11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 3 de noviembre de 2013

"Gravedad" (2013).


-- "Gravity". Estados Unidos. Año 2013.
-- Dirección: Alfonso Cuarón.
-- Actuación: Sandra Bullock, George Clooney, y la voz de unas cuantas personas más.
-- Guión: Alfonso Cuarón y Jonás Cuarón, con aportes sin acreditar de George Clooney.
-- Banda Sonora: Steven Price.

-- "Gravedad" en IMDb.
-- "Gravedad" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

ADVERTENCIA: LA EXPOSICIÓN SIN PROTECCIÓN AL ESPACIO EXTERIOR PUEDE RESULTAR FATAL. El ser humano no ha sido hecho para vivir a temperaturas de 270 bajo cero, sin presión atmosférica, plagado de radiaciones, blablablá. Aún así, ahí están unos porfiados humanitos venidos de un transbordador espacial y en vestimenta espacial, reparando un telescopio espacial (WOW, ya me siento... espacial). Están en eso, cuando desde control de vuelo (¿o control de tierra? Bueno, qué más da, la voz por el casco que llega desde el centro de comando en la Tierra, eso es) envían la noticia de que los rusos, tan rusoskas ellos, han detonado un satélite artificial en órbita lanzando un misil, porque los rusos, como sabemos, son gente tan bruta y buena pal vodka, y sobre todo tan poco capitalistas, que no son capaces simplemente de enviar la orden al satélite para declinar la órbita y lanzarlo a que se queme en el reingreso a la atmósfera, no, tienen que volarlo de un misilazo Cold War' style, y asunto arreglado. El caso es que los restos de la explosión alcanzan a otro satélite, pero no es ná, no hay de qué preocuparse, total, unas cuantas virutitas volando a velocidad orbital, qué mal pueden hacer. Bueno, a los minutos (¿o segundos?) llega una segunda noticia: ahora sí preocúpense, ustedes están en la trayectoria, y si no se van apretando el agujero del ano de ahí, van a tener que bancarse toda la debris, y terminarán como un colador. Los astronautas empiezan a recogerse y tal, la que la caga es la mina por supuesto, diciendo "un segundito más a que termine..." (leñe, primera misión en el espacio y too, pero si el centro de control me dice SALGAN PATINANDO DE AHÍ PORQUE VIENEN RESTOS ESPACIALES A VELOCIDAD ORBITAL PARA ACRIBILLARNOS, y mi jefe de expedición ME REPITE LA MISMA ORDEN, en un lugar en donde la única forma de escape aparte de un vehículo espacial es la caída libre, y ésa seguro que te mata... yo como que lo dejo botado absolutamente todo y ahí vieron mis patitas al galope lejos). Y listo. Cosa de dos segunditos, y comienza la masacre de restos espaciales. Uno de los restos golpea el brazo del transbordador espacial, la mina se queda enganchada girando a lo loco (bueno, el brazo con la mina, sobre su propio pivote, eso es), y la única manera de conseguir salir de ésa es desenganchándose. Aunque para ello pase lo que tenga que pasar: que la mina por pura conservación del momento angular y leyes de la inercia, sale despedida en plan Looney Tunes, pero con musiquita dramática de fondo. Girando a lo bestia sobre sí misma, además. ¿La rescatarán? ¿Conseguirá volver a la nave? ¿Regresará a la Tierra? ¿Se forrará esta peli en la próxima edición de los Oscares...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

A pesar de que los productores de cine deben ir siempre con el olfato listo detrás de las cosas que hacen ruido para que las audiencias piquen (seguir la moda, que lo llaman), por alguna razón el espacio mismo como escenario para las pelis ha sido muy poco visitado. No me refiero a las pelis ambientadas en otros planetas (que por el minuto corresponden a la Ciencia Ficción), o a las pelis en que viajan por el espacio, pero en naves espaciales, por lo que el espacio no se siente muy espacio que digamos. Incluso las pelis "de naves espaciales" con escena de caminata espacial, aunque no escasas, tampoco es que sean demasiado abundantes (se me ocurren "Viaje a las Estrellas: La película", "Viaje a las Estrellas: Primer contacto" y "Sunshine: Alerta solar"). Me refiero a las pelis en que el espacio mismo es el protagonista, o al menos, el estar varados en una nave espacial a punto de perderse para siempre en lo que los siúticos llaman los abismos siderales. ¿Ejemplos destacables? "Abandonados en el espacio" de 1969, "Apolo XIII" de 1995... ¿se les ocurren otros? ¿Que no sean del futuro con tech hiperchupi, sino con la tecnología actual del presente presentoso? Es posible que algo tenga que ver el tema de los efectos especiales. El espacio exterior es un campo fértil para lo que el réclame publicitario llama "la acción como nunca antes la viste", debido a sus muy peculiares características físicas, microgravedad incluida (además del siempre famoso grito de "patada a la ciencia por las RUIDOSAS explosiones espaciales porque el espacio no transmite el sonido"), que no se parecen en nada a lo que ocurre en la superficie terrestre. Pero esas mismas características la convierten en un escenario en general poco intuitivo y desorientador para el espectador (piénsenlo: microgravedad, no hay sonido, no hay roce, la conservación del momento angular...), y lo que menos quieres como cineasta es desorientar a tu público, que no va a salir con una sonrisa lobuna de "me dieron lo que yo quería" sino con cara de duda e interrogación, cosa que por lo general es fatal para el negocio. Además, está el tema de que cada una de esas cosas requiere de FXs, y esos son caritos de producir. De ahí que el cine y la TV de Sci Fi tradicionalmente hayan tirado de varios clichés que 1.- Ahorran unos cuantos táleros en la caja del judío productor de turno, y 2.- Hacen sentir al público lo confortable de un escenario exótico sin que sea un escenario exótico (o realista) en verdad. Piénsenlo: en casi todas las series de TV y pelis "del futuro" se ha inventado la "gravedad artificial" (que nunca se explica cómo funciona, claro, y sobre todo, para ahorrarse presupuesto en cables que hagan colgar hasta el pelo de los actores, nunca se apaga), las naves de combate tienen forma de aviones tipo "Top Gun" con alas y alerones y too (adminículos estos que son inútiles para maniobrar en el espacio, como lo sabe cualquiera que revise las fotos de las cápsulas Gemini o Apolo), etcétera. Y de pronto, un pringao cualquiera tiene la idea de que "¿y por qué no hacemos una peli del espacio REALISTA? ¿Una en donde el espacio se comporte COMO EL JODÍO ESPACIO en vez de como, digamos, debajo del mar pero en órbita?". El que se embarcó en el proyecto fue Alfonso Cuarón (ayudado probablemente porque el de la idea fue su hijo Jonás Cuarón), un director mexicano que rodó algunas pelis "realistas", pero que después de "Y tu mamá también" se fue derechamente al fantástico: "Harry Potter y el prisionero de Azkabán" (la mejor de las Potter Movies), "Niños de los hombres", y ahora "Gravedad". Bueno, "Gravedad" no es estrictamente fantástico ni Ciencia Ficción. Algunos la consideran dentro del género porque es "una del espacio" y "no es algo que haya pasado, sino que podría pasar, y por lo tanto es especulativa", aunque en realidad nada de lo que se describe necesita tecnología futurista, es prospectivo, o se tome (muchas) libertades con la ciencia. Pero se parece más a "Niños de los hombres" que a "Y tu mamá también", eso seguro que sí (en particular porque acá tenemos a la beata Sandra Bullock con traje espacial, y un poquito de fanservice más o menos deslavado en cierta secuencia, y en cambio a la otra teníamos a la Maribel Verdú en... mejor lo dejamos ahí, por amor a la brevedad). El proyecto estuvo en carpeta bastante tiempo, en particular porque la industria de los FXs no había avanzado tanto (una peli de estas características, James Cameron le dijo a lo amigo al Cuarón que "te va a costar como 400 millones"). Al final salió por 100. ¿El resultado? Exito completo. La crítica la adora. El público se volcó en masa a verla. 300 millones en su primer mes de exhibición. Bueno, es un alivio. Hubiera sido una ironía siniestra que una peli llamada "Gravedad" se hubiera hundido como un plomo en la taquilla. En vez de eso, consiguió desafiar exitosamente la gravedad, e ir hacia las estrellas gloriosas del cine que... pero me estoy engolosinando aquí. Pasemos mejor a la siguiente sección.

¿POR QUÉ VERLA?

-- "Gravedad" es con toda probabilidad una de las mejores pelis del 2013, y una de las pocas que cumple con aquello que la publicidad siempre trata de hacernos pasar por el aro: que es una experiencia. Porque es una de las pocas pelis que de verdad se sienten como si estuviéramos en el espacio. La experiencia de los personajes es la nuestra, y su terror al infinito y más allá termina por transformarse en el nuestro. Muchos factores inciden en ello. Los tan cacareados FXs por supuesto que sí, que son realmente soberbios, y además utilizados con un naturalismo pasmoso. Pero si fuera por eso, la peli no valdría quizás tanto la pena (¿cuántas pelis recuerdan ustedes que en su época fueron lo más de lo más en efectos especiales, pero cuando pasó el tiempo y los mismos avanzaron, de pronto descubrieron que la peli era apenas soportable, apenas de la parafernalia que después ya no se ve tan parafernalia?). Lo positivo es que todo eso está al servicio de una poderosísima narrativa, que tiene el excelente sentido de recurrir al minimalismo más extremo para su historia. Sólo dos actores, George Clooney y Sandra Bullock, más algunas voces adicionales (a los otros astronautas no los vemos actuar en realidad, sólo escuchamos sus voces a través de los trajes). Y de los dos, una Sandra Bullock realmente espectacular, con un George Clooney que está bien, aunque se siente un poco como el patiño de la Bullock más que otra cosa (irónico si se considera que en la relación senior-novata el Clooney es el astronauta veterano de mil guerr... er... viajes espaciales, eso es). Y un guión concentrado únicamente en los personajes, sin saltos a "mientras tanto en otra parte", por lo que no veremos cortes a escenas de la nube de proyectiles orbitales para recordarnos que están ahí, ni tampoco escenas de los técnicos del centro de control de la NASA con cara de estreñimiento astronáutico (los oímos por el audio de los intercomunicadores, nada más), ni menos brevísimas escenas o flashbacks para mostrarnos el intenso dolor de las familias de los astronautas mirando angustiados los NEWS FLASH. Tenemos tomas ambiciosas pero realizadas con estilo (la primera parte, incluyendo el accidente madre de todos los accidentes, son 10-15 minutos rodados en un solo plano-secuencia, aunque con algún corte tramposo por aquí o por allá en donde dejamos de ver las caras de Clooney y la Bullock para pasar a CGI y disimular cortes). Y lo mejor de todo, un respeto asombroso por la ciencia en general, y la física en el espacio en particular (no es que la peli esté exenta de errores, y algunos científicos los han señalado, y algunos son intencionales a manera de licencias dramáticas, pero en promedio, tenemos una de las pelis de ficción más científicas sobre el espacio jamás rodadas). Una excelente banda sonora compuesta por Steven Price, muy reminiscente de la Trilogía del Batman de Nolan eso sí, pero que no recurre al sempiterno abuso de percusiones a todo tronido para hacer saltar a la audiencia. En ese sentido, es casi seguro apostar porque la peli terminará por transformarse en un clásico del cine de thriller tecnológico, una que seguirá siendo vista y disfrutada y apreciada por nuevas audiencias aunque los FXs terminen por transformarse en algo normalito e incluso envejecer (un thriller tecnológico sin villanos, por supuesto, salvo con que contemos al JODIDO UNIVERSO como el villano tratando de cargarse a los personajes). Quizás el único pero significativo de la peli, el único lastre, es la intromisión no muy acertada del tema de la religiosidad, que le resta un poco de grandeza épica a la trama. Porque vemos a los dos astronautas tratando de sobrevivir, y de pronto la atea-agnóstica, a propósito de toda la ordalía, empieza poco a poco a experimentar un renacimiento religioso, etcétera. No siempre el tema del varado que encuentra la religión en medio de la inmensidad y la desolación es malo de por sí (ahí tienen "La vida de Pi" por ejemplo, que con sus flaquezas, se mete de manera valiente en el asunto), y también se ha reportado que numerosos astronautas, después de un entrenamiento científico al máximo (porque si algo sale mal allá arriba, mejor que tengas las ecuaciones y la ingeniería en la cabeza para llegar-y-aplicar soluciones a toda pastilla), acaban por ver la Tierra y decir que es tan grande y nuestro hogar común y nosotros tan pequeños y tan divididos, y como que se vuelven un poquito creyentes, si no en una religión, al menos en una espiritualidad difusa de "todos somos uno". En eso la peli es realista, claro. El problema es que está tratado de manera no mala, pero sí algo torpe, como incrustada ahí para venderle la parábola religiosa a las masas (peli de Estados Unidos para el público de Estados Unidos, a fin de cuentas). En una peli descargada en general de simbolismo, resulta algo chocante la escena de Sandra Bullock como flotando en una cavidad uterina (si no han visto la peli, al verla entenderán). Bonita de ver, sí, ingeniosa y creativa, también, sólo que chirría un poco del tratamiento más espartano y racionalista del resto. O ese momento tipo Selecciones del Reader's Digest estilo "Yo tenía cáncer pero encontré a un amigo", en donde en la hora más oscura, la prota recibe una especie de iluminación que la lleva a descubrir una solución final. Curiosamente el simbolismo más fuerte de todos, la escena final de la peli, es el menos molesto de todos, el que fluye con mayor naturalidad. SPOILER DEL FINAL DE LA PELI A CONTINUACIÓN, SI NO QUIERES ENTERARTE DE CÓMO TERMINA, NO SIGAS LEYENDO. ADVERTIDOS QUEDAN. Después de pegarse medio ni que mamporro en la Tierra, la chica está a punto de ahogarse, pero después de despojarse del traje espacial, consigue nadar, salir del agua, llegar a la playa (convenientemente cerca, aunque el 70% de la superficie terrestre es mar, así es que miren el cuevazo de atinarle justo a la costa y en el agua a poquitos metros de la orilla), y ponerse de pie al mejor estilo "2001: Odisea del espacio", si sólo le falta la musiquita del Also Sprach... para completar el efecto. Pero como decíamos, este último simbolismo es el que chirría menos porque es más armónico con la peli como un todo. Aunque, si me preguntan... yo tengo una interpretación diferente del final de la peli, a la que podríamos llamar canónica y oficial. Y como estamos en zona de spoilers, me la mandaré. Para mí que la mina, cuando cierra el paso del oxígeno de la cápsula y empieza a alucinar a lo bestia, nunca volvió a despertar. Todo lo que vimos de la estación espacial china, la cápsula con caracteres made in China, el descenso a la Tierra y el pararse y too, es simbólico porque no es real: es la última alucinación de la chica. Y cuando se pone de pie y la peli se termina... es porque el LOW BATTERY de los pulmones llegó hasta cero y la mina se murió. Claro, es una interpretación del final bastante deprimente, pero también racionalista, científico y mucho más lógico. No creo que sea un mal final, aunque sea para recordar que la ciencia y la exploración también tienen sus mártires, y que nuestro bonito nivel de vida y de conocimiento está construido sobre el trabajo, y a veces la sangre y las vidas de algunos infortunados, de aquellos quienes nos precedieron. Pero si les va la parábola religiosa... entonces después de alucinar con el Clooney y tal, la chica despierta, encuentra la solución, vuelve a la Tierra y todos felices. ¿Por qué no? En cualquier caso, estamos frente a una peli brutal (en el sentido positivo, de dejarte K.O. viéndola, de meterte y hacerte sentir la experiencia, NO en el sentido negativo de "¡mi dinero!). Háganse un favor y véanla. Y véanla subtitulada. Y en 3-D. Sé que son reacios a que les metan la mano en los bolsillos con esos lentes de mierda pagando el doble por la entrada, pero por una vez en la vida, háganlo así. Esta peli se lo merece. (Por otra parte, como advertí de spoilers más arriba... entonces presumo que ustedes quienes siguen leyendo ya la vieron. Por lo tanto, mi recomendación es, en sentido estricto, innecesaria. Bueno, en fin. Que nadie me paga por ser coherente).

IDEAL PARA: Verla en el cine, subtitulada y en 3-D.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


domingo, 14 de diciembre de 2008

"Vamos a la Luna" (2008).


-- "Fly Me to the Moon". Bélgica. Año 2008.
-- Dirección: Ben Stassen.
-- Actuación (voces en idioma original): Tim Curry, Robert Patrick, Kelly Ripa, Buzz Aldrin, Trevor Gagnon, Philip Bolden, Nicollette Sheridan, Ed Begley Jr., David Gore, Christopher Lloyd, Adrienne Barbeau.
-- Guión: Domonic Paris.
-- Banda Sonora: Ramin Djawadi.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Año 1969. El dominio absoluto de la Tierra está repartido entre dos especies inteligentes: los seres humanos por un lado, que fabrican chismes y artefactos divertidos, y las moscas, que se meten en los intersticios del sistema y medran del magín humano (así, pues, ¿quién es más inteligente...?). Pero eso no basta para un trío inquieto de moscas, un chico aventurero que quiere vivir su gran aventura (contradictio in terminis, claro, ser aventurero sin aventura, pero en fin, así es como es...), un cerebrejo con patas que lo dice todo en clave científica, y un glotón que lo único que hace es glotonear, lo repito para dejar bien puesto el tema. Los tres son jovencitos entusiasmados por esas cosas de adolescentes bien de los '60s (ya saben: la carrera espacial, "La Tierra y sus recursos", las láminas de Mundicrom...), pero llegan los adolescentes más más, que les espetan en cara directamente que son unas larvas, que ellos ya están en lo de ligue de chicas, y nuestros amiguis, bueno... Feel pity for you, kids. Todo hubiera quedado ahí, de no ser por dos cosas: 1.- El abuelo del aventurero es otro aventurero (viene de genética, ni que fueran Drosophilas...) que una vez le salvó el duro y bien torneado trasero a Amelia Earhart... mmmmmm... Ameeeeeel... perdon, no debería hablar con el micrófono abierto. Bien, el abuelo tiene genes aventureros y se los ha transmitido a su nieto. Y 2.- El próximo martes despega un cohete que llevará a tres valientes astronautas humanos... ¡A la Luna! Comienza así entonces la operación destinada a transportar los primeros seis terrícolas a la Luna. ¿Seis, dije? Sí, seis dije: los humanos Armstrong, Aldrin y Collins por un lado, y el trío de moscas protas... Pero antes de dar un pequeño paso para el hombre y un gran mosqueo para la Humanidad, habrán de superar los obstáculos de rigor, incluyendo un grrrupo de perrrverrrsas moscas tovarrrich que, detrrrás de la Corrrtina de Hierrro, complotan parrra que la misión de los adláterrres del imperrrialismo capitalista frrracase... ¿Conseguirán nuestras tres moscas, ser LAS PRIMERAS MOSCAS EN LA LUNA?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo que faltaba. H.G. Wells escribió en sus tiempos veterocienciaficcionísticos una novela que era "Los primeros hombres en la Luna" (1901). Luego, Fritz Lang rodó "La primera mujer en la Luna" (1929). Y ahora llega la peli sobre... Las primeras moscas en la Luna. Quizás algún día rueden algo sobre las primeras Rickettsias en la Luna, vaya uno a saber. El caso es que "Vamos a la Luna", la primera peli sobre las primeras moscas en la Luna, es también la primera peli en el nuevo chupisistema animación 3-D. Pero como su seguro servidor la vio en la clásica pantalla 2-D de toda la vida y no tiene ganas de gastarse un pastón, considerando que las pelis valen mitad por los FXs y mitad por la historia, la trama y los personajes, pues qué más da, la vemos y le asignamos una ponderación de 50% (o más). ¿Y qué es lo que vio su seguro servidor el General Gato? Bueno, vamos al siguiente apartado...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Frente a las feroces críticas que se ha ganado esta peli, debo decir lo siguiente, y lo diré en mayúsculas para que quede claro: ESTA ES UNA PELI PARA NIÑOS. ¿Entendimos? Y con esto, no quiero denostarla ni mucho menos. Simplemente quiero decir que esta peli proclama desde el comienzo y sin complejos que no se esperen nada demasiado denso aquí. Existe una tendencia esnobista a considerar las cosas de niños como ¡BAH! para cabros chicos (¿perrrrrrdón...?). Y no tiene por qué ser así. Debe haber una parcela para el entretenimiento adulto, con cerveza y chicas de cositas al aire, y otra parcela para el entretenimiento infantil, no porque debamos abrir campos de concentración para la infancia (aunque como algunos infantes tiran nuestras colitas de gato, sí que se lo merecen... O deberían reforzar el cerco de seguridad en los Kindergarten, tanto más da), sino porque el entendimiento y las necesidades cognoscitivas de los niños son distintas a la de los adultos. Uno de los grandes daños que le hizo "Shrek" a todo el cine infantil del 2000, es convencer a la audiencia de que las pelis para niños en realidad debían ser grandes y profundas, y que estuvieran más dirigidas al público adulto que al infantil con sus chistes metarreferenciales y sus alusiones simpsonescas (no es una crítica contra "Shrek", peli estupenda por donde se la mire, sino contra los payasos que la vieron y dijeron que ahora todas las vamos a producir al estilo Shrek). En esta peli no hay chistes metarreferenciales dirigidos a los adultos ni nada de eso. Es aventura infantil pura y dura, la de toda la vida, y punto. Lo que está bien, porque nada en la peli chirría. Claro que si no puedes retroceder a tu mejor infancia... Vas a entrenar estupendamente en el arte de bostezar viendo esto. Pero si suspendes tu adultez por un par de horitas, la podrás gozar como lo que es, un divertimento infantil en toda regla.

-- La trama de la peli es simple, pero relativamente eficaz, siempre dentro de los cánones de la aventura para niños. Los tres protas son niños (obvio), que quieren vivir su gran aventura, y la viven. No más que eso. Pero tampoco menos que eso. La peli explota bien el tema de lo maravilloso de la aventura, del descubrimiento del mundo, y por qué no decirlo, del ponerse a prueba a sí mismos y superarse, del rito de pasaje desde la niñez a la adolescencia, incluyendo esos adultos aguafiestas que están ahí para decir que no deberías soñar, y ese abuelo vejete que alguna vez fue joven y entiende por eso el afán de aventura de los chicos... El grupo es condimentado por un grupo de malos malosos que obliga a poner un poco a prueba la paciencia, eso sí (¿moscas rusas saboteando la carrera espacial yanki? Un poco mucho incluso para los estándares de una peli infantil, ehm...), pero en las secuencias de pura aventura tenemos el sentido de lo maravilloso a cien.

-- Mención aparte merece también cómo se consigue lo maravilloso. No se trata de brujas ni cuentos de hadas, ni de lejanos sistemas estelares gobernados por princesas cabezacachirulos, sino de algo tan terrestre como la misión Apolo XI. O sea, disparándose en el propio pie porque no pueden mostrar nada más que la tecnología atompunk de la época. Y qué creen. Funciona. Hay un grandioso sentido de la épica en algo tan The History Channel como la carrera espacial (apoyado por un buen soundtrack, hemos de decirlo). Escenas como el despegue del Apolo XI hacia la Luna, como las labores de acoplamiento y desacoplamiento de los distintos módulos y fases de la nave, la entrada y salida de órbita, por no hablar del instante propiamente lunar, son sentido de la maravilla pura, y redime mucho de los rasgos más infantiloides de la peli (ahora sí infantiloides en el mal sentido, y es que esas moscas tovarich... lo siento, aún no lo trago). Claro que no hay suspenso porque sabemos que la misión Apolo XI sí regresó a la Tierra, pero es que oigan, como decíamos ésta es una peli para niños, y por ende ellos, que a duras penas saben todavía algo de Historia (y así como van las cosas, quizás nunca lleguen a saber tampoco, más interesados en el listado de vueladientes de Dragonball Z que en los jenízaros de Solimán el Magnífico), sí puede que se pregunten si los esforzados astronautas o moscanautas regresarán a la Tierra... Pero como decía, las escenas precedentes explotan toda la iconografía transistorpunk de la carrera espacial a cien.

IDEAL PARA: Ver una peli para niños, es cierto, y bien para niños, también es cierto, pero que consigue ese sentido de la maravilla que la mayor parte de los adultos tiene la mala costumbre de perder por el camino.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Comentario en El Bazar del Espectáculo.
-- (Ir a la página) Comentario en Pochoclos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español].



-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



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