las audiencias descreídas de hoy. Y entre pitos y flautas, alguien decidió rodar un telefilme sobre, adivinaron, una epidemia. De gripe aviar. Porque Hollywood llevaba en ese tiempo sus añitos en no embarcarse (la última gran peli directamente de epidemias, sin zombis de por medio, en esos años era "Epidemia" justamente), y en esas circunstancias, la serie B al asalto a rellenar el hueco (y si Hollywood se embarca, la serie B se lanza al asalto igual, por aquello de aprovechar el tirón). Total, hasta "Contagio" del 2011... Dirigida por el ínclito Richard Pierce.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No suelo contar la historia de cómo vi la peli porque me cargan los blogueros autofeladores que se gastan como tres párrafos en contar si les tincaba o no la peli, si la fueron a ver, si se la descargaron... paso el recado, me importa tu opinión de la peli, no si la viste parado de cabeza o si acampaste tres putas semanas en la puerta del cine. Y no veo por qué yo tengo que hacer algo que detesto en los demás (soy mala clase, pero mala clase con ética, ¿eh?). Pero en este caso, como otras personas podrían pisar el palito, diré cómo llegué a esta peli. En breve, me interesó por el título, y sin mayores antecedentes (serie B, telefilme, ¿recuerdan?), sólo por poner "gripe aviar" bien grandecito en el título, pensé que era un documental. Por supuesto que no lo era (¿por qué, al darme cuenta de que no era un documental sino un telefilme, no cambié el canal? Mi respuesta: Joely Richardson. Muuuuuu guapa ella. Que Bastet me perdone mis constantes infidelidades mentales con otras diosas que no son LA DIOSA). Ahora, al grano. Es un telefilme, y debemos situarnos en determinadas coordenadas: presupuesto apretado como lycra de actriz porno, guión poco por encimita de peli porno (sin escenas softcore, claro), actuaciones de nivel de una actriz porno (sin escenas softcore, claro). Dentro de eso, ¿se deja ver? La respuesta es sí. La peli hace un esfuerzo por mostrarnos una descripción más o menos realista, no diré de la epidemia en sí (la velocidad a la que se propaga, con el contador de muertos abajo cada X minutos, es casi de risa), pero sí al menos de las reacciones habituales de la gente frente a crisis de ésas: los científicos luchando contra la peste, los políticos con sus reacciones de gente mediocre, los enfermeros más sobrepasados que atendiendo desmayos de minas en un concierto de los Jonas Brothers, la gente común asustada... afortunadamente todo medido y en su punto, nunca tan flemático como señoritos ingleses (¿Perkins, ha notado usted algo raro, como... epidémico... allá afuera en la calle...?) pero tampoco tan melodramático ni histérico como en otras producciones de bajo presupuesto que confunden actuar con ser Jim Carrey. Por supuesto, tener a Joely Richardson de prota (que además de ser maja, sabe actuar y too) es un pequeño lujo que ayuda a levantar el nivel general, y a nadie le hace mal que Stacey Keach aparezca un poquito en un rol secundario. El guión también mantiene un adecuado equilibrio entre personajes y situaciones, y tiende a describir el heroísmo en términos de tenacidad o espíritu en vez de esas chorradas hiperbólicas de otras pelis. La parte científica no presenta demasiados horrores (créase o no) aunque tampoco es que se sienten a dictarnos cátedra por ninguna parte: los diálogos tienden a ir más bien por la línea simplista de "tenemos una epidemia, habrán muchos muertos, todo colapsará", y no ahonda mucho más en la parte médica del asunto. Hay una escena de autopsia y algunas de gente escupiendo sangre, pero nada más gore. El presupuesto es lastimoso, y disimulado con el clásico recurso de enfocar bien de cerca a los personajes para que no se vean las tablas que sostienen el decorado del estudio (la escena del asalto a un convoy con vacunas en un callejón resulta especialmente cutre, eso sí). Dirige en lo que hasta el minuto viene siendo su despedida del cine, un tal Richard Pierce, que en su currículum no demasiado lucido acumula pelis que tratan de ser comerciales, pero con un puntito de comentario social, con más ganas que inspiración, pero aún así se agradece que al menos intente rodar un cine con un poco más de garra que lo "meramente comercial" ("Cosecha de ira", "Sin piedad", "Watergate: El escándalo", "El camino a la libertad" y "Milagro de fe" están en su currículum... ¿no han visto ninguna? Por qué no me extraña). ¿Deberían entonces verla? La verdad, este mismo tema y casi de la misma manera fue tratado mucho mejor en "Contagio" de Steven Soderbergh (que eso sí, dicho en honor de esta peli, es posterior, de 2011), de manera que si ustedes vieron ésa, no necesitan ver ésta. Pero si les gusta el tema de las epidemias... si no han visto "Contagio"... si no les molesta ver a Joely Richardson en pantalla... si les encantan los telefilmes... si les va el cine de catástrofes... pueden probar a darles una oportunidad. No creo que salgan con una epifanía de ver esta peli, pero si no les gusta, al menos no saldrán excesivamente fastidiados.

IDEAL PARA: Gente que les guste el tema de las epidemias, que no hayan visto "Contagio", que les guste ver a Joely Richardson en pantalla, y que le gusten los telefilmes.

VIDEOS.

-- Asalto a un convoy por vacunas [en inglés, sin subtítulos].


domingo, 6 de noviembre de 2011

"Contagio" (2011).


-- "Contagion". Estados Unidos / Emiratos Arabes Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Steven Soderbergh.
-- Actuación: Marion Cotillard, Matt Damon, Laurence Fishburne, Jude Law, Gwyneth Paltrow, Anna-Jacoby Heron, Kate Winslet, Jennifer Ehle, Enrico Colantoni, Bryan Cranston, Griffin Kane, Sanaa Lathan, Demetri Martin, Elliott Gould, Chin Han, John Hawkes, Amr Waked, Daria Strokous, Dr. Sanjay Gupta, Chui-Tien-you, Josephine Ho Chiu-Yi, Armin Rohde.
-- Guión: Scott Z. Burns.
-- Banda Sonora: Cliff Martínez.

-- "Contagio" en IMDb.
-- "Contagio" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

DÍA 2. (¡Hey! ¿Qué pasó con el Día 1? ¡Maldita lacra de tramposos, apuesto a que no me lo muestran porque me están escamoteando algo bueno!). Una chica ya no tan chica (Gwyneth Paltrow, peligrosamente cerca de la crítica edad femenina de los 40) hace algunas llamadas telefónicas mientras está viajando por el mundo: Hong Kong, Chicago... Mientras tanto, en apretados saltos de cámara, vemos como dos o tres pringaos en otros lados empiezan a enfermarse y caer como moscas, si es que les falta la pura chaqueta roja para que veamos que la amenaza... ¡¡¡VA EN SERIO!!! Después de mostrarnos que la chica parece que tiene uno de esos asuntillos de calentar camas que no son la propia, llega hasta su matrimonio como si ná, saluda a su amante maridito y a su familia, y... ¡¡¡PATAPLÁS!!! El Cielo vengador que ama a los matrimonios bien constituidos se ensaña con ella, mandándola con convulsiones y espumarajos bucales al suelo, muy bíblico too, luego al hospital, luego a la morgue (¡sí, leñe, la Güiné Paltrou, ganadora de un Premio Oscar... EN ESTA PELI TODOS PUEDEN MORIR!!!), y luego a una creepy escena de disección cerebral con ruidos de sierra cortando cráneos (el de la Güiné) y too. Mientras tanto, alrededor del mundo, se han disparado las alarmas de diversos centros de salud, ante el incremento anormal de casos de gripe y encefalitis, lo que lleva a la conclusión de que la Humanidad afronta una nueva amenaza. Pronto empiezan a llegar las cifras. Tasa de mortandad: 20-25% de los infectados. Tasa R0 (contagio del virus ANTES que el contagiador muera): 2. ¿Estará la Humanidad (o sea América, vamos, si ya sabemos que en estas pelis América ES EL MUNDO) preparado para contender con la peor epidemia desde la gripe española de 1918 o quizás antes? Bueno, si me preguntan, yo diría que sí... Tenemos una clase política a nivel mundial en que todos y cada uno padecen de encefalitis crónica, y bien podríamos decir que la civilización como un todo aún se las arregla para sostenerse...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La Historia de la Humanidad está compuesta de una seguidilla de guerras, artistas locos, eventos científicos y quemas de brujas, que son diríamos las tramas principales del asunto. Pero hay otra que recién la ciencia del siglo XX consiguió empezar a desentrañar: la lucha de los campeones de la cadena evolutiva (en esta esquina... ¡¡¡EL HOMO SAPIENS!!!) contra los terroristas infiltrados del sistema (en esta otra esquina... ¡¡¡LOS MICROORGANISMOS PATÓGENOS!!!). Cada avance y cada propagación de poblaciones humanas a lo largo y ancho de la Tierra se ha librado al precio de que los pioneros han caído como moscas y a las últimas se han visto obligados a resistir contra hordas de microorganismos que llevaban miles de años viviendo ahí, quietitos, sin que nadie los molestara. Eso, hasta que llegaron nuevos contingentes humanos carentes de inmunología adecuada o protección genética, y se dijeron... ¡¡¡COMIIIIIIDAAAAAA!!! ñomi-ñomi. Oye, compadre, ¿quieres otro poquito de alveolo pulmonar? Ya, bueno, pero esta vez sin tanta sal, ¿eh? hmmmm... alveoooooolos... Episodios de la guerra: la Yersinia Pestis abriéndose paso desde la estepa mongola al coto cerrado de caza que fue la Europa de 1348, la sífilis cabalgando genitales desde el Caribe hasta Rusia vía esos insignes puteros que eran los italianos y franceses renacentistas, la viruela merendándose a los aztecas con aderezo de inca y salsa de mayas para condimentar, y ese exquisito refinamiento gastronómico que fue TODA LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL cuando un jodido virus de mono consiguió abrirse camino hasta el decadente San Francisco gay y ser llamado la "peste rosa" primero, para luego obtener el más respetable nombre de SIDA cuando la cosa empezó a saltar de hétero en hétero. Hoy en día, la Humanidad está enlazada en una gigantesca red de comunicaciones en donde un virus, cabalgando en los aparatos respiratorio, digestivo, nervioso o reproductor de cualquier pobre diablo, puede arreglárselas para viajar hasta donde se le antoje. Es cuestión de tiempo antes de que alguna cepa especialmente ávida de nuevos placeres gastronómicos decida abrirse paso hasta toda esa fenomenal cantidad de alimento a disposición, nada menos que 7.000 millones de reses listas para la mesa. En los hechos ha estado a punto de ocurrir desde hace décadas, y sólo por una mezcla de heroísmo científico con milagro escatológico es que seguimos firmes y sin problemas. Ya en los '70s, estuvimos a punto de ser merienda para nuestro comensal el Lhasa (nombre a lo amigo de uno que en su tarjeta de presentación ostenta el orgulloso nombre científico de lassa virus), así como el más agresivo Marburg (23% de mortalidad cuando estuvo a punto de escaparse de un laboratorio biotecnológico en Marburg, Alemania, en 1967, y un terrorífico 90% de mortandad durante una epidemia en Angola en 2004). No es raro entonces que el tema haya estado desde siempre presente en el cine, desde la fundacional "Pánico en las calles" de Elia Kazan (1950), hasta "Epidemia" con Dustin Hoffman. La peor pesadilla es que el virus MEV-1, la estrella invisible e impaga de "Contagio", no es un invento: está basado en un glotón llamado Henipavirus, que desde hace rato viene golpeando las paredes de contención que les hemos puesto ante cada nuevo brote. Y todo lo que necesita el desgraciado es sólo... un día de suerte.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por lo que más se ha promocionado de la peli, que es un realismo. En eso, la peli está muy bien. Se la juega por un enfoque down-to-earth, muy técnico, muy poco hollywoodense en definitiva. Existen historias y trasfondos para los personajes, pero éstos se encuentran minimizados a lo esencial, lo justo para que sepamos que lidiamos con seres humanos y no simples chaquetas rojas. El elenco multiestelar no presupone que a la mayoría le irá bien, y de hecho, es verosímil en su enfoque de cualquiera puede morir, así como en darle un motivo al personaje principal para lo obvio en un personaje principal, o sea, no ser contagiado. La jerga técnica aparenta estar bien, hasta donde su seguro servidor el General Gato domina la materia, y el enfoque entre numerosas historias y tramas permite construir un certero cuadro general del desastre. Un punto importante es que la peli no tiene momentos heroicos destinados a energizar a la audiencia. En vez de eso, toma el riesgo de adoptar un estilo casi de crónica noticiosa, desarrollando eventos con una gelidez y frialdad que ayudan al resultado final, aunque eso pueda decepcionar a la parte más palomitera de la audiencia que quiera ver hartos cadáveres y subirse a una montaña rusa de emociones. Lo único criticable son ciertos elementos que rompen la ilusión de realismo, como por ejemplo la subtrama de la burócrata de salud destinada a vivir una odisea en China (aunque nadie espere escapes ni explosiones aquí, no se preocupen por eso), o ciertos diálogos en los cuales los médicos conversan con médicos, y resultan demasiado explicativos para lo que un especialista le diría a otro especialista en esas circunstancias. Aunque por otra parte, esto último es perdonable, o si no, de qué otra manera se le podría explicar a la audiencia algunos conceptos claves. De hecho, en varios segmentos son los políticos los encargados de hacer el rol de audiencia tonta, para que los médicos les expliquen las cosas, lo que está mejor. Ya lo dije, si quieres tipos con encefalitis crónica, contrata políticos, ésos no fallan.

-- Un punto importante de esta peli, que puede ser un plus o no a según el punto de vista, es su tremenda incorrección política. Hoy en día es casi de recibo poner de malvados a las grandes corporaciones aliadas con los políticos para aprovecharse de cualquier catástrofe, etcétera. Lo hemos visto en pelis de catástrofes desde "Tiburón" hasta la actualidad. Esta peli se atreve a montarse un escenario diferente, en que las autoridades sanitarias y militares hacen lo que mejor pueden para cabalgar y acabar con la crisis (otro cuento es que lo hagan de manera eficiente y competente, y en algún punto se pone el dedo en la llaga en el conflicto normativa vs. resultados), y en que los blogueros y los new media son pintados como el demonio. ¿Reaccionario? Sí, indiscutiblemente sí. Pero el punto es que después de la debacle dejada por el contubernio política/banca desde la crisis del 2008, y más aún, desde el 9/11 para profitar de la Guerra Contra El Terror, se los ha machacado tanto como los villanos del cuento, que a veces una visión desde la trinchera contraria se agradece, por aquello de que nada es blanco y negro y todo tiene su punto de gris. Por mucho que el Complejo Político-Industrial esté metiendo la gamba hasta el pescuezo, me cuesta pensar que todos ellos son diabólicas mentes maestras o monstruos de Cthulhu listos para depredar al mundo. Ellos son parte de un sistema, así como nosotros, y por lo tanto, algo de bondad debe haber. Muy poca, poquísima y con cuentagotas, pero algo. La peli en este sentido no trata de halagar los bajos instintos de la audiencia poniendo a megacorporativos malvados o burócratas obstruccionistas para que odiemos al Poder. Puede que te guste, puede que no, pero el Poder es algo necesario si se quiere que la sociedad funcione, aunque sea en momentos de crisis como la epidemia escenificada, y eso la peli lo rescata bien. (Por otra parte, Soderbergh no es un tipo que diríamos anarkozquierdista, así es que esto no debería ser raro, ¿eh?).

-- Steven Soderbergh. Aquí está muy bien dirigiendo. A lo largo del tiempo se ha ido configurando con un estilo bastante peculiar, que por cierto le encanta a la crítica oficial, ya que ésta ama lo retro y lo conservador (y no olvidemos que Soderbergh podrá tocar temas polémicos, pero siempre lo hace dentro de la moral clásica hollywoodense, y utilizando recursos del cine de los '70s a tutiplén). A veces funciona, a veces no. Aquí funciona. Y bien. Soderbergh menciona como grandes influencias para esta peli, thrillers setenteros de catástrofe como "Infierno en la torre" o "La aventura del Poseidón", y la verdad es que la mano se nota, aunque la catástrofe sea de una naturaleza distinta. ¡Incluso cuando tiene que rodar escenas en hoteles, la decoración y la iluminación se torna delicadamente retro! Los que amen el estilo Soderbergh, van a estar en su salsa. Los que no, puede que lo encuentren incómodo o fastidioso. General Gato el seguro servidor quien esto escribe, lo encontró un toque autoral en medio del panorama más bien impersonal de la puesta en escena, por lo que no lo resintió en lo absoluto.

-- Es poco lo que se puede decir de las actuaciones, debido a que la mayor parte de ellos pasan poquito tiempo en pantalla, y hacen roles de personas normales sin otro conflicto aparente que lidiar con la epidemia. No actúan mal: simplemente, su trabajo no se luce debido a que el foco de la peli está en otra parte. En cuanto a la banda sonora es electrónica y atmosférica, y funciona bien para crear tensión dramática en los momentos claves.

IDEAL PARA: Ver una más que inquietante descripción sobre cómo va a ser el mundo el día en que algún agente biológico se le ocurra el modo de empezar a merendarse a la civilización occidental.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 17 de febrero de 2008

"Soy Leyenda" (2007).


-- "I Am Legend". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Francis Lawrence.
-- Actuación: Will Smith, Alice Braga, Charlie Tahan, Salli Richardson, Willow Smith, Darrell Foster, April Grace, Dash Mihok, Joanna Numata, Abbey, Kona, Samuel Glen, James Michael McCauley, Marin Ireland, Pedro Mojica.
-- Guión: Mark Protosevich y Akiva Goldsman, basados en el guión de 1971 de John William Corrington y Joyce Hooper Corrington, y en la novela de Richard Matheson.
-- Banda Sonora: James Newton Howard.

-- "Soy Leyenda" en IMDb.
-- "Soy Leyenda" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Nueva York, año 2012 (lo que en un lustro será el pasado tipo "¡mira cómo pensaban que iba a ser el futuro!"). Nueva York está completamente en solitario, sin rastro de presencia humana. ¿Completamente? ¡No! Porque tenemos al bravo Robert Neville, como único residente de sus calles. Bueh, él y su bella pastora alemana (o sea, una perra cánida de la raza pastor alemán, por si las dudas). Corriendo en un bólido que ya se lo envidia el Mach 5 de Meteoro. Disparándole a la fauna salvaje que se ha tomado las calles. O lo que queda de ella. Porque hay alguien acechando, allí, bien escondido, en las sombras. Un alguien que a estas alturas del partido, ya no es humano. Es algo más. ¿De dónde diablos salió? Neville hace un poco de memoria. Tres años atrás, él era un militar de alta graduación, con una bella familia y una cachorrita nada más mona. Hace poco ha salido en las noticias que tienen una cura definitiva contra el cáncer. Pero algo se sale de control. La famosa terapia génica se escapa de las manos, y sucede el desastre. Crea un virus. El virus se propaga. Y convierte a la gente en repugnantes bichos que merodean en la noche (la peli no lo dice, pero la novela sí, así es que grítenlo conmigo: "¡¡¡VAMPIIIIIIROOOOOOS!!! ¡¡¡BUAAAAAAH!!!"). Nuestro héroe ha dejado atrás a su familia y se ha quedado solito en la ciudad, buscando la cura que permita volver a los pobres desgraciados a la única condición que vale la pena de ser vivida, o sea la humana, que para eso somos la Criatura Superior Sobre El Planeta y el Rey De La Creación, demonios. Pero poco a poco, su nuevo medio ambiente irá corroyéndole la cordura. ¿Podrá evitar la perrita nada más mona, convertida ahora en una flamante hembra de tres años, que su amo termine volviéndose loco, o peor aún, comida para vampiros...? (perdón, en la peli no los llaman así, así es que... "...presa de darkseekers?").

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1954, el un tanto inefable Richard Matheson, escritor de algunas notables novelas de SciFi, en su propio estilo un tanto poético (sin pasarse, que no es Ray Bradbury) y alejado de los cohetes espaciales y los B.E.M., escribió una obra capital del género, cual es "Soy leyenda". La obra resultó innovadora en muchos aspectos: presentaba el apocalipsis por una gran pandemia, actualizaba el mito del vampiro, estaba teñida del existencialismo entonces al uso en la Grossenkultur (aquello del hombre solitario sobre las ruinas de toda la civilización humana, un Albert Camus llevado al extremo), y era un tenebroso reverso para la cultura del Baby Boom estilo Era Eisenhower, asentada sobre el pie de manzana en la ventana y el hombre con sombrero que vuelve de la oficina para comer el almuerzo diligentemente preparado por su amante esposa. No es raro que haya sido objeto de al menos tres adaptaciones cinematográficas (la que tenemos en comento, más "El último hombre sobre la Tierra" y "El hombre omega"), además de varias versiones bastardas (pelis de zombies como "La noche de los muertos vivientes" o "28 días" tienen más que un aire de familia a la novela de Matheson). Desgraciadamente, Richard Matheson es un autor demasiado autoconsciente, y por qué no decirlo, pesimista, para que sea factible trasladarlo bien a la pantalla gigante, y de ahí que cuando se lo adapta para el cine, queda el desastre, bien porque tratan de ser fieles a su espíritu y con eso cabrean a la audiencia, o bien porque para complacer al público ñoño popcornero tienen que traicionar sus ideas (ejemplos de uno u otro: "Ecos mortales", "Más allá de los sueños", "Pídele al tiempo que vuelva", "El increíble hombre menguante"... ninguna de ellas, más allá de ser buenas o malas, un gran éxito de taquilla). Es lo que obtienes con ser demasiado inteligente: dejas de ser rentable para las masas... Pero bueno, podría ser peor. Recuerden que en los '90s, se hablaba de esta adaptación de una novela profunda y seria sobre la condición humana y la relatividad de los valores de la civilización humana, como vehículo para el lucimiento de... ¡Arnold Schwarzenegger!

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Alguien tuvo, después de ver esta peli, la rara sensación de estar viendo dos pelis distintas? O sea, la mayor parte de la peli trata sobre Will Smith luchando con los vamp... perdón, con los darkseekers. En esta parte de la peli tenemos puro suspenso sicológico del bueno, del que nace no por los efectos especiales y lo chulo de las explosiones, sino por la tensión interna de una situación para la cual no parece haber salida posible. Y de pronto, de la nada, porque sí, aparecen una chica con su hijo, y la peli cambia de tono, se hace más ligera, y pasa a ser una peli de acción al uso, con una bonita batalla final con hartas explosiones. Si han leído la novela original, pueden tener una clave al respecto. La primera parte de la peli es bastante fiel al espíritu de la novela (al espíritu dije, que no a la letra). O sea, tenemos un prota absolutamente en solitario, tratando de sobrevivir como el último representante de un estilo de vida que hasta antes de la catástrofe se le antojaba como un regalo de Dios hasta el último de los días, constantemente acosado por tipos enfermos que se le han hecho tan extraños, que ya no los reconoce como humanos, y angustiado no sólo por su guerra permanente contra lo en apariencia inevitable, sino también por su propia cordura. Esta parte de la peli vale oro. Uno hasta les perdona la sobreabundante explicación sobre el virus derivado de la cura contra el cáncer (algo que en la novela no queda tan claro, y menos está relacionado con el cáncer), que hayan convertido a Robert Neville, de un oficinista cualquiera estilo Darrin Stephens, en un militar del ejército, que hayan puesto a la perra en toda la peli en vez de hacerla aparecer en un par de escenas como en la novela (y es que, por otra parte, es tan adorable que... ¡cómo quejarse!), y que le hayan regalado un laboratorio de propina, en vez del prota de la novela, cuyo laboratorio tuvo que construírselo a pulso. ¿Y después? Después aparece la chica (en la novela aparece, pero su aparición tiene un sentido muy diferente... y no hay niño chico en la novela), y todo cambia. Porque el final de la peli NO ES EL FINAL DE LA NOVELA. ¿Qué pudo haber pasado? Miren, tengo mis sospechas. El guión aparece perpetrado por Akiva Goldsman, por cuyas sarmentosas garras han pasado cosas como "Batman eternamente", "Batman y Robin", "Perdidos en el espacio", "Una mente brillante", "Yo robot" (¡también con Will Smith!), "El Código da Vinci"... O sea, varias joyas del cinechicle de la última década, con los desastrosos resultados que son de conocer. Digámoslo desde ya, el final de la novela es, para los estándares de ahora, absolutamente infilmable. Trataré de no reventar el final, pero daré una señal al respecto. La expresión que sirve de título y frase final a la novela, y que más o menos adaptada es también la frase final de la peli, tiene un sentido diferente en ambas. En la novela original, el prota dice "soy leyenda" cuando se da cuenta de que en una nueva sociedad dominada por vampiros, ellos son los verdaderos seres humanos, que la sociedad en conjunto ha cambiado, y que su valerosa cruzada para regresar al status quo ha fracasado porque ahora hay un nuevo status quo, y dentro de él no existe lugar para los Robert Neville del antiguo orden: los supervivientes del antiguo orden ahora son leyendas para contarles a los niños chicos, dentro de sus prosaicas vidas en el nuevo orden. En la peli, en cambio, los protas dicen que Robert Neville es leyenda porque su increíble misión contra toda esperanza ha traído la cura y la salvación para la Humanidad, y con ello ha pasado a inmortalizarse en la Historia (sí, en esta peli tenemos un mesías negro... ¡para que no digan que el cine actual es racista!). ¿Alguien, con toda sensatez, piensa que el final de la novela, cuya moraleja es el relativismo moral, es posible de ser vendido al público yanki, que con sus entradas aporta la mitad de los beneficios mundiales de cualquier peli hollywoodense, siempre imbuidos ellos en su creencia de ser el Pueblo Elegido, de tener un Destino Manifiesto, y en particular después de vivir casi una década bajo el 9-11 que los ha obligado a ponerse una venda en los ojos para no tener que considerarse con el mismo rasero que el resto de la Humanidad? Sí, el señor Akiva Goldsman traicionó el final de la novela y se cagó en el cadáver del venerable señor Matheson (¡esperen, acabo de investigar! ¡Aún está vivo!), pero es que esto es un negocio, así es que... Por lo tanto, dejemos que esta peli hay que verlo por los dos primeros tercios que son Matheson puro, o casi, y después, cuando aparece la chica, pueden pararse e irse, porque verán un final que lo desinfla todo (y que además está completamente impostado sobre lo que es el espíritu de la obra original, muy superior ideológicamente al rampante mesianismo de la peli, por cierto).

-- Will Smith. Sí, aunque no lo crean, el Príncipe del Rap se defiende de lo más bien en esta peli, y no trata de hacer el payaso ni el chulo. O sea, no trata de hacerlo en la parte buena, o sea, en los primeros dos tercios de peli. Después, en la traca final, le baja el espíritu, no seré tan exagerado para decir "El día de la independencia", pero sí se ve poseído por el "Yo, Robot", y pasa lo que pasa. Incluso, para no olvidarse de que él era antiguamente el Fresco de Beverly Hills, hace una imitación de Eddie Murphy como el burro de "Shrek" (¡pobre Matheson!). Pero antes de eso, cuando está solitario en la ciudad, sí que da el punto como un pobre desgraciado para quien el mundo se ha ido en fundido a negro. Algunas de sus escenas consiguen incluso hasta emocionarnos. (Por otra parte, verlo con tremendos músculos haciendo barras, pues bien, alguna chulería debía quedarle, si es Will Smith a fin de cuentas...).

-- Dejando de lado la reluctancia natural que los gatos sentimos hacia los perros, debo decir que Abby y Kona son de lo más querible... Si, ellas dos interpretan a la buena de Samantha, la pastora alemana que le hace la vida un poco más placentera a Will Smith. Y contribuye con algunos de los momentos más elegíacos, algo que se agradece considerando que cualquier cosa que contenga la chulería de Will Smith es noble y justo en este universo.

-- Esta es otra peli muy de la época. En los '50s, la novela jugaba como el reverso tenebroso del American Dream, de la creencia común e inconsciente de que la Era Eisenhower era el epítome de la vida civilizada (ya saben, Superman diciendo que lucha por "la justicia, la democracia y el estilo de vida americano"), y el portal a una nueva sociedad en donde los robots harán el trabajo asalariado y los humanos sólo se dedicarán a gozar o al arte futurista; "el futuro puede ser bello y optimista, pero también puede que no", insinuaba la novela. En el 2000, la peli recoge bien los miedos de una Nueva York puesta bajo asedio por los "monstruos" de allá afuera (vampiros o Al Qaeda, qué tanto más da), por el resurgir de los fundamentalismos religiosos (la peli tiene un complejo de Frankenstein que vuela, con aquello de que la ciencia ha causado todos los males, y que la desinhibida novela original no tenía), y por la esperanza mesiánica en que los superhombres que se sobreponen contra todo y todos, salvarán en definitiva la situación. Claro que si es por salvadores mesiánicos, al Robert Neville de Will Smith le tomó tres años encontrarle salvación a la Humanidad, al Jack Bauer de Kiefer Sutherland le hubiera tomado sólo 24 horas...

IDEAL PARA: Ver una correcta adaptación de la obra original de Richard Matheson... Dos tercios de la peli, al menos.

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