11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 26 de noviembre de 2006

"El gran truco" (2006).


-- "The Prestige". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Christopher Nolan.
-- Actuación: Hugh Jackman, Christian Bale, Michael Caine, Scarlett Johansson, Rebecca Hall, Piper Perabo, Samantha Mahurin, David Bowie.
-- Guión: Jonathan Nolan y Christopher Nolan, basados en la novela de Christopher Priest.
-- Banda Sonora: David Julyan.

-- "El gran truco" en IMDb.
-- "El gran truco" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Todo truco consta de tres partes. La Promesa, en que se muestra un objeto de apariencia normal... pero que por supuesto no lo es. El Cambio, en el cual se hace algo extraordinario con el objeto ordinario... estás en el secreto, pero no lo quieres ver. Y hay una tercera parte, el Prestigio, en donde todo se restablece y vuelve a la normalidad. Pero por supuesto, en el Prestigio, algo puede salir mal. Aquello que tenía que regresar a la normalidad, no lo hace. Por ejemplo, puede que la chica sumergida en el interior de un barril con agua no pueda deshacerse del nudo, y perezca. Puede que dos magos, antaño amigos, comiencen a detestarse mutuamente y a sabotearse, con riesgo mortal para ambos, obsesionados por destruirse el uno al otro. Puede que uno de ellos se case, tenga una hija y sea muy feliz, y el otro sienta que le robaron toda la felicidad que le estaba destinada. Puede que uno de ellos se embarque en una verdadera cruzada científica por descubrir la máquina que le permita construir el truco definitivo. Puede que algo salga mal con esa máquina, y haya un muerto en el camino. Puede que ese muerto no esté muerto, o sí lo esté, o lo esté a medias, un poco como si estuviera dentro de la caja de Schröedinger y estuviera muerto y no muerto al mismo tiempo. Puede ser que la respuesta a todo esté delante de uno, pero no es en esa dirección hacia donde uno quiere ver...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Como una respuesta al Cyberpunk, distópico y alienador, los '80s vieron el surgimiento de su doble opuesto, el Steampunk. Variantes del Steampunk hay para todos los gustos, desde los más duros y pesados, estilo "La Liga de los Caballeros Extraordinarios" o "Steamboy", hasta algunos de regusto evanescente y vaporoso, como "El castillo andante", o la presente "El gran truco" (pésima traducción al castellano del elegante título original, "El prestigio", que juega con el doble sentido de la tercera parte del truco, pero también con el prestigio profesional de los magos). Con la novela "El prestigio", el novelista inglés Christopher Priest hizo una extrañísima exploración, en donde la atmósfera victoriana y el Steampunk sirven de pretexto y ambientación para mostrar algo mucho más sutil, mucho más sugerente, algo que tiene que ver con la condición humana misma... Puedes decir que hasta ahora es poco lo dicho sobre el espíritu de los tiempos, pero por otra parte, estás mirando hacia donde no hay que ver, para captar el truco...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es la película en donde Christopher Nolan se encuentra definitivamente a sí mismo. El cine de Nolan había sido errático e irregular, con la provocativa "Memento", la no tan lograda "Insomnia" y la más bien encargaticia "Batman inicia". "El gran truco" es su filme más personal, y en donde sus obsesiones están más claras. Al igual que en las tres anteriores, los personajes de Nolan son entes un tanto al borde, pero no son locos, o al menos, no dan la apariencia de personas psicológicamente insanas. La insanía de los personajes de Nolan arranca no de lo que hacen o sus acciones, que para ojos mundanos pueden parecer explicables hasta cierto punto (aunque sea porque estos personajes, como el mnemoausente de "Memento", el psycho de "Insomnia", o el Batman de "Batman inicia", suelen esconder su área oscura o anormal de otras miradas, o al menos no la promocionan como un Freddy Krueger cualquiera), sino una cierta mirada o perspectiva alienada de la existencia. Eso, combinado a un trabajo estético al mismo tiempo muy elaborado y muy espartano, que resalta aún más la historia, le convierten en el gran director que hasta ahora simplemente prometía ser. Cuesta pensar en un director más acertado que Nolan para llevar la historia de Priest al cine; introdujo unos cuantos cambios a la novela original, es cierto, pero con esos cambios (sin hacer mejor una historia de por sí casi inmejorable) la hizo personal y suya, y eso se nota en el espléndido acabado final, en "el prestigio" de esta película...

-- Los actores están por todo lo alto. Christian Bale hace un nuevo papel de hombre pasado de roscas, y se roba la película con todas sus apariciones (fue Batman en "Batman inicia", y el asesino Patrick Bateman de "Psicópata americano"). Hugh Jackman no está a la altura, y actúa un tanto en plan "chico bonito atormentado", conservando algunos tics actorales de su pasado como Wolverine en "X-Men" y secuelas ("X-Men II", "X-Men III"), pero cumple bien con lo suyo. Scarlett Johansson, por su parte, luego de sus espléndidos roles en "La chica de la perla", y en menor medida en "Perdidos en Tokio" o "Match Point", se reafirma con su tendencia a ser el objeto sexy sin una participación especialmente interesante. Michael Caine, quien después de sus gloriosos '60s (véase "Golpe a la italiana") pasó algunos años bastante oscuros, está aquí con toda la gloria y majestad que nunca debió perder (¡actuó en "Tiburón IV", por Dios!). Y David Bowie, especialista en hacer roles extraños, es una elección cuando menos inquietante, para interpretar a un científico loco también desasosegante, el genial y desconocido Nikola Tesla (actuó, entre otros roles bordas, en "El ansia" y "Laberinto"). Una vieja premisa de Hollywood indica que cuando muchas estrellas se reunen para un filme, saldrá algo grandioso, o una completa birria, sin términos medios; por suerte, en este caso, es lo primero.

-- Desde hace algún tiempo a esta parte, varias películas han hecho énfasis supremo en el cambio del ideal ilustrado de lo que se supone es una persona. Desde el siglo XVIII, bajo la influencia del racionalismo, se decía que todo ser humano es una persona, dotado de dignidad y derechos. Pues bien, el cine de los últimos años ha ido derrumbando progresivamente esa barrera, planteando cuestiones bastante incómodas: ¿qué es realmente una persona?, ¿sigue estando una persona ahí si suprimimos o alteramos su memoria?, ¿qué pasa si una persona tiene dos o más memorias?, ¿qué pasa con una persona y sus alter ego, sigue siendo una sola persona o ese desdoble autoriza a hablar de más de una? Todas estas cosas, planteadas de soslayo en filmes como "Blade Runner", "Identidad", "Regresiones" o "Más allá de la muerte", por mencionar un puñado, siguen estando presentes aquí. No revelaremos el prestigio de esta película, pero como corresponde a la tradición de los magos, no está en lo evidente u obvio, sino en ese contexto más extraño que es la condición humana misma. De ahí viene la fuerza desasosegante que invade esta película, no de su estética decimonónica ni de su condición de filme Steampunk. Pero como dijimos, el truco de un buen mago es que el público no quiere mirar allí donde debería mirar, para captar el truco...

IDEAL PARA: Buscadores de filmes raros, en toda la extensión de la palabra.

4 comentarios:

ayaxsoul dijo...

es una muy muy buena pelicula, estructurada bajo los susodichos tres actos de todo gran truco, algo lenta en algunos pasajes pero es en esos pasajes justamente en los cuales hay que tener la maxima atencion posible... quizas Mr Nolan lo haya hecho adrede para que no vieramos como hace su "Truco", sin dudas aqui Nolan se gano el prestigio del respetable, jejeje

General Gato dijo...

Y justificadamente. Más que "Batman inicia" (que es un tanto irregular a mi gusto) o "The Dark Knight" (que vino después), ésta es la peli en que Christopher Nolan terminó su fase de crisálida y emergió como un adulto completamente formado.

CABC dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CABC dijo...

Es interesante como todas las películas de Nolan tienen un hilo conductor: la obsesión. (SPOILERS) En "following" el protagonista seguía a las personas, aunque más por curiosidad que obsesión, no deja de ser inquietante esta peculiar afición. En memento la obsesión del personaje interpretado por Guy Pierce está centrada en vengar a los "asesinos" de su esposa. En la trilogía de Batman, claramente existe una obsesión del personaje por combatir el crimen. En "The Prestige", la obsesión de ambos magos estaba enfocada en superarse entre si. Finalmente, en "Inception" el personaje de Di Caprio busca deseperadamente reunirse con su hijos. Esperemos a ver que nos deparará "Interestellar".

¡Felicitacions y un saludo General!

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