11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 25 de agosto de 2013

"Entrega inmediata" (2012).


-- "Premium Rush" (título original en inglés), "Sin frenos" (título en España). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: David Koepp.
-- Actuación: Joseph Gordon-Levitt, Michael Shannon, Dania Ramirez, Jamie Chung, Wolé Parks, Christopher Place, Aasif Mandvi, Henry O, Brian Koppelman, Boyce Wong, Kevin Bolger, Sean Kennedy, Kym Perfetto, Anthony Chisholm, Lauren Ashley Carter, Aaron Tveit, Darlene Violette, Ruth Zhang, Bojun Wang, Mario D'Leon, Djani Johnson, Wai Ching Ho.
-- Guión: David Koepp y John Kamps.
-- Banda Sonora: David Sardy.

-- "Entrega inmediata" en IMDb.
-- "Entrega inmediata" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Estudiar Derecho y forrarme como abogado y cagarme en el mundo? No, gracias, eso no es para mí... Lo mío es LA VELOCIDAD. Trabajar como mandadero, eso es. Pedaleando. Esquivando automóviles. Sin frenos. Porque los frenos son para PUSSIES. NY City: El prota recibe el encargo de recoger el paquete en el punto A, y llevarlo hasta el punto B. Pan comido, claro. Incluso hasta aprovecha de cachondearse lo suyo tratando de hacerse el lindo con su ex novia para que ella vuelva con él en vez de terminar siendo tirada por el inevitable tercero en discordia sin el cual estas pelis con tumor romántico no serían pelis con tumor romántico. El caso es que todavía no parte del punto A, cuando se le acerca un tipejo que le dice que no entregue el paquete. El otro le contesta con lo obvio, que una vez adentro de la caja, el paquete SE ENTREGA, JOER. El mismo código del Transportador, pero en bici en vez de un auto too cool (nuevamente las del Transportador eran medio francesas, y ésta es yanki entera... Yankis: proletarizando la cultura mundial desde 1776). El otro, que dale que no, que el paquete debe volver al remitente... El ciclista sale volando (bueno, es metáfora: pedaleando, eso es), y el otro sale manejando un automóvil detrás (más o menos como tratar de matar hormigas con un rodillo sobre una de esas paredes rugosas, suponemos). Ahí ya la cosa empieza a ponerse creepy. Y después la cosa se pone peor. Porque viene un flashback en donde se nos informa cómo es que el tipejo éste ha decidido que debe interceptar el paquete. Y luego, después de un poco de acción "en el presente", otro flashback que nos dice qué es el condenado paquete (y llenan media peli con eso. Guionistas genios, eso es lo que son). Eso sí, todo en cuestión de horas (la peli misma describe eventos que van más o menos a lo largo de cinco horas, papi Jack Bauer estaría orgulloso). La lucha del prota por hacer llegar el paquete a destino, por esquivar al malo, y por ver si puede tirarse a la chica yet again, ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El optimismo ha vuelto a las calles de NY. Ha pasado una década desde las Torres Gemelas, y después de años de pelis depresivas, culpógenas y autoflagelantes acerca de lo mal que Dios nos ha pagado a los yanketas por ser tan buenos cristianos, quién sabe qué pecados habremos cometido que las Torres Gemelas y tal, es hora de empezar a rodar pelis bonitas otra vez. Como ésta, un inofensivo y suavecito thriller en que las calles de Nueva York ponen la ambientación, sin alusiones ni al pasado ni al futuro. Es tiempo de mirar al futuro, a la luz del día. Es tiempo de sonreir. Es tiempo de pedalear, recto a la taquilla (bueno, recto lo que se llama recto, no tanto. Costó 35 millones, recaudó 31. Eso es terminar con la bici metida de culo en el fango).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli pertenece a la categoría de pelis entretenidas-pero-insubstanciales. Bueno, se agradece. Que cuando David Koepp se pone pesao, nos manda ladrillazos a la jeta como "Ecos mortales" o "La ventana secreta". "Entrega inmediata" es mucho más liviana y despreocupada, menos pretenciosa en eso de "es peli para pasar el rato pero queremos que sea MEMORABLE" y por lo tanto más disfrutable. Vieran ustedes lo que me reí cuando me enteré de que en España la estrenaron como "sin frenos" y me imaginé al prota infantiloide "no quiero madurar, I FEEL THE NEED FOR SPEED" como un tipo saliendo del ortodoncista con un flamante "¡sin frenillos, mamá, ya no me veo nene chico!". Pero cachondeos aparte, la verdad es que la peli está bien. En primera, porque nos muestra un mundo hasta el minuto inexplorado por el cine de acción urbana, cual es el de los tipos del delivery sobre pedales. En segunda, porque tiene la dosis justa de adrenalina, consigue estar siempre arriba de la pelota sin pasarse de roscas, delicado equilibrio que tanto ha hecho por perder a otras pelis de acción más grandilocuentes que por lo mismo terminan siendo ridículas. En tercera, porque Joseph Gordon-Levitt es muy grande y aunque su personaje es de lo más repelente de lo repelente de lo chulo molón quetecagas, consigue que hasta nos caiga simpático y too con sus cuitas y pesares en vez de, digamos, esperar que termine bajo las ruedas de un camión basurero por creído y sobrao. Es tan grande de hecho que sin superpoderes consigue lo mismo que Superman... PARARSE DE TÚ A TÚ CONTRA EL GENERAL ZOD, LEÑE (sí, Michael Shannon es el villano aquí, antes de su pasada por "El Hombre de Acero"). A cambio Dania Ramirez está tan insufrible como siempre, y los productores deben recurrir al siempre triste expediente de ponerle la polera más apretada que encontraron en el armario para que consigamos soportarla. ¿Qué falta aquí, más substancia, más contenido, mejores personajes o diálogos? A ver si nos ubicamos un poquitito, ésta es la clase de pelis que se ruedan con filosofía dispara-y-olvídate, tratar de morder algo de la taquilla por el camino fácil y hacer saltar un poco al respetable. En lo primero no lo consiguió, en la segunda sí que se la puede. Y fin, hasta la próxima entretenidilla e insubstancial que invada la taquilla.

IDEAL PARA: Divertirse a lo grande con una peli simpática que consigue meter (algo de) adrenalina a una actividad tan poco glamorosa como el ciclismo de reparto por entregas.

1 comentario:

Andrea Carrillo dijo...

Coincido con tu crítica. Creo que un película de acción no debe de aportan nada más que entretenimiento, encontré esta con otros trabajos de David Koepp en HBO online y creo que lo mejor de la película son los cambios de tomas que se hacen sentir parte de la historia.

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