11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Casa Embrujada. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Casa Embrujada. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de febrero de 2012

"Beetlejuice" (1988).


-- "Beetlejuice". Estados Unidos. Año 1988.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Alec Baldwin, Geena Davis, Annie McEnroe, Maurice Page, Hugo Stanger, Michael Keaton, Rachel Mittelman, Catherine O'Hara, J. Jay Saunders, Mark Ettlinger, Jeffrey Jones, Winona Ryder, Glenn Shadix, Patrice Martinez, Cindy Daly.
-- Guión: Michael McDowell y Warren Skaaren, sobre una historia del primero y de Larry Wilson, y de Tim Burton sin acreditar.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "Beetlejuice" en IMDb.
-- "Beetlejuice" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La vida es una cosa mala detrás de otra, y después te mueres. Y la muerte es una cosa mala detrás de otra, y después... er... digaaaaaamos... ¿te reencarnas? ¿en rana, o algo asín? Esta importantísima lección del "no te esfuerces por ganar el juego, no puedes ganarlo ni tampoco salirte" es aprendida por las malas, por una linda pareja matrimonial llamada los Maitland. Que se han mudado a un pueblito pequeño huyendo del mundanal ruido, y que por culpa de un puppie que se le atraviesa en un puente, acaban sirviendo de tarima para los concursos de canto de las ranas, en el fondo de un río. Pero ellos creen que no, creen que todo funciona como corresponde, regresan a la casa... Sólo para descubrir que están atrapados en ella. OK, estás muerto, qué peor puede pasar... Bueno, resulta que como están muertos, la casa legalmente ya no les pertenece, así es que la compra una nueva familia. Un conjunto de desagradables new rich capitaneados por una escultora sin gusto plástico, un especulador que no tiene neuronas más que para ganar dinero, y una chica gótica que encuentra bonito eso de pasarse al otro lado de la existencia. Ahora, los Maitland se ven en la terrible tesitura de... ¡tener que hacer un bioexorcismo! Pero cuando los vivos son duros y se niegan a marchar, ¿qué remedio cabe? Si estás pensando en llamar a Beetlejuice, Bioexorcista, Super Fantasma, los mata bien muertos, piénsalo dos veces. Porque el remedio puede salir peor que la enfermedad...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

A veces es divertido mirar hacia atrás y ver cómo seres que después son parte del panorama fílmico, eran vistos en su tiempo como tipejos raros o excéntricos. Hoy en día, cada vez que Tim Burton trata de desmarcarse un poco y hacer algo cacho menos gótico, le dicen que "¡¡¡BRAVO, TIM, MUY BUENA, PERO...!!! ¿Podrías hacerla un piquito más gótica para la próxima? ¡Haz lo tuyo, Tim!". Y ahí va el pobre Tim Burton y rueda "El cadáver de la novia" y "Sweeney Todd", porque sí, porque es Tim Burton y está condenado a hacer pelis góticas hasta que se muera. Pero a finales de los '80s, las propuestas cinematográficas de Tim Burton eran de lo más raro. O sea, estábamos en la década en que el concepto de cine popular pasaba por montapajas como "La chica explosiva", horterismo como "Desesperadamente buscando a Susana", milifachismo como "Top Gun", o autoindulgentes desmadres como "¿Y dónde está el policía?". ¡Si hasta el personaje de Lydia, la chica gótica, fue de avanzada para sus años! Claro, Lydia estaba inspirada en toda la estética dark a lo Siouxsie And The Banshees, pero en esos años, hablar de goth era hablar de qué diablos es eso. Y además, Tim Burton cuando hablaba del cine con el que había crecido en los '50s y '60s no hablaba de Ingmar Bergman o Alfred Hitchcock, sino (¡¡¡HORROR!!!) Vincent Price en las adaptaciones de Poe, o la Hammer, o los platillos voladores ésos que se les ven los hilitos colgando cuando los "cañonean" desde tierra firme. Créanme, mis amigos, ser friki en esos tiempos primigenios, en que no podías desahogarte con un blog, y en que no podías encontrar gente afín en Internet sino que tenías que gastártela buscando (casi inexistentes) prosélitos en tu propia parroquia local, era realmente duro. Que no era cool como ahora, vamos. Pero aún así, Tim Burton se salió con la suya. No porque su visión artística fuera interesante (que lo era). No porque supiera captar con anticipación cómo se venía la mano de los tiempos para los '90s (que lo captó). No porque demostró ser un comediante bizarro y con estilo propio (que lo es). Sino porque hizo dinero. El idioma universal de Hollywood. ¿O creían que le encomendaron el "Batman" de 1989 o el "Batman regresa" de 1992 porque iba a hacerlas "artísticas"...? Plssssss...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de las cinco que podríamos llamar la "Era Dorada de Tim Burton", y la que inicia la racha. Después siguieron "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood", que conformaron y conforman todo su universo narrativo, y las que son ineludibles para cualquier cinéfilo que quiera comprender a cabalidad el cine de Tim Burton. A partir de "Marcianos al ataque", peli muy buena en algunos respectos pero ni de lejos tan interesante como el quinteto dorado burtoniano, el hombre empezó a repetirse, a darse gustitos, a ser autoindulgente, a plagiarse a sí mismo, a transformarse en una autoparodia ("Sweeney Todd"), y en caso extremo a ponerse en cuatro frente a las omnímodas fuerzas del mercado ("Alicia en el País de las Maravillas"). Bueno, no seré yo quién le critique eso a Tim Burton porque él sabrá cómo usa su talento y cómo dirige su vida, pero por otra parte no tengo por qué comulgar con ruedas de carreta en nombre de la "integridad artística" o como lo quieran llamar. El caso es que, como decíamos, "Beetlejuice" es la que inicia la racha. Estas pelis tienen algunas características en común: son enormemente imaginativas, tienen un espíritu rebelde e incluso punk injerto en su metraje, se preocupan más de la forma que del fondo, y hacen alarde de una filosofía nihilista en la que dentro de un universo en que los personajes están en la estacada, sólo les queda creer en ellos mismos, e incluso ni eso a veces (que éstas no son pelis inspiracionales, vamos). Junto con "El joven manos de tijera", "Beetlejuice" es la que mejor plantea esto (en "Batman" y "Batman regresa", por ser encargos de estudio, Tim Burton tuvo que ser un poco más adocenado, aunque ésas pelis brillan, pero por otros respectos), pero mientras que en "El joven manos de tijera" el registro es de un delicado romanticismo victoriano, en "Beetlejuice" el asunto va de cachondeo puro y duro, de desmadre típicamente ochentero. Esta es quizás la peli más punkie de Tim Burton, y se nota. "Beetlejuice" presenta una cosmogonía completa que incluye a los vivos y a los muertos, pero no se preocupa de ahondar en ella: prefiere sugerir, dar indicios, sembrar pistas, en vez de darnos una larga serie de explicaciones sobre cómo funciona esto o aquello (en efecto, en esta peli no existe ningún personaje que cumpla el siempre socorrido rol de "conozco la mitología interna de la historia y te la explicaré, oh-tú, personaje principal, para que las audiencias también se enteren de qué está pasando"). El resultado final es un universo muy peculiar, con sus propias leyes, y lo más importante, con una presencia que le es muy propia. (Y pensar que se llegó en su tiempo a tratar de rodar una secuela que se iba a llamar "Beetlejuice Goes Hawaiian"...).

-- Esta es una de las pocas pelis que conozco, en que TODO el elenco está perfecto. Ustedes deben recordar muchas en que el prota, o algún secundario, lo hace brillante. Deben recordar algunas menos en que varios miembros del cast se retroalimentan bien entre sí. Recordarán incluso menos pelis en que el elenco entero esté bien. Y podrán contar muy pocas en donde no sólo estén bien, sino que además superlativos. A pesar de que la peli se llama "Beetlejuice", el prota Beetlejuice aparece en total cerca de un cuarto de hora de metraje, y hay que esperar como hasta mitad de peli, pero cuando aparece, lo hace a lo grande, en la que probablemente es la mejor interpretación de toda la carrera fílmica de Michael Keaton, un desmadre continuo con un personaje cínico, amoral, desastrado y puñetero como pocas veces se ha visto en el cine. Alec Baldwin y Geena Davis interpretan a la parejita de muertitos, y aunque sobre el guión sus personajes son sosos y bastante unidimensionales (de hecho, probablemente nadie que haya visto la peli, a la vuelta de algunos años, los recuerde como "los protas", tanto les roban los roles en la cara), ambos actores se esfuerzan (¡y lo logran!) porque no aparezcan como héroes chulos, sino como seres humanos normales y corrientes a los cuales un giro puñetero de la vida los ha dejado en la estacada. La parejita de compradores malparidos, por su parte, vienen por cortesía de Catherine O'Hara en estado de gracia (otra que nunca más volvió a estar a estas alturas, y eso que en un principio no quería aceptar el papel) y un Jeffrey Jones también estupendo haciendo hasta simpático un personaje que en el fondo es bastante antipático. Y el sexteto de protas se completa con una jovencísima Winona Ryder, que luego de su rol en "Lucas" convenció de que se la podía, y que convirtió su chica protogótica en el rol que la consagró, después de que el rol estuvieran a punto de chupárselo Lori Loughlin (who?), Diane Lane (!), Sarah Jessica Parker (!!), Brooke Shields (!!!), Justine Bateman (er...), Molly Ringwald (WTF!) y Jennifer Connelly (sí, la mismísima, tenía 18 en ese tiempo). Después de esta peli (y de "Drácula", todo hay que decirlo), ya nunca más Winona Ryder se sacaría el cartel de chica gótica y noventera, y así es como su carrera se eclipsó después (eso y ciertos problemas con las alarmas de las multitiendas, ehm).

-- Por debajo del desmadre generalizado de la peli (¿música calipso churretera, gothgirls y esculturas postmodernas en una de fantasmas?), subyace un tema muy propio del primer Tim Burton, que es el descreimiento generalizado en la sociedad, y un nihilismo individualista a ultranza. La vida y la muerte no tienen sentido, son simplemente cosas que te pasan, y puedes acabar tan atascado en la muerte como en la vida (un punto interesante es que la pareja de "muertos" tiene vocación artística y a su manera están más "vivos" que los oficialmente vivos, una familia cuyos progenitores sólo se preocupan de ganar dinero uno y de su vanidad la otra, con una retoña que está viva y sólo quiere morirse). El Más Allá es una burocracia tan kafkiana como enfrentarse al Código Tributario y al Servicio de Impuestos Internos (filosofía resumible en una sola frase: "El SII siempre tiene la razón"). La falsedad de todo se proyecta incluso en el universo exterior, con una imaginaría hecha de cartón piedra a propósito (es impagable que el sarcófago de Beetlejuice está enterrado en el cementerio... de la maqueta del pueblo), y que además los compradores de la casa, tan falsos ellos, se preocupan de llevar hasta un paroxismo, haciendo pedazos la casa que era un reflejo de lo auténticos que eran sus moradores anteriores, e introduciendo todo ese deprimente arte postmoderno que en sí mismo juega con la idea de falsedad (interesantemente, Tim Burton utiliza tácticas postmodernistas para demoler lo falso del postmodernismo). Es muy difícil llevar el espíritu punkie incluso más lejos que esto.

IDEAL PARA: Ver una de las más auténticas pelis de Tim Burton.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 2 de marzo de 2006

"El grito" (2004)


-- "The Grudge". Estados Unidos / Japón / Alemania. Año 2004.
-- Dirección: Takashi Shimizu.
-- Actuación: Sarah Michelle Gellar, Jason Behr, William Mapother, Clea DuVall, KaDee Strickland, Grace Zabriskie, Bill Pullman, Rosa Blasi, Ted Raimi, Ryo Ishibashi, Yoko Maki, Yuya Ozeki, Takako Fuji, Takashi Matsuyama, Hiroshi Matsunaga.
-- Guión: Stephen Susco, basado en el guión de Takashi Shimizu.
-- Banda Sonora: Christopher Young.

-- "El grito" en IMDb.
-- "El grito" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una chica yanki con los rasgos hemofágicos de Sarah Michelle Gellar, acompaña a su insípido noviecito a Japón, y consigue trabajar como voluntaria para un servicio de asistencia a ancianitos desvalidos. Su primer trabajo es en una casa en la que, bueno, ejem, pasan cosas raras, o sea, para qué demonios sales de tu propio país, si en América lo tienes todo, ¿verdad? Al mismo tiempo que vemos como la ingenua chica se va liando y liando con esa casa en donde yace una oscura-antigua-arquetípica-supercachilupinatural maldición, asistimos a la historia de las personas que tuvieron alguna vinculación con el origen de la misma. Por supuesto que todo termina con el enfrentamiento final con la maldición, los espectros de la casa, etcétera. En medio, hay un reguero de muertitos, como corresponde a la venerable tradición del cine de terror. Y eso.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El éxito de "El aro", el remake japonés de "Ringu", abrió la espita para una avalancha de películas sobre aros, ojos, gritos, con su respectivo artículo ("el" aro, "el" ojo, "el" grito), a veces en versión japonesa, y las más de las veces, en cómodo remake para el público yanki, que como son la gente más encefálicamente plana del mundo, pues bien, tienen que hacer todas las películas de nuevo para ellos, habladas en inglés para que la papilla intelectual que tienen por cerebro no tengan que esforzarse en leer cartelitos (subtítulos, en esta parte del mundo civilizado), y con estrellitas de primera, segunda o tercera fila más o menos reconocibles, para que el asunto tenga gancho. El Star System, que le llaman. "El grito" es otra de éstas.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A pesar de estar hecha en Estados Unidos, es un remake de un filme de terror japonés, y el j-terror está topísimo por estos días, como que hicieron "El aro 2" y hay rumores de "El grito 2" (UPGRADE: La hicieron). Ahora bien, si no te gusta el j-terror de fantasmas y alaridos shintoístas varios, pues bien, puedes pasar de esta película sin mayores consecuencias.

-- Es el clásico filme de "chicos que les pasan cosas malas por salir de la buena y vieja América". Ya sabes, las maldiciones siempre están en países y pueblos exóticos (los totonacas, los hindúes, los egipcios, etcétera). Si te gusta esa clase de cine, también está bien para ti.

-- El elenco no tiene desperdicio, casi todos en pequeños papeles que le aseguran cabida a todos. O sea, tener a Clea DuVall, Bill Pullman y Grace Zabriskie, más la emergente treintañera Rosa Blasi, es un lujo. A cambio, el ilustre desconocido que hace de noviecito de la prota, está insufrible.

-- Mención especial para Sarah Michelle Gellar, una actriz que en lo actoral tiene algunos talentos y también algunas limitaciones, pero que se las arregla para imprimir credibilidad a un papel harto básico, siempre en plan "¡yo no soy Buffy!". La buena noticia es que tenerla a ella de prota le da nivel a la película. La mala, que sigue sin hacer desnudos.

-- En cuanto al aspecto más importante, es decir el terror (después de todo, estamos en una "peli de género"), puede decirse que funciona, y bien. No vas a salir con los pelos parados del cine, pero sí te producirá algún que otro sobresalto.

-- Está dirigida por el mismo tipo que dirigió la versión japonesa, así es que suponemos que algunas ideas fueron conservadas y refinadas desde la versión primitiva original. Por si a alguien le dice algo (debería, en todo caso), la produce el inefable Sam Reimi (si no saben quién es, entonces tarea para la casa).

IDEAL PARA: Ver una de terror japonés con feeling hollywoodense, signifique eso lo que signifique.

Seguidores