11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 30 de enero de 2011

"Enamorándome de mi ex" (2009).


-- "It's Complicated" (título internacional en inglés), "No es tan fácil" (título en España). Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: Nancy Meyers.
-- Actuación: Meryl Streep, Steve Martin, Alec Baldwin, John Krasinski, Lake Bell, Mary Kay Place, Rita Wilson, Alexandra Wentworth, Hunter Parrish, Zoe Kazan, Caitlin Fitzgerald, Emjay Anthony, Nora Dunn, Bruce Altman, Robert Curtis Brown.
-- Guión: Nancy Meyers.
-- Banda Sonora: Heitor Pereira y Hans Zimmer.

-- "Enamorándome de mi ex" en IMDb.
-- "Enamorándome de mi ex" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una reunión/fiesta/vituperio, dos machos viejones y dos hembras también viejonas están conversando amigablemente. ¿Son dos parejas amigas? Puezzz no... porque al poco aparece la esposa joven de uno de los dos viejorros (Lake Bell, o de cuán letal puede ser una combinación bikini/abdominalesdegimnasio). Y entonces el viejorro casado con la joven (Alec Baldwin, olvidado ya de sus papeles más heroicos como cuando interpretó a Jack Ryan y botado ahora a comediante) mira con ojitos de pena a la otra chica, a la viejorra (Meryl Streep, dando manotazos de ahogado en el difícil arte de ser una MILF del cine actual). El caso es que por esas coincidencias mágicas sin las cuales la mitad de los guiones de Hollywood no funcionarían, ambos acaban en el mismo hotel. Bueno, cuando quise decir ambos, quise decir los tres: Meryl Streep por un lado, y Alec Baldwin con Lake Bell por el otro. Pasa lo que pasa: el crío de la tercera en discordia se enferma, y los dos viejones ahora tienen tiempo para estar solos, tomarse una copita, follar como conejos... ¿Qué pasó aquí? Que ellos eran matrimonio. Pero él se fue para casarse con la chica que le lucen bien los abdominales en bikini. Y ahora le ha puesto cuernos con la viejorra que era su esposa. Y las féminas mirando la peli, deleitadas porque la buena de la peli le está cavando la fosa a la buenorra de la peli. Y los machos mirando la peli, dándose de palmadas en la cabeza por el cretino del tío, porque si pensaba hacerle arquitectura a la cabeza de su esposa, y considerando que tiene el potencial de agarrarse a una buenorra de verdad, ¿por qué no a una buenorra de verdad en vez de a Meryl Streep...? Ah, y para dejar aún más en claro que esta es una peli para tías, ¿mencioné que hay otro galán en discordia que es Steve Martin, pero en plan serio...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

3era edad la lléa. Hubo una época en que lo cool era ser joven. Y, bueno, sigue siéndolo. Pero en la actualidad, los 30 ya no son necesariamente la tumba de la mujer. Ya son arcaicos los tiempos en que las chicas de 21-22 que no habían ca-s/z-ado marido lloraban por las paredes porque estaban para vestir santos. Ahora una Nicole Kidman (über-40), una Michelle Pfeiffer (über-50) o una Meryl Streep (über-60) pueden ir y comerse al mundo. O a otras colegas más jóvenes, como Madonna se comió a Britney y Christina, las cuales apenas consiguen arañar y sobrevivir allí donde Madonna ha seguido impoluta (metafóricamente hablando, claro) al paso de los años y las generaciones. Incluso el siempre hiperansioso mundo empresarial mira a la tercera edad como una potencial fuente de ingresos: los viejos ahora viven más y son más saludables, así es que ya no consumen sólo pastillas para la ciática ni el ungüento mágico milagroso del Dr. Miramamolín, sino que consumen cruceros, música, ¡regalos para sus bisnietos! Lo que nos lleva a una clave esencial, claro: para ser un tercera edad que la lléa, tienes que tener DINERO. Si no, eres un pobre viejo miserable, y quítate pa'llá a morirte en tu asilo de ancianos, vejete'e mierda. En ese contexto, más tarde o más temprano tenían que llegar las comedias románticas protagonizadas por... ¡¡¡VIEJOS!!! La primera en tirarse a la piscina fue Diane Keaton, en "Alguien tiene que ceder". Y ahora Meryl Streep, en "Enamorándome de mi ex". (Ambas sintomáticamente escritas/dirigidas por otra veterana en la sesentena como es Nancy Meyers). GRRL 3rd AGE TO THE POWAH, HELL-YEAH!!!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aceptemos que esta es una peli con target: la prota es una vejestoria de la tercera edad que tiene un affaire con un vejestorio de la tercera que la ha cambiado por una más joven y ahora quiere regresar desde el pasto tierno al pasto añejo otra vez. ¿Quiénes empatizarán con esto? Pues las veteranas de la tercera edad y el público femenino lagrimapañuelos en general. Hasta ahí podría ser otra insoportable peli con lectura feminazi en el trasfondo. Pero, ¡momento!, que ésta es una de Nancy Meyers y no una de Nora Ephron. Es poco probable que Nancy Meyers pase a la Historia como una cineasta indispensable para entender la honda tesitura intelectual de comienzos del XXI, pero no se le puede negar una trayectoria consistente: "Sopa de gemelas" (bueno, ésa era por encargo de Disney), "Lo que las mujeres quieren" (su punto más alto, y también su pesada losa porque siempre se la medirá por la vara de esa peli), "Alguien tiene que ceder", "El descanso", y ahora "Enamorándome de mi ex". ¿Qué tienen en común todas esas pelis? ALL POWAH TO THE GIRLZ!!!, claro. Pero aunque carga la mano, consigue la cuadratura del círculo de no resultar panfletaria en ningún minuto (o casi). "Enamorándome de mi ex" está planteada desde la comedia de carcajadas, y en ese registro funciona bastante bien, resolviendo muy bien situaciones que en manos más brutas podrían salir grotescas. La trama de la peli es bastante simple: una mujer mayor da la idea de ser fuerte y que lo ha superado todo, pero diez años después no ha superado en realidad su divorcio y acaba acostándose con su antiguo marido. ¿Les suena conocido? Créanme, sucede más de lo que piensan, para ambos lados. A una idea bastante básica, el guión le saca su buen partido (y volvemos a Nancy Meyers, que escribió el guión aparte de dirigir). Tiene algunas gotas de comedia de enredo, pero sin pasarse, se vuelve un poco sentimentaloide cuando quiere ser emotiva pero tampoco abusa del azúcar, saca buenas risas cuando pretende hacerlo... Y por detrás se mueve la consabida evolución del personaje protagónico que, era que no, acaba por aprender un par de lecciones, superarse a sí misma, madurar, avanzar, seguir adelante, y de paso, como comedia feminista que es, empoderarse para enfrentarse a su antiguo hombre (que, dicho sea de paso, resulta ser un patán, un niño chico y en última instancia un sinvergüenza) y decir aquello de que NO MEANS NO!!! Todo eso en un ambiente con gente sin problemas monetarios, claro, que trabaja pero no tiene que matarse trabajando tampoco (ella tiene un restaurante y maldita sea si se la ve más de una escena trabajándolo, él es abogado y en ningún minuto se lo ve contestando alguna llamada telefónica, y el otro es arquitecto pero el único trabajo que se lo ve hacer, es para la prota... ya se sabe, gente que tiene la vida resuelta y que por lo tanto tiene todo el tiempo y el cacumen del mundo para complicarse la existencia con tonterías románticas). No será una obra maestra, pero dentro del registro comedia-romántica, cumple bien lo que promete, y está incluso por encima del promedio.

-- Los actores. Nancy Meyers tuvo la habilidad de reclutar a un estupendo elenco para sacar adelante la cosa, y tuvo mucho ojo. Meryl Streep quizás no sea demasiado creíble como objeto de lujuria para el personaje masculino de turno (lo siento, Meryl, pero el paso del tiempo no te ha convertido en una MILF), pero saca adelante una gran actuación (pero por otra parte, ¿cuándo no ha estado superlativa ella...?) que hace muy creíble sus peripecias interiores de seguir adelante versus ceder a la tentación. Alec Baldwin por su parte hace un trabajo increíble con un personaje que, a pesar de toda su bribonería, resulta tremendamente simpático y hasta querible dentro de su patetismo, de manera que el muy ladino consigue metértela doblada cuando ha acabado la peli y te das cuenta de que "¡CARAY, PERO ES QUE ESTE TIPO ES UN CANALLA Y UN SINVERGÜENZA! ¡¡¡Y ME CAE BIEN, EL CABRÓN JJJJJJODEUNA!!!". Steve Martin por su parte puede ser una adición un poco extraña, habida cuenta de que generalmente se lo contrata como payaso (sin que sea muy gracioso como payaso, todo sea dicho), pero aquí está contenido y en su lugar, y hasta... tiene... ¡¡¡DIGNIDÁ!!! La cuarta en discordia, por su parte, la benemérita Lake Bell, buenoooooo... era la mejor amiga de Cameron Diaz en "Locura de amor en Las Vegas", y no es que la contraten por ser la mejor actriz del orbe, ¿no? (aparece en más bien pocas escenas, y en la mitad de ella usando bikini o bra, para qué andarnos con rodeos), pero da bien el pego como la clásica chica lamible-pero-pesada, aunque tampoco sin cargar la mano ni llegar a la caricatura (la escena en que finalmente se da cuenta del chollo, y no es que no se lo merezca por lo demás, está bastante bien). Mención especial para los jóvenes (los tres hijos de Meryl Streep y el futuro marido de una de las chicas), que son actores desconocidos y por lo tanto podrían haber sido rellenados con cualquier guaperas, y en vez de eso tenemos a cuatro actores con mucha naturalidad y simpatía, y que ojalá podamos seguir disfrutándolos en otras pelis después que ésta, en roles mayores.

-- Insistiré un poco más en el asunto feminista, sólo por si no ha quedado claro. Uno de los principales defectos del cine militante feminista es la caricatura: en estas pelis, todas las mujeres son víctimas, inocentes, sufridas, o empoderadas, en contra de los machos que, o son tontos idiotas, o simplemente son EVIL. Pero despreocupáos, que nada tenéis que temer de esto aquí. Es cierto que en la pareja protagónica la buena-pero-sufrida es ella y el adorable sinvergüenza es él, y también es cierto que el personaje de Steve Martin está ahí un poco como sueño húmedo hembrista (maduro, atractivo, paciente, y llega justo a tiempo para salvarla de ella misma), pero la peli no cae en la caricatura extrema. Entre el resto de los personajes femeninos encontramos varios positivos (las hijas, por supuesto, las amigotas...), e incluso los negativos están matizados (la chica joven podrá ser pesada, pero la peli subentiende sus motivaciones a lo menos en parte). Pero los personajes masculinos tampoco son unos bellacos: el futuro yerno de Meryl Streep no es un pelele de su noviecita caprichosita (una manera fácil de sacar risas, en otras pelis), sino un joven decente que trata de afrontar el problema como mejor puede (porque los coletazos le llegan también), e incluso el ex marido no es un donjuán que disfrute de las conquistas, sino un hombre inseguro que es más o menos inconsciente de las calamidades que va provocando alrededor con su actitud. "Enamorándome de mi ex" es así una rara joya, una peli que es feminista sin caer en el feminazismo, y eso es de agradecer en estos tiempos de mujeres empoderadas que so pretexto de igualdad pretender arrasar con todos los hombres porque sí, porque son malvados y miren al mundo cómo lo tienen, que si la historia la hubieran manejado ellas otro sería el cuento (¿quién dice?). O sea, una peli sobre sentimientos femeninos que sí puede ser vista en pareja sin grandes incomodidades para esa raza de sufridos hombres que deben hacerse partícipes de ese comentario de Homero Simpson: "¡Esas películas eran malísimas! ¡Yo sólo las veía para llevarme a Marge a la cama!".

IDEAL PARA: Ver una comedia romántica que no va a revolucionar el mundo pero que consigue ganarse punto a punto el "misión cumplida".

sábado, 14 de febrero de 2009

"Kramer vs. Kramer" (1979).


-- "Kramer vs. Kramer". Estados Unidos. Año 1979.
-- Dirección: Robert Benton.
-- Actuación: Dustin Hoffman, Meryl Streep, Jane Alexander, Justin Henry, Howard Duff, George Coe, JoBeth Williams, Bill Moor, Howland Chamberlain, Jack Ramage, Jess Osuna, Nicholas Hormann, Ellen Parker, Shelby Brammer, Carol Nadell.
-- Dirección: Robert Benton, basado en la novela de Avery Corman.
-- Banda Sonora: Varias fuentes.

-- "Kramer vs. Kramer" en la Wikipedia en inglés.
-- "Kramer vs. Kramer" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es que así no hay vida. Llegas un día cualquiera silbando a la casa porque te han dado flor de ascenso, después de hacerte tracción de espinazo durante meses, sí señoh, y te dicen las segundas dos peores palabras fatales de todas: "Te dejo" (las dos primeras peores palabras fatales son, por supuesto, "estoy preñada", seguidas por otras dos: "de ti"). Pues bien, la esposa dice que te dejo, porque en realidad ya no nada más que hacer, etcétera. Y se va, dejándole a nuestro flamante maridito ahora recién separado, un niñato malcriado y rezongón con el que debe empezar a lidiar, aparte por supuesto de sus jefazos. Y empiezan los problemas. Por una parte, el niñato quiere a mamá, y anda tú a decirle a un crío de ¿cinco, seis años? que mamá se fue para no volver, y peor aún, mantener controladitos sus berrinches y cosas así. Además, tiene que empezar a hacerse cargo de la crianza, comprar las cosas para la casa y todo eso (eran los '70s, cuando todavía las mujeres solían hacerse cargo de esas cosas). Empiezan también las fallas en el trabajo, porque, es que hay que ver, los niños tienden a enfermarse en los momentos más inoportunos, por no hablar de cuando derraman jugo sobre la mesa de dibujo y cosas así. Todo son líos y problemas, pero poco a poco, con buena voluntad y mucha paciencia, todo empieza a arreglarse... o no, porque mami ha vuelto, y es que después de explorarse y encontrarse a sí misma y todas esas autojustificaciones que las mujeres egoístas (o sea, casi todas) han inventado desde el comienzo de los tiempos, está lista para hacerse cargo de su retoño otra vez, aunque no lo ha visto en 18 meses y maldita sea si le ha enviado aunque sea un par de cartitas (bueno, en realidad sólo una)... y esto lo hará aunque sea por la vía judicial. La guerra está servida, será Kramer versus Kramer, y sólo un Kramer quedará en pie para cantar victoria.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo he escrito sepetecientas veces, y lo volveré a escribir aquí. Los '70s fueron la década de la resaca, en donde todo el optimismo hippioso sesentero se vino abajo, y consecuentemente, las pelis se volvieron más oscuras y densas. Casi en la cola de esa etapa, alguien descubrió una novelita de un tal Avery Corman, que narraba de manera sencilla y naturalista la historia de un divorcio, y pensó en adaptarla para el cine. El naturalismo de la trama novelesca la hacía ideal para esos tiempos de tanta presión cultural, que se requería angustiosamente un "La guerra de las galaxias" o un "Encuentros cercanos del tercer tipo" para escapismo. Desgraciadamente, mientras que esas pelis seguirán siendo ejemplos de historias entretenidas sobre otros mundos con los cuales soñar e imaginar, las realidades sociales detrás de "Kramer vs. Kramer" siguen existiendo. Los matrimonios son cada vez más desechables, los divorcios aumentan, el trabajo se hace cada vez más inestable, y los niños están cada vez más desprotegidos frente al egoísmo de padres que dicen "no importa, si no funciona me separo", y quién diablos piensa en ellos. No es raro que la generación que era niña y casi bebé cuando salió "Kramer vs. Kramer", hoy en día ronden la treintena y sean en masa unos desalienados empotados con YouTube y FotoLog, narcisistas, e incapaces de mirar más allá de la punta de sus narices. Quizás sea más que una coincidencia, tal vez sea un chiste macabro de un Dios Omnisapiente allá arriba, que el niñito de esta peli, nominado al Oscar como Mejor Actor Secundario (la nominación más joven en este rubro), después se haya ido desinflando cada vez más, ingresando en el Reino de la Falta de Repercusiones...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hay pelis que son buenas porque cuentan una grandiosa historia épica en donde un héroe romano, un pistolero espacial o un mandoblero iluvatariano se enfrenta casi en solitario y con unos pocos aliados, contra hordas de malignos seres que ponen en peligro la civilización entera. Y hay pelis que son buenas porque dan cuenta, con naturalismo y parsimonia, y también con mimo, de ciertas circunstancias de la vida cotidiana. Sólo la gente ignorante y estrecha de mente (o sea la mayoría, porque vaya que cuesta abrir la cabeza...) dice "de este lado las pelis son buenas y de este otro no". En realidad, hay pelis buenas (pocas) y pelis malas (la mayoría) a ambos lados de la barricada. "Kramer vs. Kramer" pertenece al segundo tipo, al de las pelis naturalistas. A primera vista, esta debe ser la peli menos glamorosa de los '70s: un publicista vulgar y corriente, con una esposa y un niño también vulgares y corrientes, en un departamento vulgar y corriente, viven una separación vulgar y corriente, después de lo cual la vida sigue de manera vulgar y corriente, para terminar todo en un juicio por la tuición del menor que se desenvuelve de manera vulgar y corriente. ¿Por qué iba a querer ver esta peli, si todo es tan vulgar y corriente que me basta salir a la esquina para ver lo mismo? Créanme, por distintos motivos me ha tocado ver parejas separándose, divorciándose o peleando los alimentos o la custodia de los hijos, y a muchas de ellas las beneficiaría hondamente ver "Kramer vs. Kramer", casi como consejería espiritual. Esta peli no pretende ser un documental sobre el tema, pero aborda de manera asombrosamente fidedigna lo que ocurre en el interior de una pareja cuando las expectativas se quiebran y las relaciones se van al carajo. Y lo hace de manera fina y minimalista, sin dárselas de hollywoodense con la esperable inesperada vuelta de tuerca, o con recursos dramáticos facilones como la enfermedad del niño o así (hay un accidente, sí, pero aparte del momento de tensión en el accidente mismo, éste se resuelve rápido, bien y sin secuelas). Mencionemos en este apartado que el director es Robert Benton, cineasta de una cinematografía no particularmente mala, pero tampoco demasiado lucida, ni tampoco muy nutrida ("Nadine" y "Billy Bathgate", además del "Crepúsculo" con Paul Newman y Susan Sarandon de 1997, NO el "Crepúsculo" de vampiros onderos 2008, valga la aclaración), pero que aquí está realmente en estado de gracia. Digamos también que esta peli fue la aplanadora fílmica en los Oscares de 1979 (en esos tiempos, serlo aún significaba algo), imponiéndose como Mejor Película a "Apocalypsis Now", "All That Jazz" y "Norma Rae", como mejor director a Francis Ford Coppola, como Mejor Guión Adaptado a "Apocalypsis Now" y "La jaula de las locas" y "Norma Rae", como Mejor Actor a Al Pacino, Jack Lemmon, Roy Scheider y Peter Sellers, y también como Mejor Actriz para Meryl Streep (año ocupado, ¿eh?).

-- Las actuaciones son grandiosas. Dustin Hoffman está estupendo como el padre de vida mortecina y opaca, que poco a poco debe hacerse cargo de las responsabilidades de la paternidad (en esa época aún no se hablaba de paternidad responsable y esas cosas, y criar niños era asunto de mujeres, recuérdese), y que a pesar de ser el prota, no es un héroe, porque por Dios que puede ser obtuso, cerrado, y más que un poco violento, nuestro personaje (pero también es emocional, leal, preocupado, y es capaz de aprender de sus errores). Hoffman mismo venía saliendo de un divorcio, en esos años, y es notorio que esta peli obró como exorcismo, porque de que le pone pasión, le pone (Hoffman es otro de esos actores que se ha ido poniendo un poco flojito con los años, aunque no ha llegado a los extremos autocomplacientes de un Al Pacino, por ejemplo). A su lado tenemos a una Meryl Streep en el rol que, con justicia, la consagró (el año anterior había rodado un secundario en "El francotirador"); tan poca fe le tenían, que la habían contemplado para un rol secundario, como amiguita de una noche del prota (rol que de todas maneras, al final, fue a dar a la por entonces suculenta JoBeth Williams), y que consiguió el coprotagónico sólo porque la primera opción estaba ocupada y no podía asumir el papel (¡Kate Jackson, y no pudo porque estaba comprometida para "Los Angeles de Charlie"!), y realmente salimos ganando con el cambio. Y Justin Henry está más que bien como el niñato, sin caer en el prototipo de pergenio insufrible sabelotodo-hipersensible. Mención especial para Jane Alexander, como la mejor amiga DE LA prota que, andando el tiempo, se transforma en mejor amiga DEL prota (sin pensar mal).

-- A pesar de su sencillez, es una peli sin concesiones. Hay escenas que el cine de hoy en día, teñido de asquerosa moralina judeocristianizante, no dejaría pasar ni en un millón de años, como por ejemplo el desnudo integral que una inadvertida JoBeth Williams acaba realizando frente al niño chico. O situaciones que daban para algún discurso apologético en donde los protas aparecieran marmóleos y listos para la eternidad, y en los cuales se prefiere privilegiar el diálogo natural. O la omisión de chantajes emocionales (no quiero pensar cómo un director más sensiblero hubiera tratado el accidente del niño). El juicio no tiene ningún componente espectacular, y todo transcurre más bien como un aburrido trámite burocrático, centrándose toda la tensión narrativa en los sentimientos y emociones encontrados de los separados. Esto no la hace una peli aburrida, ni mucho menos. Por el contrario, toda la fuerza está en un trabajo de edición draconiano, sin escenas superfluas, y en las actuaciones de los personajes. O sea, en todo lo que hace grande al cine de toda la vida.

IDEAL PARA: Consejería terapéutica matrimonial, seguidores de buenas actuaciones, fanáticos de Hoffman y la Streep, y para toda clase de público en general que busque algo más que entretención liviana para el fin de semana en una peli.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "KRAMER VS. KRAMER":

-- (Ir a la página) Comentario en Harto Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Se Piensa.
-- (Ir a la página) Comentario en Evitando Intensidades.
-- (Ir a la página) Cine Club Golfa.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Preparando tostadas francesas [en inglés, sin subtítulos].

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