11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 5 de junio de 2011

"Gotcha" (1985).


-- "Gotcha!" (título original en inglés), "¡Te pillé!" (título en España). Estados Unidos. Año 1985.
-- Dirección: Jeff Kanew.
-- Actuación: Anthony Edwards, Linda Fiorentino, Jsu Garcia, Alex Rocco, Marla Adams, Klaus Löwitsch, Christopher Rydell, Christie Claridge, Brad Cowgill, Kari Lizer, David Wohl, Irene Olga López, Bernard Spiegel, Muriel Dubrule, Tiina Maria.
-- Guión: Dan Gordon, basado en una historia suya y de Paul G. Gensler.
-- Banda Sonora: Bill Conti y Randy Newman.

-- "Gotcha!" en IMDb.
-- "Gotcha!" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En ese ambiente tan ochentero que son los campus universitarios estilo nerds y etcétera, nos encontramos con un personajillo empeñado en dos cosas: jugar con pistolitas a marcar a su blanco imaginario (un compañero de juego, se entiende), y tratar de ligar por la otra. Como ustedes podrán comprender, ambas actividades tienden a excluirse mutuamente, debido en parte a que las chicas universitarias no van a querer dejarse tirar por un pijillo jugando a las pistolitas (¡madura ya!), y en parte quizás por el decidido componente homoerótico de que el juego de pistolitas de mierda ése implica meterle un tiro a otro macho por la espalda. El caso es que entre una cosa y otra, nuestro joven universitario lo que menos hace es justamente tratar de aprobar ramos en la universidad, así es que la cosa se pone tirante en casa. Pero haciendo uso de ese talento tan ochentero que es la LABIA, consigue que él y su mejor amigo en el jueguito de pillarse con pistolitas (GAY! GAY! GAY! GAY! GAY!) emprendan el viaje a Europa, concretamente a París, so pretexto de pillar con alguna parisina o turista, claro, a ver si probando con eso de las mujeres resulta que les gusta. Pero nuestro prota es tan pringao, sin querer ni quedarse en el closet ni salirse, y se queda un poco entre dos aguas, hasta que recibe el empujón definitivo, en la forma de una chica que ni cortada para él: voz grave, casi masculina, pelo corto, casi masculino, actitud sexualmente desprejuiciada, casi masculina. Ella además tiene mayor edad y por lo tanto puede servir de profesora sexual, la suerte que tienen algunos, no como uno que tuvo que aprender en el camino... en fin, en qué estaba... ah, sí. El tipo éste aprende con esta chica lo que es un orgasmo en compañía de otro ser vivo, y le queda gustando la tontera. De pronto la chica, que es checa, le dice que tiene negocios en Alemania, y que si quiere, ella deja que él lo acompañe. Y como más tira un par de tetas que un par de carretas (y Linda Fiorentino no estaba nada de mal, en una época anterior a la explosión de siliconas Baywatch-style), allá va nuestro pobre tipo. Lo que no sabe es que cuando la chica quiere decir negocios, quiere decir negocios que implican cruzar la Cortina de Hierro y pasar un misterioso bulto del lado oriental al occidental. Ahora el tipo tendrá que empezar a fugarse de las pistolitas para preservar su recién ganada virilidad (con una marimacho, vale, pero lo que cuenta es si corola-o-pistilo), porque no son sus compañeros enclosetados del campus quienes les persiguen, sino nada menos que entrenadísimos tovarich de la malvada Unión Soviética, armados hasta los dientes, y... ya saben.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pocos temas son tan '80s en el cine como las pelis de campus universitarios. Han tratado de upgradearlas con cosas como "American Pie" o "Viaje censurado", pero como que no es lo mismo (quizás porque funcionaban mejor cuando había mayor represión sexual en el ambiente). Y también pocos temas son tan '80s como la Guerra Fría, que en esos años había recrudecido su tanto después de la Distensión de los '70s (además, ahora, mucho más recargada tecnológicamente con la naciente computación a domicilio, mientras que la Cold War 50-60s era más arcaica, más heredera de la WWII). La idea de poner entonces a mequetrefes como tú o como yo en historias de Cold War al estilo James Bond (recordemos que en esa década, 007 tuvo cuatro pelis con los rusos dando tabarra: "Sólo para tus ojos", "Octopussy", "En la mira de los asesinos" y "Su nombre es peligro") era casi una ecuación natural. Esa es la base sobre la cual operan cosas como "Juegos de guerra", por ejemplo, y de manera más metafórica en "El último guerrero espacial" (vale, era una de Sci-Fi, pero es que oigan, si el ejército de la malvada escuadra alienígena de Xur eran de uniforme rojo, entonces...). Fue también el ambiente donde se criaron engendros sin destino como la serie televisiva "Bean Baxter" y similares. No es raro que el tipo encargado de producir esa gamberrada adolescente ochentera que fue "La venganza de los Nerds", puesto a mirar hacia su siguiente peli, se dijera algo así como: "¡Joder! ¡Un nerd en la Guerra Fría!". Y así nació "Gotcha!", peli de la que hoy en día no demasiada gente se acuerda, y menos lo hace con cariño. Injustamente, porque la cosa no será un clásico, probablemente ni siquiera una buena peli, pero es... ¡¡¡80s!!! Y 80s a tope. Mucho más que otros productos también ochenteros y también buenos, pero que justamente por ser demasiado buenos no son demasiado ochenteros. Y es que no hay caso: los '80s fueron la década del horterismo integral y sin paliativos. Ya vendrían los '90s a poner las cosas serias de nuevo. Lo que en general quiere decir... aburridas.

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Por qué diablos deberíamos recomendar una peli que a ratos parece más un telefilme de sobremesa, acaso el episodio piloto de una de esas series televisivas gamberras de los '80s, y con una estructura de guión más simple que el manual de uso de una escoba de barrer? Una sola palabra: DESENFADO. Esta peli es lo que es, una gamberrada mayúscula, no trata de engañar a nadie, y se asume sin complejos como tal. En el fondo no es más que la vieja fantasía nerd del chico en cuya vida no pasa nada de nada porque, bueno, es un pringao, y de la chica que llega mágicamente de la nada a rescatarlo de ese suplicio llamado el día a día, y a meterlo en la aventura que lo cambiará, lo hará hombre, le ganará respeto, etcétera. Y todo gratis, porque la chica lo quiere por todas esas cualidades que lo hacen en principio tan deleznable a las otras chicas de la peli, y a las chicas de la realidad también, ya puestos: que es tierno, que es cariñosín... que es un hombre no demasiado hombre, vamos (¿hay otra clase de friki?). Que a las chicas les gustan malotes, y los nerds, frikis, geeks y etcétera, por mucho que se las den jugando "Vampiro: La mascarada" con gabardinas hasta el suelo, no son precisamente resistentes a la fatiga de material, o no estarían perdiendo el tiempo con dados poliédricos en primer lugar. Anthony Edwards es el héroe ideal para esta clase de realización, y una jovencísima Linda Fiorentino le pone el punto malote seduciendo al pobre imberbe que no sabe lo que se le viene encima (y malote me pone a mí también la señorita Fiorentino en esta peli, qué puedo decirles). Súmenle una banda sonora ultraochentas (con "Relax" de Frankie Goes To Hollywood por alguna parte, para que no digan después que la peli no es criptogay), en donde confluyen dos grandes valores como son Bill Conti y Randy Newman (¡sí, leñe, los tipos que compusieron los soundtracks de "Rocky" y de "Toy Story 3" vinieron a unir fuerzas no en alguna mayestática producción hollywoodense que arrasara con los premios Oscar de su año, sino... AQUÍ!), y ya la tenemos armada. ¿Tonta? Sí. ¿Descerebrada? También. ¿Predecible? Apuéstenlo. ¿Endiabladamente entretenida? ¡Por supuesto! Aunque sea por el humor involuntario de tomar la máquina del tiempo y regresar a los '80s. E incluso omitiendo ese elemento, porque tiene algo de inmortal ese desenfado de la chica no-sé-quién chillando la cancioncita ésa "GOT-CHA...".

IDEAL PARA: Seguidores de Linda Fiorentino (si son machitos y no lo son, ya tardan), y nostálgicos del cine gamberro ochentero, o de los '80s en general, ya puestos.

6 comentarios:

David C. dijo...

Excelente tu comentario acerca de la película. No la he visto, pero tengo curiosidad. Me gusta la forma en que narras todo. Hablando de la serie Bean Baxter, puchi que tiempos aquellos. Saludos.

General Gato dijo...

Gracias por los elogios, y bueno, yo también vi la peli un poco por curiosidad (la daban como clásico en TCM, así es que algo debía valer). Y vaya milagro, alguien que se acuerde de Bean Baxter, que ni los más recalcitrantes nostálgicos la recuerdan... A mí me gustaba (¡se me cayó el carné!), pero no pude ver más que algún episodio suelto. Nunca voy a olvidar ese capítulo en que debe esconder a una espía rusa saxofonista en su casa, y en una escena ella está tocando el saxofón sólo envuelta con una toalla y sentada en su cam... er... mejor vuelvo a lo mío. ¿Qué era? ¡Ah, sí! Saludos igualmente.

Fidel Castro Ruz dijo...

Jugar con pistolas no es gay yo jugaba pitball y nunca pense que fuera gay, hasta que vi esa peli de lesbianas pero eso es otra cosa.

Asi la pelicula no recordaba esta peli tambien creo que habia una serie con la misma trama de un chaval que se hacia espia de la misma forama con una morena espia y tenia que hacer de espia en la universidad llena de nerds por un lado y los atletas del otro con el en medio y la rubia espia rusa.

La pelicula me gusto creo que todos la vi en una tarde y me encanto la morena que le gustaban los chicos virgenes y que al final el tio ya no era virgen y por eso ya no podia quedarse con ella jajaja.

Fidel Castro Ruz dijo...

Bean Baxter es la serie que te digo que recordaba del frijol espia verdad no sabia como se llamaba esa serie aqui le decian el frijol, era muy chistosa. igual que esta pelicula.

Fidel Castro Ruz dijo...

Yo tambien vi ese capítulo en que debe esconder a una espía rusa saxofonista en su casa, y tambien vi el capitulo donde los va a iniciar en la fraternidad y terminan iniciando al malo con ponche y melaza, mientras el queda encerrado con los nerds y la rusa en el closet esperando a que los inicien. jajaja que tiempos aquellos. me quede con ganas de ver que pasaba ya que no vi mas capitulos ni en youtube los he vuelto a ver.

General Gato dijo...

Yo tampoco nunca he pensado que jugar al paintball sea homosexual, pero la manera (involuntaria, probablemente) en que "Gotcha" lo present... er... un momento... ¿una peli de lesbianas jugando paintball? ¿Y cuál es ésa? ¡Por Bastet, es que tengo que verla!

Y caray, mirando que hay gente que se acuerda de Bean Baxter, y ésa no la reponen en ninguna parte... Va a ser cosa que Cine 9009 esté lanzando a otra olvidada serie ochentera a esa proteica categoría llamada "de culto"... ¡Cine 9009 haciendo historia en la blogósfera!

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