11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 23 de diciembre de 2007

"Blancanieves y los siete enanitos" (1937).


-- "Snow White and the Seven Dwarfs". Estados Unidos. Año 1937.
-- Dirección: David Hand (sin acreditar).
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Adriana Caselotti, Lucille LaVerne, Stuart Buchanan, Roy Atwell, Eddie Collins, Pinto Colvig, Marion Darlington, Billy Gilbert, Otis Harlan, Scotty Mattraw, James McDonald, Moroni Olsen, Harri Stockwell.
-- Guión: Adaptada por Ted Sears, Richard Creedon, Otto Englander, Dick Rickard, Earl Hurd, Merrill De Maris, Dorothy Ann Blank y Webb Smith, sobre el cuento de hadas de Wilhelm Grimm y Jacob Grimm.
-- Banda Sonora: Frank Churchill, Leigh Harline y Paul J. Smith.

-- "Blancanieves y los siete enanitos" en IMDb.
-- "Blancanieves y los siete enanitos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Había una vez, en un lejano reino de tintes medievales (aunque sin caballeros andantes ni bárbaros ni nada de eso), una princesita llamada Blancanieves, que al morir su padre, quedó a cargo de su malvada y ponzoñosa madrastra, que la hacía ejecutar los más viles y retorcidos trabajos, aquellos propios de la servidumbre. Todos los días la reina, esta insegura luchadora de la independencia femenina de baja autoestima le pregunta a su espejo mágico quién es la chica más bonita del reino, a lo que el espejo, en un alarde de lamebotismo, responde que tú, mi querida reina. Hasta que un día el espejo cobra valor y le dice a la cara que ya no eres la más bonita, Reina Malvada, sino que tu hijastra está entrando en edad de merecer, y por ende, está más bella que nunca (además no lleva tus genes porque es tu hijastra, así es que no envejecerá groseramente como tú). Al escuchar las malas nuevas, la Reina decide que Blancanieves habrá de morir, y para eso obliga a un cazador a darle un paseíto por el campo, en donde ella ¡ups! sufra un "accidente" que la imposibilite para regresar al castillo, y a ser posible, al mundo de los vivos de paso. Pero el cazador, que para eso es hombre, para dejarse influir por las feromonas, no se atreve con la bella Blancanieves, y la incita para que se fugue. Blancanieves llega de este modo a la cabaña de unos enanitos, que en vez de apresarla para cobrar rescate, deciden que ella es buena, después de todo (cocinó y barrió su pocilga, ¿OK?) y se la quedan. Pero más tarde o más temprano, la Reina descubrirá el embuste, y entonces, como la bruja malvada que es, no trepidará ante cualquier medio para imponer la Razón de Estado por encima de aquellos terroristas que se atreven a desafiar su autoridad suprema...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hubo una época, hace mucho, mucho, mucho tiempo atrás, en la cual los cuentos fantásticos eran algo temible y ominoso. Hablaban de los avatares de princesas y de seres mágicos, de hadas y de ogros, y de brujas también, y reflejaban bien la mentalidad de terror que el hombre de la Edad Media tenía frente al mundo natural, a lo que había más allá de los límites de la aldea, a eso contra lo cual quizás ni la Voluntad Inescrutable de Dios quisiera protegerlos. Con el tiempo y la llegada de la Revolución Industrial, el hombre le fue perdiendo el miedo, y por ende el respeto, a la naturaleza terrible que todo se lo come, y dichos cuentos, ahora transformados en leyenda y folklore, fueron perdiendo fuerza. Más tarde o más temprano, alguien discurriría que dichos cuentos estaban buenos para contárselos a los niños, pero de manera mucho más almibarada que en su versión original. En 1937, Walt Disney se atrevió. Llevaba cerca de una década haciendo cortos animados, y había llegado el momento de dar un salto más grande, de hacer un largometraje animado con todas las de la ley. Se rieron de él. Le dijeron que estaba loco. Aquello sería una pérdida de dinero. ¿Quién demonios querría sentarse a ver una peli de hora y media que fuera infantil? La respuesta: los niños. El viejo zorro supo hacerla, porque a lo mejor los padres no tendrían interés, pero para eso estaban los niños mimados, para presionarlos (así es como, el día de hoy, algunos esforzados padres tuvieron que mamarse "Pokemon")... El resultado fue el primer largometraje animado de la Historia, además de la creación de un poderoso imperio cinematográfico que dura hasta el día de hoy, saqueando impunemente la riqueza literaria y folklórica del mundo. En "Blancanieves y los siete enanitos", Walt Disney todavía se contenía y era respetuoso con el material original. Ya habría tiemop para que agarrara algo más de confianza y autoindulgencia...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para ser sinceros, la película ha envejecido un buen poco desde 1937 hasta ahora. Sigue siendo una buena película desde muchos aspectos, pero en otros es hija de su época, y si no se la ve con ojos de ese tiempo, puede pecar de ser un ladrillazo; a veces tengo la impresión de que muchos quienes la alaban como un gran filme en la actualidad, lo hacen de oídas y no se han dado el trabajo de sentarse a verla en verdad. Lo principal es, a estas alturas, su valor histórico y su indiscutible calidad de referente cultural, el haber sido un gran hito en la evolución del cine, al demostrar que los largometrajes animados eran técnicamente posibles y comercialmente viables, y además, al haber llevado hasta el límite las posibilidades de la animación de su época. Y es que, en plena época de CGI, desde el punto de vista estético "Blancanieves y los siete enanitos" se come con zapatos a "Shrek" y numerosas otras por el estilo.

-- Secuencias memorables. La película peca de remolona, en particular durante las secuencias de Blancanieves compartiendo con los enanitos, y las canciones pueden llegar a ser insufribles, no tanto porque sean malas en sí, sino porque el abuso del recurso por parte de filmes posteriores de Disney crean anticuerpos contra lo que en "Blancanieves y los siete enanitos" era original, pero que después devino en fórmula, y de la manera más grosera posible. Pero a cambio tenemos la estupenda secuencia de la fuga de Blancanieves, por cortesía del cazador, o el coro de los enanos saliendo de la mina, o la transformación de la Reina en una ancianita. Por esas secuencias vale la pena soportar pastelazos edulcorados como la secuencia del príncipe con Blancanieves en el balcón, las insufribles pachotadas de los enanos, o una pelea final un tanto falta de fuelle para los cánones actuales.

-- El Espejo Mágico. Vamos, que todo el mundo se acuerda de la prota, los enanos, el príncipe y la bruja, y nadie se detiene a hablar de este valiente servidor que no tiene empacho en echarle sus cuatro verdades a su jefa (no eres la más bonita, ¿y?), y mantiene una severa dignidad en sus escasos minutos de aparición. ¡Incluso hasta en "Shrek", sigue siendo uno de los personajes más carismáticos! Lástima que no aparezca más...

IDEAL PARA: Ver un filme indudablemente histórico. En particular acompañado de niños de cuatro años que todavía sean capaces de maravillarse con esas cosas, antes de quedar deslumbrados por algún juego first person shooter en la consola de videojuegos...

jueves, 19 de julio de 2007

"Shrek Tercero" (2007).


-- "Shrek the Third". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Chris Miller, con codirección de Raman Hui.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Mike Myers, Eddie Murphy, Cameron Diaz, Antonio Banderas, Julie Andrews, John Cleese, Rupert Everett, Eric Idle, Justin Timberlake, Susan Blakeslee, Cody Cameron, Larry King, Christopher Knights, John Krasinski, Ian McShane.
-- Guión: Jeffrey Price, Peter S. Seaman, Chris Miller y Aron Warner, con material adicional de Andrew Adamson, Walt Dohrn, Jon Zack, Howard Michael Gould y Josh Klausner, con diálogos adicionales de Cody Cameron, Robert Porter y David P. Smith, con la consultoría de la historia de Mike de Seve, sobre una historia de Andrew Adamson, basados en los personajes creados por William Steig.
-- Banda Sonora: Harry Gregson-Williams.

-- "Shrek Tercero" en IMDb.
-- "Shrek Tercero" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un cabaret ya no de mala muerte, sino de muerte peor, vemos al Príncipe Encantador montando una obra teatral para lo que conceptualmente se llama "público difícil" (en lo básico, uno al que le importa un carajo la obra y va a piafarse en el actor). Ha caído así de bajo después de haber sido derrotado por Shrek en la entrega anterior, y por eso sólo piensa en la venganza. Para eso, reune a los villanos de los cuentos de hadas, y dice: ¿QUIEREN SEGUIR SIENDO LOS VILLANOS, LOS PERDEDORES POR SIEMPRE? Y en vez de regalarles "Tus zonas erróneas" de Wayne W. Dyer, los invita a tomar el Reino de Muy Muy Lejano. El cual está sumido en una crisis, porque a Shrek, maldita sea si le hace gracia la vida en palacio, la que se ha ganado después de ir a visitar a los suegritos (es lo que tiene esto de casarse con princesas, que tienes a unos estiradores por papis políticos). Para colmo, el Rey de Reyes termina defunciéndose, y a Shrek no le queda más remedio que asumir la corona... o buscar a otro tonto que quiera hacerse cargo de ella. Y como efectivamente hay otro pariente disponible, parte a buscarlo a una universidad lejana, dejando desatendido su nuevo ganado reino justo a tiempo para que éste sea invadido por las hordas del Príncipe Encantador...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Como aquí no hay mucho espíritu, vayamos rápido. "Shrek" se transformó en la revelación fílmica a comienzos del XXI, por aquello de burlarse de la concepción Disney de los cuentos de hadas. Con tanto éxito, es lógico que viniera una "Shrek 2", que se trató básicamente de explotar la franquicia, sin mayor gracia que ésa. Increíblemente, el elástico dio para una tercera parte, y afírmense, que ya están prometiendo una cuarta, una quinta, y un spin-off con el Gato con Botas... (bueno, esa sí tengo que verla, después de todo es un coleguete del General Gato quien esto escribe)...

¿POR QUÉ VERLA?

-- No digamos por el argumento. Este es básicamente bazofia. Aunque seamos honestos, y digamos que los guionistas se la pusieron difícil, con un pie forzado que implica retomar la trama allí donde había quedado en "Shrek 2", cerrando todos los cabos sueltos que habían quedado abiertos en el camino (Shrek en Californiashire, nueva familia, Príncipe Encantador suelto)... El malvadísimo plan del Príncipe Encantador se reduce a un ataque de fuerza bruta, miren qué ingenioso. El movimiento de resistencia de las féminas se limita a esconderse del Príncipe Encantador. El viajecito de Shrek se limita a pasearse por aquí y por allá. La primera parte de la peli, de todos modos, se aprovecha de que la trama no empieza para darle curso libre a los chistes, y la verdad es que hacen reir. Pero después hay que enrielar la historia, y como no hay tópico al que zaherirse, porque de partir como sátira a los tópicos de los cuentos de hadas Shrek terminó convirtiéndose él mismo en topicazo, pues bien, habrá que inventar sobre la marcha. Y la invención es pobre. Penosa. Sucede que el heredero era Arturo Pendragon, el Rey Arturo de los Caballeros de la Mesa Redonda, y no se les ocurre nada mejor que pintarlo como un chavalete universitario en plan matado, además de meter en el tinglado al Mago Merlín, que no se les ocurre tampoco nada más interesante que hacerlo el prototípico mago despistado, pero ahora en versión indostánica / New Age (¡caray, es que desde "La espada en la piedra" que esto no evoluciona nada!). El Príncipe Encantador no es encantador, pero tampoco particularmente detestable, la morralla de secundarios no pasan de ser eso, secundarios, el Burro aparece sólo para dar la lata (el protagónico se lo roban sus retoños, los burritos con alas y que escupen fuego, y con razón), y sólo mi gran y único amigo el Gato con Botas pareciera tener algún resto de vida, básicamente porque su actitud frappé ante las circunstancias rescata el último resabio de ironía de la peli. ¿Es entretenida? A ratos, incluso es hilarante... pero sólo a ratos. ¿Vale la pena gastarse el dinero? Pues bien... Mmm... Si organizan una colecta el grupete de amigos, quizás deberían arrendarla en DVD entre todos, les alcanza el dinero para la pizza, y al final tan amigos. Y como a más de alguno le gustará para pasar un rato distendido, pues cuál es el problema...

-- El final. Es intimista, y con eso se asegura que, de aparecer una nueva entrega de Shrek, no quedará con pie forzado, y los guionistas tendrán más libertad. Esperemos que la aprovechen bien, ahora que vendieron Dreamworks...

IDEAL PARA: Matar el rato.

jueves, 1 de junio de 2006

"El hechizo del águila" (1985).


-- "Ladyhawke". Estados Unidos. Año 1985.
-- Dirección: Richard Donner.
-- Actuación: Matthew Broderick, Rudger Hauer, Michelle Pfeiffer, Leo McKern, John Wood, Ken Hutchinson, Alfred Molina.
-- Guión: Edward Khmara, Michael Thomas, Tom Mankiewicz y David Webb Peoples, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Andrew Powell.

-- "El hechizo del águila" en IMDb.
-- "El hechizo del águila" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un joven ladronzuelo sepultado en unas mazmorras, que responde al muy apropiado mote de Ratón (en verdad es una rata), tiene el golpe de suerte de su vida cuando consigue abrirse paso por unas alcantarillas y escapa. Pero como es un bocazas de lo peor, revela en una taberna en los arrabales que fue él, nada menos que él, el ingenuo inoperante, quien consiguió escaparse. Por supuesto que andaban guardias por ahí cerca, y debe luchar por su vida. Recibe entonces la inesperada ayuda de Etienne de Navarra, un caballero que anda para todas partes con su halcón fetiche. Después de la gresca subsiguiente, Navarra y Ratón unen fuerzas, pero el Ratón Panza empieza a descubrir que alrededor del pijo guerrero ario pasan cosas muy raras. Como por ejemplo, que por las noches desaparece, y un lobo toma su lugar. Y que, al mismo tiempo por las noches, el halcón se esfuma, y aparece una bella dama circulando por ahí. Otro accidente del destino revelará a Ratón la verdad, y ésta es que... Pues bien... No, me la guardaré, aunque ustedes ya saben si vieron la película, porque la han repetido en el cable hasta decir basta, o bien ya pueden intuir con esas mentes maestras que tienen para abrirse camino hasta Cine 9009, el mejor blog de cine en Internet. Digamos sólo que para impedir las cosas que están pasando, hay que asegurarse de conseguir la egregia persona del malvadísimo Obispo, que es quien está detrás de todo esto, y que controla su feudo con una mano de hierro que ya la envidiarían los redactores de la Patriot Act (conservadurismo compasivo, que le dicen).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Las películas ambientadas en la Edad Media, y con elementos mágicos y legendarios, se pusieron realmente de moda en los '80s. Razones había dos. Por una parte estaba la influencia del cómic europeo, que le había dado un lugar preponderante a las temáticas que podríamos llamar "de Fantasía Heroica". Por la otra, la industria de los efectos especiales estaba descubriendo las bondades de utilizar supercomputadoras para desarrollar una imaginería visual que las películas antiguas tenían que tentar con el viejo truco de las maquetas, sobreexposiciones, etcétera. Y como no faltan en Hollywood mentes preclaras que buscan tomar temas de altura y trivializarlos para las masas, pues bien, tomemos a un director taquillero como el irregular Richard Donner (el hombre tras "La profecía", "Superman" y "Superman II", y más recientemente "Maverick", "Asesinos", "Rescate en el tiempo" o "16 calles"), a dos prometedoras estrellas del firmamento hollywoodense como Broderick y la entonces y aún ahora suculentísima Pfeiffer, y a un Hauer al tope después de su rol de "villano" en "Blade Runner". Condiméntese la mezcla con algo que suene como a rock progresivo de finales de los '70s, y listo, ya tenemos hechizo para el águila.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Pese a algunas desafortunadas elecciones narrativas (centrar la historia en el ladrón en vez del guerrero o la chica es remedio seguro para infantilizar una buena historia), lo básico de la trama es bastante prometedor, y es bien desarrollado. Es lo más básico de lo básico: amor imposible, venganza y un malo malísimo. Sin ulteriores lecturas. O sea, se asume como cine de entretención pura y dura, sin otras pretensiones, y no pretende engañar a nadie.

-- El ladrón, que pintaba para personaje insufrible, termina por ganarse las simpatías gracias a la cara de inocentón que es el sello patentado de Broderick (futuro Inspector Gadget en el cine). Además, tiene unas "conversaciones" con Dios de lo más sinvergüenza ("sabes que no quiero ser malo, es que no tengo más remedio...").

-- La banda sonora no está mal, después de todo. El problema es que no acompaña muy bien. Para un filme tipo "Flashdance" hubiera estado bien, pero no en una historia épica fantástica medieval (por lo demás, algo de la fotografía del filme sí que se parece a "Flashdance")... Así es que eso podemos dejarlo en reserva, sobre si es o no un motivo para verla...

IDEAL PARA: Ver una fantástica medieval con ciertas pretensiones, dirigida a los que en los '80s iban de quinceañeros por la vida.

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