11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 15 de junio de 2008

"Diana de Francia" (1956).


-- "Diane". Estados Unidos. Año 1956.
-- Dirección: David Miller.
-- Actuación: Lana Turner, Pedro Armendáriz, Roger Moore, Marisa Pavan, Cedric Hardwicke, Torin Thatcher, Taina Elg, John Lupton, Henry Daniell, Ronald Green, Sean McClory, Geoffrey Toone, Michael Ansara, Paul Cavanagh, Melville Cooper.
-- Guión: Christopher Isherwood, basado en una historia de John Erskine, er, "inspirado" en la Diana de Francia histórica del siglo XVI.
-- Banda Sonora: Miklós Rózsa.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es el siglo XVI, la época en que los machos recios y viriles usaban calzas apretadas, y las damas aún pretendían tener un dejo de castidad. Los caballeros del Rey Francisco I de Francia emprenden la marcha para arrestar a un individuo. Ahora bien, el pobre no sabe con el vinito que se está emborrachando. Porque el caballero es un botarate incapaz de defenderse a sí mismo, pero su señora es... ¡¡¡DIANA!!! No la Diana mitológica ni Diana Prince, por supuesto, sino la histórica Diana de Poitiers, como convenientemente nos ha recordado un cartelito colocado al inicio de la peli (ya saben, "esta historia se basa en hechos reales que..."). Diana será jovencita y estará casado con un hombre pituitarias veces mayor, pero no importa, que ella, como esposa cumplida, irá a pedir la vida de su esposo al Rey, y también, de paso, se resistirá a sus avances carnales (este Francisco I está pintadito a la usanza de las pelis sobre Enrique VIII... bueno, las clásicas en que era un regordete, no la moderna "Los Tudor" con el metrosexual Jonathan Rhys Meyers). En vez de tomárselo a mal, Francisco I decide que la chica es buena tela, después de todo, y le salva la vida al marido a cambio de un, ejem, favorcillo. El favorcillo de marras es que tendrá que ser la institutriz y darle educación a Enrique, el príncipe de Francia, que para hacer las cosas interesantes, es un botarate de lo peor, interesado en la lucha y en la caza. Como corresponde en la más pura tradición folletinesca, el príncipe no es idiota ni carece de ambiciones, sino que trata de ser auténtico (¡¡!!), y resulta que nadie había conseguido domesticarlo porque nadie había visto su corazoncito de oro. Ya saben, el clásico duro-sensible. Al príncipe le entran ganas de que pasen cosas con Diana, pero ella dice no y no, en primera porque está casada y es una señora muy donosa para traicionar a su marido, por mucho que el prete sea príncipe de librea y todo, y en segunda porque el príncipe se va a casar con una dama italiana (una Médicis, para colmo, y ya sabes la famita de envenenadores que se gastan todos los italianos, aunque sea Médicis y no Borgia), y ella para esposa quizás, pero no podría traicionar los sentimientos de otra mujer... Hmmmmmm... ¿La verdad? Me aburrí de seguir reseñándola. Véanla ustedes mismos para enterarse de cómo termina. O mejor aún, no la vean y salven el dinero del DVD o el ancho de banda del download. O incluso mejor todavía, sáltense todo este asunto y vayan a leer un libro de historia de una buena vez, que daño no les hará, mis principescos humanitos.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Supongo que sucedió de esta manera. Era a mediados de los '50s. A una década de ganada la Segunda Guerra Mundial, y por lo tanto impuesta la paz y la democracia al mundo civilizado (bueh, no al bloque comunista, pero esos bárbaros rusos no eran civilizados, ¿vale?), era tiempo de que regresaran los buenos y viejos valores familiares. Era el tiempo de máxima infantilización de personajes como Mickey Mouse y el Pato Donald, todo en beneficio de la moral y las buenas costumbres, claro está (al lado, en lo de la WB, se dedicaron a la crítica social, pero para no herir sentimientos, tuvieron que hacerlo bajo el ropaje de la caricatura surrealista). Era la época en que los chicos, impecablemente vestidos de traje, sacaban a las chicas con sus peinados pin-up y sus faldas plato, a tomar milkshake y echar monedas en las rockolas para escuchar esos nuevos y curiosos ritmos semiafricanos. En aquellos años, para hacerle la competencia a la TV, vino un revival del epic clásico de toda la vida, lo que los yanketas llaman "Sword & Sandals" ("espadas y sandalias", lo que en buen ezpañó se llama "pelis de romanos"), y más modernamente ha derivado en Sandalpunk. Pero como el Imperio Romano tuvo sólo mil años de historias, y no todos ellos aprovechables, porque hay que ver lo aburrido del reinado de Antonino Pío en donde nadie apuñaló por la espalda a nadie (y también para evitar la fijación monomaníaca en Jesús, los mártires cristianos y los apóstoles), había que fijarse en otros períodos históricos. La MGM llegó así hasta un texto de un tal John Erskine, del que no tenemos mayores noticias, pero lo mencionamos porque queda chulo y cultureta, y trató de sacar un folletín estilo Corín Tellado de ahí. El folletín era sobre Diana de Poitiers, y se llama folletín porque antiguamente se publicaban por folletos, o sea por entregas, no porque en ella los personajes follaran como conejos, aunque la Diana histórica, parece ser que no era tan pavota ni tan high values como se nos muestra en la peli (de hecho, ella y el Príncipe Enrique, más adelante Rey Enrique II de Francia, parecen haber llegado a ser amantes, a pesar de que ella era veinte años más vieja que él... toda una diferencia hoy en día, y en aquellos tiempos de corta expectativa de vida, casi necrofilia). El caso es que la MGM decidió tomar la historia de esta mujer de valores muy XVI (ya saben, el matrimonio es para la política y los herederos, y las amantes para el placer), y transformarla en una heroína con los sólidos valores americanos de los '50s (familia y propiedad, particularmente familia). Los resultados están a la vista, y son... Pues, cómo decirlo... Repetiré lo dicho anteriormente. Vayan a leer un libro de Historia, que mayor provecho les hará, humanitos míos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad, no se me ocurren demasiados buenos motivos por los cuales perder el tiempo con esta peli. Hecha para la sensibilidad más retroconservadora de los '50s, y puritana hasta la mojigatería, ha aguantado terriblemente mal el paso del tiempo. No sirve como documento histórico, porque son tantas y tan gruesas las desviaciones del trasfondo histórico, que no sabría ni por dónde empezar (veamos: Francisco I no murió a consecuencias de las heridas de su campaña contra Carlos de Borbón, el hermano mayor de Enrique no murió envenenado, ni tampoco murió después de haber sido coronado rey, la moral de los personajes no se ajusta ni por la casualidad del burro flautista a lo que eran las costumbres e instituciones propias del Renacimiento...). Y a pesar de ser vendida como una "basada en la histórica Diana de Poitiers", no se dejan atrás la burrada antihistoricizante de meterle un astrólogo ezque-Nostradamus que hace la famosa profecía de cómo va a morir Enrique II (los que conocen la biografía de Nostradamus me entenderán). Por último, como hemos defendido varias veces, uno puede soportar que se recuente la historia alterando detalles, si es que el resultado final es algo interesante (es arte, después de todo, no el The History Channel), pero es que ni siquiera eso. Porque el conflicto sentimental aquí está resuelto en las coordenadas del peor culebrón venezolano (con voz desfalleciente: "si, yo te amo, pero yo estoy casada y tú perteneces a otra mujer"...), amagan con hacer cumplir la profecía a media peli de una manera bastante cretina (por no decir homoerótica, eso del príncipe nadando en el agüita, de cacería, con su mejor amigo, después de echar a todos sus hombres a cazar a otro lado...), y en definitiva después de verla no queda nada, sino el haber visto un espectáculo ñoño y vacío. ¡¡¡Por Bastet, si hasta nuestro buen Miklós Rózsa pareciera estar fuera de lugar!!! (y eso que el venerable señor Rózsa ha compuesto soundtracks tan clásicos y poderosos como "Ben Hur" y "Rey de Reyes").

-- Después de poner a parir de esta manera la pobre peli, digamos un par de cosas buenas de ella. En primer lugar, el príncipe Enrique viene interpretado por un Roger Moore hecho un crío, el hombre. Sí, 16 años antes de ser James Bond (por primera vez en "Vive y deja morir"), Roger Moore fue Príncipe y luego Rey de Francia. Frente a la poco efectiva actuación de Lana Turner (no podría decir si por falta de talento actoral, que la Turner nunca se destacó por sus grandes dotes histriónicas, o si simplemente porque el papel de la prota era imposible de sacar adelante medianamente bien), Roger Moore da de lo más bien el tipo, partiendo como un rebelde, salvaje y bruto, siguiendo como un tipo algo más civilizado, y acabando como todo un Rey con gala y majestad, y haciendo que cada una de estas metamorfosis sean algo creíble. En segundo lugar está Marisa Pavan, la malvada Catalina de Médicis, pero que en realidad, si hemos de creer a la peli, estaba perdidamente enamorada de su marido (a pesar de ser un matrimonio de conveniencia), y que a pesar de los reclamos de castidad de Diana, le cobra inmediata ojeriza y por razones obvias (y bien merecidas, si me lo preguntan); esta Marisa Pavan es hermana de Pier Angeli, una actriz de cierta reputación en los '50s y '60s, y de verdad se roba el plato. Lo que le añade más inri a la peli: se supone que se trata sobre Diana de Poitiers (¡demonios, se llama "Diana" en el original, y "Diana de Francia" en el vertido al castellano!), su romance interruptus con el Príncipe, y la esposa malvada que es tercera en el triángulo, y miren ustedes como entre los otros se encargan de comerse a la prota con zapatos (actoralmente hablando, claro está).

IDEAL PARA: Bueh, bueh... Arqueólogos del cine y de las costumbres del siglo XX, fanáticos ultracompletistas de James Bond en general y de Roger Moore en particular, plañideras lectoras de Corín Tellado... Niños de seis años no, que en los tempranos '80s pasaba pero hoy en día con el PlayStation y Final Fantasy...

ENLACES.

-- (Ir a la página). Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página). Artículo en la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

Lo siento, no hemos podido conseguir ningún video de esta peli.

jueves, 12 de junio de 2008

"Juego de poder" (2007).


-- "Charlie Wilson's War". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Mike Nichols.
-- Actuación: Tom Hanks, Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Ned Beatty, Om Puri, Wynn Everett, Mary Bonner Baker, Rachel Nichols, Shiri Appleby, Jud Taylor, Emily Blunt, Peter Gerety, Faran Tahir, Rizwan Manji, Christopher Denham.
-- Guión: Aaron Sorkin, basado en el libro "Charlie Wilson's War: The Extraordinary Story of the Largest Covert Operation in History", de George Crile.
-- Banda Sonora: James Newton Howard.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Estados Unidos, in Dallas fashion, 1980. Un grupo de legisladores se ha reunido a olvidar las penas de su sacrificado trabajo, en un jacuzzi lleno de strippers y playmates, eso es descansar y no lo mío escribiendo reseñas de cine. Pero en fin, el diputado Charles Wilson está gozando del panorama, cuando de pronto en la TV ponen una nota sobre los esforzados Freedom Fighters de Afganistán. Wilson piensa entonces "that's it, we'll kick soviet asses here!", y con la ayuda de una amiguita socialité muy fina (ya saben, suave anfitriona de día y salvaje amante de noche... y cristiana fundamentalista salvo en donde verdaderamente importa, en la cama) llevan a cabo un estudio sobre cómo podría sostenerse a los afganos. Ya que Rambo como opción aún no estaba disponible (sorry, guys, habrá que esperar a que los malvados soviets capturen a mi buen Coronel Trautman), no queda más remedio que enviar armas. El asunto es que, a diferencia de la tercera de Rambo, se supone que los Estados Unidos no intervienen directamente, así es que Charlie Wilson tendrá que usar la proverbial mano mora con Israel, Arabia Saudita y Egipto para, en una improbable y rocambolesca alianza militar, les entreguen a los afganos los indispensables Stinger para sobrevivir. ¿Conseguirá ganar Charles Wilson esta guerra que ha impulsado casi con espíritu de sobrev...? ¡Bah, déjense de pavadas! Si saben de Historia Universal, o al menos se toman la molestia de leer los periódicos, ya saben que los Freedom Fighters les dieron a los soviéticos por el lugar donde no sale el Sol. Y después...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Mucho revisionismo han generado los bienintencionados intentos de nuestros amados Estados Unidos de América ("O! say can you see by the dawn's early light, What so proudly we hailed at the twilight's last gleaming..." snif-snif... ¡Que me emocionan, infelices!) por extender la libertad y la democracia en el mundo, ideales tan altos y magníficos que autorizan por supuesto toda clase de prácticas reñid... perdón, divorciad... perdón, un poco distantes de dicha democracia y dicha libertad, como por ejemplo intervenir militarmente en ciertas regiones del planeta (Bahía Cochinos, Granada, Vietnam, Irak), crear cárceles en islas tropicales para prisioneros subhumanos sin derechos civiles, o financiar panfletos de bien conocidos mendigos, con corbata de seda para tratar de no verse como los pordioseros que son, para derrocar a gobiernos upelientos que se instalen democráticamente por ahí. Una de las más celebradas operaciones de Estados Unidos, por lo chapucero que salió todo, fue el asunto de Afganistán. Dicho en breve: a pesar de aparecer superficial e internacionalmente como una república gobernada desde la ciudad de Kabul, en realidad es un país de tribus que se han matado alegremente entre sí de montaña a montaña por un quítame allá esas laderas empinadas durante los últimos 4000 años, salvo las veces en que algunos extranjeros han intentado conquistarlos, frente a lo cual los afganos, con perfecto espíritu catalán "Corazón valiente", han dicho "¡Ah, no, pues no, que a un afgano sólo lo mata un afgano, faltaba más!", y han dejado regadito el campo de muertos (léase las fallidas invasiones británicas del XIX, por ejemplo, que terminaron en sendas masacres, y no de afganos precisamente). Bueno, como a nadie le interesaba un territorio como Afganistán que sólo es bueno para las cabras, y los afganos no salían de sus montañas, dedicados como estaban a su deporte de matarse mutuamente, jamás habían aparecido en el mapa mundial, ni siquiera cuando su reyecito Amanallah Khan intentó crear una democracia occidental y acabó bien derrocado, y muerto no, porque alcanzó a exiliarse, que ya saben que los afganos vivimos a la afgana, caramba, y no vienen estos occidentales a decirnos cómo debemos matarnos. Hasta que la URSS decidió invadirlos. Como diría mi amigo Jack Slater: "Big mistake!". Porque los afganos, con un poco de ayudita yanki, aprendieron a deshacerse de los soviéticos. Luego, siguieron aprendiendo y decidieron que si habían podido hacerla buena con una superpotencia mundial, bien podían hacerla buena con dos, le prestaron oídos a un tal Osama bin Laden, y ¡¡¡BUM!!! Torres Gemelas abajo. Es lo que tiene la democracia de verdad, aunque sea por el expedito medio de hacerse oir a la afgana: puede que algunas opiniones no te gusten, y dejen unos tres mil y algos muertos por el camino...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una gran peli política. Y eso, siendo una sátira. Porque no nos neguemos, no vamos a decir que la peli es una farsa completa de principio a fin. Es la clase de pelis en la cual un trío de personajes hace el tonto con algunos diálogos olis, casi de animé japonés, pero después de algunas payasadas varias terminan salvando el día. ¡Y qué salvamento! Botando helicópteros de la siniestra Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas a mansalva, a punta de misiles autodirigidos. El asunto es que este tono farsesco es deliberado. No hay ninguna intención de convertir al diputado siembraesperma, a la socialité reborn christian cachas, o al espía cágomeenmijefe en héroes. Son los protas y apoyan "la causa del bien", pero todo lo hacen en tono de comedia, un poco como en esas pelis de rateros de mala monta en las cuales se supone uno debe empatizar con los malvados, pero para que no nos pasemos al Lado Oscuro de la Fuerza, los presentan como una panda de ineptos, y así todos contentos. Influye, por supuesto, el hecho de que regrese Mike Nichols a la dirección en plena forma; este Nichols ya nos había regalado esa gran caricatura del engendro bifronte Bill/Hillary Clinton que fue "Colores primarios", y de su ductibilidad como director hablan joyitas fílmicas como "¿Quién le teme a Virginia Woolf?", "El graduado", "Lobo" (bueno, también dirigió el remake de "La jaula de los pájaros" y "Closer: Llevados por el deseo", pero no siempre se puede estar over-the-top, ¿no?).

-- Los diálogos son muy fluidos y naturales, aunque debían mezclar dos materias primas. Por un lado, los protas debían hablar en gracioso sin que se notara oligofrénico ni pueril, es decir, sin abandonar la seriedad. Por el otro, recrean más que bien el contexto político de la época (los '80s), a una escala tal que dudo alguien sin conocimientos a lo menos básicos del who's who reaganiano pueda entender a cabalidad algunas referencias (algo lógico y natural, porque los personajes están hablando entre ellos, no tratando de hacer contacto con las inteligencias alienígenas más allá del Cuarto Muro). Estas menciones crean el efecto de personajes inmersos en su propio universo, a la vez que generan la sensación de un mundo más amplio más allá de los personajes, algo que no todas las pelis consiguen. Esta lo logra, y en plena forma.

-- Los actores están fieles a su propósito, y en verdad no podrían haber sido mejor elegidos. Tom Hanks como el mentado Charles Wilson vuelve a su olvidada faceta de comediante, pero cuando requiere que su personaje se ponga dramático, cambia fácilmente de registro sin que se note. Julia Roberts una vez más luce su gran talento como comediante, interpretando a una chica de sociedad antipática a más no poder, a cuenta de su fanatismo cristiano (se dice que ella iba a tener el papel de mala en "La pareja del año", pero quiso el de chica buena, pero viéndola aquí, lo hubiera hecho más que bien en el lugar de Catherine-Zeta Jones...). Philip Seymour Howard una vez más nos muestra lo camaleónico que es (fue el prota de "Capote", le robó la peli en las narices a Tom Cruise como el malo maloso de "Misión Imposible III"...). Acompaña muy bien Ned Beatty en un fugaz secundario (por Dios que ha envejecido y ha engordado este hombre, como patiño de Lex Luthor en "Superman" era tamaño ligeramente chapadito, y ya va en King-Size...). Y completa el elenco Amy Adams, altísimos sus bonos después de interpretar a la carismática (y, ejem, treinteañera) prota de "Encantada", y que aquí prueba a eso de cambiar de registro para no quedarse encasillada, lográndolo con el mayor de los éxitos (de los cuatro gatos que vimos esta peli en el cine, claro está, que para el grueso del público cuya fuente de conocimiento sobre el mundo es "The E! True Hollywood Story", es dudoso que obtenga de ellos reconocimiento).

-- Mención especial para, ejem, las Angeles de Charlie, ñomiñomi. Charlie Wilson es la clase de personaje que le gusta lo bueno, incluyendo chicas curvilíneas y voluptuosas, y a diferencia de otras pelis con gancho femenino en donde todo se queda en menciones esporádicas, acá sí que tenemos carne en la parrilla. Bueno, no hay desnudos ni escenas de sexo, pero las asesoras de Charlie (las ángeles de Charlie, ¿lo pescan...?). Tenemos a Shiri Appleby, famosa por su gran one-hit en la serie de TV "Roswell", y también a Rachel Nichols, de relativa fama por ser la prota en TV de "The Insider", y secundario de lujo en "Alias", además de futura Scarlett en la versión cinematográfica de "G.I.Joe". Y es que no sólo de ideas profundas vive el hombre, sino de todas las chicas bonitas que le depara el Señor... (Bastet, en mi caso).

-- Por debajo de la sátira política, el mensaje de fondo es desolador. La peli no lo dice directamente, pero es obvio por la escena de reunión final, que los propios Estados Unidos, por su ceguera e incompetencia, se acarrearon el desastre del 9-11. Y en un contexto más amplio, ¿acaso no caen siempre los grandes poderes por lo mismo? ¿Acaso no es esa visión despectiva y etnocentrista del mundo lo que le acarreó Teutoburgo al Imperio Romano, Afganistán al Imperio Británico, la luna de Endor al Imperio de Star Wars...? ¿Son derrotados los grandes imperios por "el triunfo de la barbarie y la religión", como reclamaba el venerable Edward Gibbon, o se derrotan a sí mismos, víctimas de la ὕβρις y el autoengaño...? Cuestión no resuelta, por supuesto, y tocada tangencialmente por esta peli. Pero deja pensando. Bastante. Y esa es la diferencia entre una peli entretenida (ésta lo es), y una buena (también lo es).

IDEAL PARA: Ingresar en la trastienda de cómo se manejan las cosas en Estados Unidos, y de cómo la enorme y dinosauria mecánica burocrática ha levantado y administra un imperio... y podría hundirlo.

ENLACES.

-- (Ir a la página). Sitio oficial de la peli.
-- (Ir a la página). Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página). Entrada en la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página). Comentario en El Otro Cine.
-- (Ir a la página). Comentario en Cine Bits.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].


"El árabe" (1976).


-- "The Next Man". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: Richard C. Sarafian.
-- Actuación: Sean Connery, Cornelia Sharpe, Albert Paulsen, Adolfo Celi, Marco St. John, Ted Beniades, Charles Cioffi.
-- Guión: Morton S. Fine, Richard C. Sarafian, Alan Trustman, David M. Wolf.
-- Banda Sonora: Michael Kamen.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Estados Unidos. Un grupete de iluminados jerarcócratas soy-yanki-obedéceme, están inquietos porque los políticos árabes están ramificando sus intereses petroleros, lo cual podría llevar a... ¡horror! ...una mayor competencia en el mercado petrolero. Claro, los precios bajan, pero el problema es que con pozos petroleros fuera de la jurisdicción del Aguila Calva, pues bien, podría ser que estos rotosos recién bajados del camello se les ocurriera poner en práctica ciertas ideas de 1776 tales como la libertad, la búsqueda de la felicidad, la autodeterminación... En la URSS también están preocupados. Así es que ambos lados, quién sabe si por separado o en entente cordiale, "ayudan" a que sucedan "accidentes estratégicos", que provocan la muerte natural de ciertos líderes árabes detrás de la operación (es natural morirse después de que te arrojan desde un enésimo piso, ¿no?). En Arabia, Fatherland de uno de los pobres desgraciados, Su Majestad el Petroleócrata nombra a un nuevo Ministro de Relaciones Exteriores, que aunque árabe hasta la médula, tiene el porte y los modales ingleses de Sean Connery (bueno, si el culturalmente white trash yanki Brad Pitt pudo llegar a ser el grieguísimo Aquiles, ¿por qué el refinado británico Sean Connery no puede llegar a ser un sibarita saudí?). Una fulana, que se dedica a hacer trabajos de tipo sexo+muerte, que se ha encargado de darle pasaporte al ultramundo a uno de los anteriores asesinados, recibe entonces la comisión de darle a Sean El Arabe Connery el mismo tratamiento. Y ella va. Para su desgracia. Porque Connery, es que Connery es mucho Connery, es el Macho Bond himself, así es que a ella no le queda más que caer rendida en plan geisha a sus pies. Pero los jefazos de ella apuran. Después de todo, Connery habla en las Naciones Unidas, y promete lo impensable: ¡Arabia Saudita abandonará la OPEP, reconocerá a Israel, y trabará una alianza estratégica con ellos, con miras a solucionar la crisis del Medio Oriente! ¿Conseguirá nuestro buen árabe salvar al mundo de sí mismo, de la sombra del Holocausto total, y conquistar el corazón de la bella asesina con corazón de oro...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dicho tantas veces. El cine de los '70s era serio. De verdad serio. A tres años de Watergate, y recién electo el sonriente Jimmy Carter como Boss de America, el Medio Oriente no estaba para bromas. El terrorismo hacía nata en Europa (1976 fue el año en que un comando terrorista se secuestró un avión en Entebbe), y tres años después de la Guerra de Yom Kippur, parecía que no habría paz nunca entre israelíes y árabes, por no hablar de los desplazados palestinos. En medio de esto, y siguiendo la tradición de thriller político inteligente, tan abundante en esos días y tan escaso en los nuestros, salió esta peli sin duda regular, pero que es fiel reflejo de las tensiones de aquellos tiempos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Ciertamente, esta peli fue profética. En 1976, nadie auguraba que pudiera haber alguna clase de componenda entre Israel y los países árabes. Y sin embargo en 1979, tres años después de la peli, Jimmy Carter consiguió el casi imposible de que hubiera un tratado de paz entre el Primer Ministro de Egipto Anwar el Sadat, y el Primer Ministro de Israel Menájem Beguin, con planteamientos bastante similares a los que en la ficción nuestro héroe british ficto-árabe plantea (bueno, el tratado más o menos funcionó desde entonces, pero a Sadat le pasaron la cuenta los militares ultranacionalistas egipcios un par de años después, y lo enviaron al cementerio con el expedito método de meterle un par de balas en un desfile oficial).

-- En cuanto a la peli misma, es un tanto flaca. No es mala, pero deja la sensación de que podría haber sido mejor de lo que fue. Quiere combinar lo mejor de ambos mundos, con una trama política inteligente y una historia romántica desesperada entre el político y la chica que debe matarlo, pero en definitiva flaquea en ambas, porque la parte política, si bien se entiende, queda un tanto deslavada, y la parte romántica es demasiado tópica como para tomársela realmente en serio (además de que aburre lo suyo). Sean Connery está correcto en su papel, si es que, claro está, te lo crees interpretando a un árabe de pura cepa (bueno, en "La caza al Octubre Rojo" era un almirante ruso), mientras que Cornelia Sharpe como su interés romántico está relativamente bien; con todo, la química entre ambos no funciona fotograma por fotograma, precisamente. La partitura de Michael Kamen, que después se encargaría del soundtrack de "Brazil", "Highlander", "Duro de matar" y "Licencia para matar" entre muchas otras, es un poco flaca y seguramente ya era anticuada en su tiempo para las escenas románticas, pero en las secuencias de thriller está impecable, y contribuye mucho a levantar la moral de la peli. Para la trivia dejemos dicho que Adolfo Celi hace un breve rol, en el cual no llega a cruzarse con Connery (Celi ya había cruzado armas con Connery en "Operación Trueno", interpretando magníficamente al siniestro Emilio Largo), y que aparece fugazmente y de manera casi invisible un por entonces desconocidísimo Lance Henriksen (en la actualidad conocido por... ¡por favor, no me aburran!).

IDEAL PARA: Ver un thriller político setentero al uso, de interés más histórico que otra cosa, pero aún así de interés...

ENLACES.

-- (Ir a la página). Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página). Artículo en la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

Lo sentimos, pero no hemos encontrado videos que exhibir.

domingo, 8 de junio de 2008

"Meteoro" (2008).


-- "Speed Racer". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Andy Wachowski, Larry Wachowski.
-- Actuación: Emile Hirsch, John Goodman, Christina Ricci, Susan Sarandon, Roger Allam, Matthew Fox, Nicholas Elia, Melissa Holroyd, Ariel Winter, Scott Porter, Kick Gurry, Christian Olivier, Mark Zak, Paulie Litt, Ralph Herforth, Rain, Yu Nan, Benno Fürmann.
-- Guión: Andy Wachowski, Larry Wachowski, basados en la serie de dibujos animados.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.

-- "Meteoro" en IMDb.
-- "Ir a la página" en la Wikipedia en español.
-- "Meteoro" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Como si fuera un réclame de Nike: vemos a Meteoro corriendo una gran carrera, pero, ¿está concentrado en la carrera? ¡No! Está haciendo rememoranzas, de cuando era niño cabezota, pero igual le hacía tilín a una compañera de colegio (su futura noviecita, claro está). Tenía un hermano mayor al que adoraba/idolatraba/hiperduliaba, pero éste, ¡¡¡CRASH BOOM BANG!!! termina hecho brochetitas cocidas en un accidente de carreras en la alta montaña, después de haberse hundido en el desprestigio. Pero Meteoro, su hermano menor, nunca dejó de creer en él. Y creció para convertirse en piloto de chismes de carrera (y en noviecito cambiabichosbucales con Trixie, la chica de la escuela). Hasta que un día llega a la casa, ¡¡¡CHACHAAAAAÁNNN!!!, un tipo estiradete y regodeómeenmillones, que le ofrece un churrupetecientimillonario contrato para las carreras. Meteoro y su gente van a la fábrica, invitados de cortesía por el forrao, pero, miren, pues-no-sé, es que toda esa cosa industrial, despersonalizada, sin alma, etcétera, como que no termina de convencerlos, porque ya saben, ni todas las máquinas ni el dinero del mundo pueden reemplazar aquello que se hace con convicción, con corazón... (sí, y por ejemplos como ésos nosotros seguimos pobres y los productores de Hollywood se forran... ¡fábrica de sueño que le llaman...!). Meteoro se niega a firmar el contrato, y el amable ultrillonario sufre una contorsión transformista, y ahora se convierte en un pijo vociferante "¡Nadie puede adorar a Dios y a Mammón al mismo tiempo, por eso yo me entrego a Mammón...!". Meteoro se va, el cretinillonario lo persigue con una campaña publicitaria infame y todo eso... Pero ya saben que allí donde está el espíritu... Go Speed Racer, go Speed Racer, go Speed Racer go...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Bajo las negras alas de la generación DarkGoth 2000, esa que se flipa con Nightwish y Evanescence, ha ido creciendo toda una generación del Año del Mundo de 1990-2000, aquellos que a finales de la primera década del XXI andan en los teens. A diferencia de sus más oscuros prototipos emodarkies ancestrales, que mamaron todos con "Vampiro: La Mascarada", éstos vienen con todo un respaldo de manga y animé por detrás. OK, el manga y el animé existían hace toda una generación en Occidente, hasta el punto que los otakus de sangre tienen a bien hacer desaparecer cosas como "Mazinger Z" o "Astroboy" en el horizonte prehistórico, porque para ellos la historia empieza con "DragonBall" o "Saint Seiya", y el Muro de Berlín a los registros arqueológicos de Indiana Jones, gracias. Pero la diferencia es que la Generación Japodicta se ha criao con Internet, y porla que se han visto animés con el YouTube y el BiTorrent. Para ellos, la idea de un mundo sin Internet, como en el cual nosotros los protas de "Soy leyenda" vivimos alguna vez, es un impensable, casi como si tuvieran que hacer una investigación forense sin los métodos de CSI. De este modo se han intoxicado de "Death Note", "Naruto", "Shin Shan" y otros dibus por el estilo. Era cuestión de tiempo antes de que alguien descubriera ese filón, y tratara de pasarlo al cine de toda la vida. De hecho, desde hace años que se vienen hablando de versiones fílmicas de DragonBall, Evangelion, y un largo etcétera. La primera que salió en la carrera de largada fue "Meteoro" ("Speed Racer" para los anglófilos), mientras que ya se habla de Tobey Maguire arrojando telarañas sobre Robotech. Es probable que el "cine basado en animé" sea para el 2010 lo que el "cine basado en superhéroes Marvel" fue para el 2000, y que "Meteoro" marque la pauta para el Año En Que Hicimos Contacto, así como "Mátrix" lo hizo para la Generación Interneta, que diez años después ronda los 20-30. The world is changing, the posthuman generation is rising, and we shall see with our own eyes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Los Wachowski lo hicieron de nuevo. "Mátrix", con todos sus defectos y falencias, resultó un hito generacional para los newlyborns entre 1980-1990, así como "La guerra de las galaxias" lo fue para los nativos 1965-1980. "Meteoro" puede terminar resultando igual de canónica, para el nasciturus con RUT post-1990. Semejante capacidad de renovación merece más que un aplauso. Al menos se la ganaron a George Lucas, cuya fastuosa Primera Trilogía, A.K.A. precuelas, se quedaron dramáticamente pegadas en la estética y principios morales de los '70s. Aunque por otra parte, esto no debería resultar una sorpresa. Después de todo, lo Wachowski emanan de esa tradición noventera (¡tan alejada en el tiempo que probablemente regrese como en el 2000 regresaron los '80s!) de escarabajo estercolero, de reciclarlo todo. "Mátrix" iba de reciclar el viejo cine de artes marciales y las historietas de superhéroes con un argumento en plan "Terminator". "Meteoro" va en reciclar toda la tradición manga/animé con un argumento... Pues bien, de manga/animé precisamente, signifique eso lo que signifique. Y Spielberg/Lucas en su tiempo iban de lo mismo ("La guerra de los galaxias" es un remake de alto presupuesto del serión dominical "Flash Gordon contra el universo", y "Los cazadores del Arca perdida" es lo mismo respecto de "La daga del Rey Salomón"...). Oh, Nietzsche, cuánto veneramos tu Eterno Retorno...

-- El apartado visual es simplemente espectacular. Bueh, eso es marca de fábrica de los Wachowski desde ese perversillo experimento de hacer Noir lésbico que fue "Sin límites", y se prolonga en cosas como "Mátrix" o "V de Vendetta", esta última no dirigida por ellos, pero es como si lo fuera. Se puede alegar, claro está, que la parte visual no es sino una traducción del animé de toda la vida, con colores chillones, nubes con forma de copos de algodón, casas prefabricadas, etcétera. Pero por otra parte, ¡caray!, hasta para traducir se necesita talento. Entre modernizar la estética (no me refiero a la parte técnica, al CGI, sino al dibujo o diseño) y mantenerse más o menos fiel al original (mejorado, por supuesto), optaron por la segunda, con el celo de un rabino transcribiendo la Torah o poco menos. Nunca una peli se vio tan animé hasta la fecha.

-- ¿La trama? Más o menos lo que se vio en la serie original. Un poco upgradeada para los tiempos, claro está, pero no mucho. Todo es cheesy, por supuesto, pero eso porque la serie original lo era. Hablando en plata: es una peli intencionadamente burbujosa. El problema con ello es que siempre se arriesgan a la intrascendencia, porque bien podría verse nada más que como un ejercicio retronostálgico. Aún así, la peli supera bien la prueba. Quizás el único punto en contra, es cuando quieren dárselas de grandes guionistas e intercalan los flashbacks y los flashforwards con las acciones "en tiempo presente", y que tienden a romper un poco la linealidad de la narración, y con ello, digámoslo, tienden a sacar al espectador del trance hipnótico necesario para dejarse llevar en forma por la peli (lo que quise decir con toda esa parrafada fue: los Wachowski nunca han sido grandes guionistas). Pero por suerte tampoco abusan demasiado de este recurso "I wanna Lost", así es que está bien.

IDEAL PARA: Ver una adaptación animé en forma, que se atreve a asumir riesgos creativos, y que bien podría transformarse en canónica a futuro.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "METEORO".

-- (Ir a la página). Comentario en Sobras.com.
-- (Ir a la página). Comentario en Barrocadas en el palacio del conde de Tartagalleta.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, con subtítulos].

"Transformers: La película" (1986).


-- "The Transformers: The Movie". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Nelson Chin.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Judd Nelson, Orson Welles, Leonard Nimoy, Robert Stack, Norman Alden, Jack Angel, Michael Bell, Gregg Berger, Susan Blu, Arthur Burghardt, Corey Burton, Roger C. Carmel, Victor Caroli, Regis Cordic, Scatman Crothers, Peter Cullen, BJ Davis, Paul Eiding, Walker Edmiston.
-- Guión: Ron Friedman.
-- Banda Sonora: Vince DiCola.

-- "Transformers: La película" en IMDb.
-- "Transformers: La película" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot (¿qué se habrán fumado?) se está moviendo a toda pasta contra un simpático planetito poblado de robotitos. El muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot, que responde al nombre de Unicron, devora entonces al mundillo pelele, y con más eficiencia que Galactus, porque lo hizo solito y sin tener heraldos surfistas que le apuñalen por la espalda. Mientras tanto, en el futuro distante, en el año 2005 (la peli es de 1986, la época en que "futuro" significaba calles apestosas con chicas malas enchaquetadas en cuero y punkies, ¿vale?), el Universo Conocido es blitzkriegzado por la guerra entre los juguetes robóticos buenos, que son los Autobots, y los juguetes robóticos malos, que son los Decepticons. Los Autobots se han apoderado de dos lunas de su planeta nativo Cybertron, pero no conformes en su desatada ambición imperialista, quieren quitarles a los Decepticons el planeta que ocupan (Cybertron, pues), con la excusa de que es su planeta nativo y no les gusta que les priven de peregrinar al Santo Robosepulcro. En esta RoboJihad, los Autobots planean un enlace entre Ciudad Autobot y las lunas, pero los Decepticons interceptan el convoy y hacen discontinuar la venta de unos cuantos muñequitos Autobots en las jugueterías. Luego usan el vehículo como Caballito de Troya para meterse en Ciudad Autobot, y casi barren con ellos. Mal por los robotitos, por supuesto, porque habrán bajas de lado y lado, bajas que serían mucho mejor aprovechadas si pudieran unir fuerzas y combatir de esta manera a Unicron, que por necesidades dramáticas del guión, enfila recto hacia Cybertron...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dije a propósito de "Transformers" (la otra, la de carne y hueso, la cag... perdón, la deyección de Michael Bay), que en los '80s llegaron al extremo de la chunguez, de sacar series de TV auspiciadas por líneas de juguetes. Y éstas después saltaron al cine, o al DVD al menos. Ahí tienen "Amos del Universo" (basada en He-Man), "G.I.Joe: La película" (direct-to-VHS) y la que nos ocupa. En 1984 arribó a la TV una serie llamada "Transformers", y que fue grito y plata porque era de robots, y además estos robots eran muy chulos porque se transformaban. Claro que todos tenían la misma transformación básica (ya saben, meter los brazos y convertirse en vehículos o aviones), salvo unos pocos privilegiados que se transformaban en otras cosas, pero como lo que molaba eran los vehículos y aviones, tampoco nadie hacía demasiado caso de los otros. En fin, el caso es que la serie de televisión se vendió como churros, se convirtió en objeto de culto, fue secuestrada por el poder monetario del Duque Spielberg y entregada al Barón Bay en feudo para hacer cuanta trapacería se le ocurriera dentro de sus fronteras... Pero estoy adelantándome en el tiempo, incluso un poco más que el año 2005 de la peli que nos ocupa. Volvamos a ella. Sacaron la peli en 1986, y no la vio casi nadie. Ayudó la mala crítica, por supuesto, lo que no iba a alejar a los niños, pero sí a los papis que debían pagar el dinero de la entrada, y que dijeron "no, no, no, esa peli es muy violenta, ya sabes que la violencia es mala, y no te la llevo a ver". Bueno, hubo algunos padres más inconscientes que no querían educar a sus hijos sino entretenerlos, y los llevaron igual. En ese tiempo, mi amo no me quiso llevar. No importa, porque mis uñas quedaron afiladitas con su helecho regalón. En fin, garfieldadas aparte (la mala influencia de los cómic), lo cierto es que la peli fue un fracaso. Y bien merecido, por lo demás. Sí, a mí me gustaban los Transformers. Hubiera dado mi pata derecha, mis bigotes y mi cola por verla. Pero Bastet fue generosa conmigo y me lo impidió. De lo contrario, quizás intelectualmente siguiera siendo el Conscripto Gato, en vez de haber llegado a General Gato...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por un hecho casi obvio, pero no por ello con menos necesidad de mención. Esta peli fue hecha con fecha de entrega para la próxima semana, para aprovechar que los churros estaban todavía calientes y no debían enfriarse. Por otra parte, su público destinatario es justamente aquel que veía la serie de televisión. Ellos, los fanáticos, seguramente que gozarán como sexólogos chinos con las peripecias de sus juguetes favoritos entre la Tierra y Cybertron. La historia está diseñada específicamente para ser un puente entre la segunda y la tercera temporada de la serie televisiva, y con ello la trama de la peli sufre un fuerte lastre. Para que nos entendamos, la primera mitad termina la historia de la segunda temporada (he ahí el duelo final entre el malvadísimo Megatron y el buenoide imperialista Optimus Prime), y la segunda mitad inagura la tercera temporada. Sí, es un enredo que no lo entiende nadie. No me culpen, yo sólo soy historiador del cine, nada más. Si quieres saber cómo Optimus Prime muere a manos de Megatron después de haber visto chorropetecientos capítulos de serie (¡UPS! Spoiler), entonces es tu deber cívico ver esto. El problema es que después de ese momento climático, a mitad de peli (¡UPS! Otro spoiler), viene el resto. Y no puede ser más anodino. La premisa del planeta gigante a punto de hacer mermelada de robot es interesante por sí misma, pero tiene el pequeño inconveniente de la escala: si el enemigo es físicamente muy grande, entonces el combate se dificulta y pierde interés (de hecho, la lucha final de los Autobots con Unicron linda el ridículo). Podía haber sido bien resuelta con un buen trabajo del binomio guionista-director. Lo repito: PODÍA haber sido bien resuelta etcétera. También NO PODÍA, como lógica consecuencia, y de hecho no pudieron. Es lo que tiene menospreciar a los niños: terminas creyendo que hacer una peli infantil sea sinónimo de hacer una peli ñoña, y no es el caso. Por el contrario, deberías ser incluso más cuidadoso en no caer en la ñoñería. La peli entera se resume en pelea, pelea, pelea. El desarrollo de personajes no es que sea mínimo, es que es nulo, incluso para los cánones de una de acción respetable. Aparte del duelo de Optimus Prime y Megatron, la única escena que excita medianamente la atención (fuera del imponente atracón que se manda Unicron en la primera escena, por supuesto, comienzo que pareciera ser homenajeado sutilmente en "Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer", con la idea de suprimir el carácter antropomórfico de Galactus), es aquella en que Megatron ajusta finalmente cuentas con el fastidioso Starscream. (Starscream, o sea "Grito estelar", con S intermedia, y no "Starcream", "Crema estelar", como traducen algunos no muy iluminados). Y esto también es a mitad de peli. ¡Ah, se me olvidaba! Uno de los protas humanos de la serie, veinte años en el futuro (2005, ¿recuerdan?), ha tenido un hijo, que es uno de esos niñatos que de tan adorable y heroico terminamos odiando. Lo dicho: los fanáticos de la serie se lo pasarán pipa. Los fanáticos irredentos, por lo menos (a mí me gustaba, ya lo dije, pero la peli, ejem...).

-- Bueno, mueren robots. No fue una decisión creativa, claro está (la razón última parece ser que los juguetes de los robots fueron discontinuados, y estrenaron otros juguetes nuevos, así es que para evitar que algún niño hinchara pidiendo los antiguos, que por lo demás estaban ya todos comprados, simplemente mataron a los personajes correspondientes en la peli). Pero mueren. Eso añade un poco de suspenso a la cosa. Después de todo, si la peli se abre con Megatron y sus esbirros cepillándose a cuatro de los buenos, entonces algo de tensión te mete tratar de adivinar a quién más le va a llegar la china. Y, contra la decisión de la juguetería responsable, algunos de los robots que parten en la peli, sí consiguen llegar vivos al final (a la rastra, por lo demás, pero vivos). Cosas como ésas no las veías en la serie original, en donde los robots se daban alegremente de tunazos, pero después se daban una reparadita y listo (y ahí tenemos a los críos matándose después al grito de "¡Yo soy Optimus Priiiiiime...!").

-- La música incidental, ¿qué decir? Bueno, en las partes de suspenso acompaña más que bien. Pero en las partes de acción vemos la inclusión de canciones que ¡horror! se corresponden con lo peor de la Música GlamFuckingHortera Metal ochentera, que en la época debieron quedar molonas (chicos malos ésos, ¿no?), pero en la actualidad descuadran por completo cualquier empeño por suspensión de la incredulidad. Y cuando dan paso a la música incidental de acción, ¿qué tenemos? Guitarras eléctricas tocadas en ese peculiar modo heavymetaloso conocido vulgarmente como "chillido de rata", y la comparación roedoril no le viene sólo por el timbre melódico. Pero en las escenas de suspenso acompaña bien, eso sí.

-- Para los historiadores del cine, digamos que fue la última peli en que participó Orson Welles. ¡¡¡Sí, mis amigos cinéfilos, el genio cinematográfico que partió su carrera con la justicieramente considerada mejor peli de la Historia del Cine, "El ciudadano Kane", rodada con miserables 25 años, cuatro décadas y media después vino acá, a recibir la extremaunción!!! Con los años, el genio de Welles no pudo desplegarse como correspondía, y se vio obligado a trabajar indignamente de garbancero por aquí y allá para pagar las cuentas, y suponemos que éste era otro de esos trabajos. Se dice que Welles, cuando le preguntaron por su personaje, dijo algo así como "soy un robot que es un planeta gigante, mato a muchos robotitos juguetes chicos que se hacen cosas horribles unos a otros, y entonces soy destruido". Las últimas palabras de Unicron en esta peli son, por tanto, "destino... no puedes... destruir... MI DESTINO", famosas últimas palabras después de las cuales su personaje muere, Welles sufrió después un ataque cardíaco, se despachó, y con eso se salvó de ir al estreno de la peli. Si les gustan esas morbosas recortinas de la Historia, pues vean a Kane/Welles/Unicron decir sus famosas últimas palabras, recordando aquello de sic transit omnia gloria mundi...

-- Momentos para el bronce: Unicron haciendo papilla de planeta, Optimus Prime vs. Megatron, la increíblemente maniquea introducción explicativa, la primera aparición de los Quintesson. Si toda, o al menos una parte importante de la peli, hubiera sido como esto...

IDEAL PARA: Fanáticos talibanes de los Transformers, historiadores del Transformerverso (debe haber alguno por ahí), y gente ociosa que pueda darse el gusto de perder una hora y media de su vida que, he aquí la mala noticia, nunca más podrán recuperar.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "TRANSFORMERS: LA PELÍCULA":

-- (Ir a la página). Comentario sobre la edición en DVD.
-- (Ir a la página). Esta peli en la comunidad Linkara.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Comienzo de la peli [en español]. -- Duelo final entre Megatron y Optimus Prime. Sigue la muerte de Optimus Prime [en español].

jueves, 5 de junio de 2008

ENCUESTA CINE 9009: El regreso de los héroes ochenteros.

Coincidiendo (¡miren qué casualidad!) con el estreno de "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal", y fresco aún el estreno de "Rambo: Regreso al infierno", le preguntamos durante Mayo a nuestros lectores qué pensaban del regreso de todos esos héroes ochenteros. La pregunta fue: "John Rambo, Rocky Balboa, John McClane, Indiana Jones... ¿Es bueno tenerlos de regreso?". La encuesta era de opción única (claro, si se trataba de una encuesta de opiniones mutuamente excluyentes, ¿no?), y votaron 31 personas. Los resultados:

-- ¡SÍ, SÍ, SÍ, es que son una institución, hombre!: 3 votos (9%).

-- Siempre es bueno tener de regreso a los clásicos: 10 votos (32%).

-- Y, sí... Todavía dan de sí, estos chicos: 2 votos (6%).

-- Mmmm... ¿Tanto necesitaban el dinero?: 8 votos (25%).

-- ¿De regreso? ¡De regreso al asilo los mandaba yo!: 4 votos (12%).

-- Bah, yo en esos años veía cine de verdad, ¡no al imperialismo yanki!: 3 votos (9%).

-- ¿Regresaron? Pues, no he ido al cine en tanto tiempo... 1 voto (3%).

¿Las conclusiones? El tema no pasa desapercibido porque sólo 1 votó la opción NS/NR (qué sorpresa, con el hype multimedia, ¿no?). Las aguas se dividen en cuanto a lo bueno, con las opciones positivas raspando con 1 voto (13 que los consideran institución o los saludan como clásicos, contra 12 que se cuestionan por el flujo de caja de sus cuentas corrientes o derechamente los mandarían al geriátrico). Y vamos a ver dónde encasillamos la opción intermedia y displiscente, que sólo 2 eligieron... Si me preguntan, mi gran sorpresa fue ver cómo la opción cultureta antiyanki apenas levantó cabeza, con míseros 3 votos... O ya se los fagocitó el capitalismo, o simplemente Cine 9009 es mucho para ellos. Quién sabe. En fin, ya está la encuesta de Junio. Sigan en nuestra sintonía, y espero que les gusten las pequeñas mejoras introducidas en el blog (realzando el color de los enlaces, dándole relevancia a los YouTubes, creando una radio con música de pelis... Alguna vez tenía que ser, ¿no?).

"Sin lugar para los débiles" (2007).


-- "No Country for Old Men". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Joel Coen y Ethan Coen.
-- Actuación: Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Josh Brolin, Woody Harrelson, Kelly Macdonald, Garret Dillahunt, Tess Harper, Barry Corbin, Stephen Root, Rodger Boyce, Beth Grant, Ana Reeder, Kit Gwin, Zach Hopkins, Chip Love.
-- Guión: Joel Coen y Ethan Coen, basados en la novela de Cormac McCarthy.
-- Banda Sonora: Carter Burwell.

-- "Sin lugar para los débiles" en IMDb.
-- "Sin lugar para los débiles" en la Wikipedia en español.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Texas, 1980. Too es descampao abieeerto. Un cazador de antílopes se encuentra haciendo su día, cuando de pronto se encuentra con unas camioneeetas. Las explora. Parece un tiroteo. Nadie ha sobrevivíiio. El cazador se encontra pasí una valija con dos millones de los veeerdes. Y se la lleva. Pero para su desgracia, resulta que el cazador tiene concieeencia. Porque uno de los agónicos de la galería de tiro le ha pedío aaagua. Y el cazador se la lleva, sólo para acabar tiroteado por otros extraaaños. Pero de buena se libra haciéndose el zambullíiio, después de lo cual le pide a su esposa que desaparezca porque las cosas se van a poner muy maaalas. Ahora tiene a un extraño asesino que se le ha corrío el teeejo, y también lo está persiguiendo un sheriff, sí señó. Y el resto de la peli va de los tres tipos que se van tiroteando unos a oootros.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los Hermanos Coen ya tienen más que labrada su reputación a punta de dos décadas de carrera. Puede decirse de ellos, que han conseguido a punta de trabajo y oficio, lo que el talento no ha sido capaz de brindarles. ¡¡¡ABOMINACIÓN!!!, me dirán por ahí. ¡¡¡HEREJÍA!!!, rasgarán vestiduras más allá. Sí, ya los oigo. Y lo repito. Los Hermanos Coen carecen de talento, de esa genuina y verdadera chispa de inspiración. Su cine es muy de ellos, sí. Es muy personal, también. Es muy de autor, correcto. Pero es que siempre han filmado la misma peli una y otra vez. Los Coen son los Rammstein del cine: si te gusta un disco de Rammstein, te gustarán todos, y si no te gusta, no te gustará ningún otro, porque son todos clónicos que ni el Mundo Feliz, oigan. Hay dos tipos de pelis de los Coen, que son el policial absurdo ("Simplemente sangre", "Muerte entre las flores", "Fargo", "El quinteto de la muerte"), y la extravagancia con tintes de policial absurdo ("Educando a Arizona", "Barton Fink", "El gran salto", "El amor cuesta caro"). Vista una, vistas todas. Con variaciones sutiles, sí, pero para el espectador casual, vista una, vistas todas. Así es que "Sin lugar para los débiles" es simplemente otra más a la lista. El problema con los Hermanos Coen es que parten de una filosofía escéptica a ultranza, y en este afán digno de Pirrón (nota: el filósofo escéptico griego que no le hacía el quite a los carros porque pensaba que no existían ni eran reales, y por tanto, no podían atropellarle, por si no se toman la molestia de seguir el enlace que les dejé) simplemente no hay lugar para ninguna clase de discurso. Piénsenlo. ¿Qué van a decir, si su discurso es la negación de todo discurso posible? No les queda más que quedarse en silencio. Los Coen, para ser congruentes hasta el final, deberían haber hecho esto, es decir, no rodar nunca ninguna peli, porque simplemente rodar pelis no sirve. O bien, como gran concesión al pluralismo en medio de un mundo semidevorado por los creyentes en tantas cosas (en santerías, en ETs, en happy ends, en que el dinero no hace la felicidad...), haber rodado una, sólo una, para dejar claro el punto, y nada más. Con "Sin lugar para los débiles" vienen pasándose de listos por, ¿cuánta vez...? Bueno, eso no importa. Si el sistema financiero es capaz de fagocitar y vender como souvenir a enemigos del capitalismo como Bob Marley o el Che Guevara, por qué no iba a hacerlo con un par de cineastas que, al final del día, igual tienen que llevar pan y agua a la mesa de cenar...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Cualquiera podría inferir, de la parrafada anterior, que esta peli es mala. No lo es. Simplemente es reiterativa, en relación a otras pelis de los Coen. Los Hermanos Coen dan una y otra vez el mismo discurso sin parar, de manera que no vale la pena devorarse la filmografía completa de ellos (en cualquier caso, si desean ser más valientes que el General Gato y desean saltar de hacer comentarios de pelis a rodarlas, y quieren dárselas de cineastas noir, vayan a la fuente y vean el cine clásico de Bogart y CIA Ltda., y sáltense el clon postmoderno coeniano). Los Hermanos Coen tienen buena vena para filmar: encuadres sólidos, personajes más o menos interesantes (todo lo que pueden serlo, habida cuenta de que si la premisa es el escepticismo, sus personajes no pueden ser héroes, ni demonios, ni personas de carnihueso... en definitiva no pueden ser nada más que abstracciones corriendo sobre el mapa)... En definitiva, aunque no tengan el talento ni exceso de creatividad (bueno, salvo por algún destello por ahí, que a ningún cineasta le falta el Demillegeist), sí tienen el oficio, y "Sin lugar para los débiles" es una muestra más de esto. Dicho en plata: en cuanto a trama y narrativa, esta peli no los va a decepcionar. La persecusión entre los tres hombres mantiene la tensión, a pesar de que en estricto rigor nada está sucediendo en pantalla (el maletín con dinero en realidad es un pretexto para que los personajes hagan cosas, y al final, SPOILER GRUESO A CONTINUACIÓN, no queda demasiado claro qué demonios pasó con el maletín, ni tampoco importa demasiado), y sólo aquellos minutos finales con el sheriff diciendo sandeces, deslucen un poco todo lo conseguido. Aunque ésta es una peli escéptica, así es que tanto más da que salga el sheriff diciendo sandeces como un gran final. O que vengan los marcianos desde el Cuarto Mundo bailando el chachachá. O que, puestos a arrendar el DVD (¿queda alguien que los arriende en vez de darle al Torrent?), nos saltemos la escena, o veamos la peli en orden inverso y parados de cabeza.

-- Las actuaciones son... No son malas, pero tampoco es que deban ser las mejores del mundo. Si tienes una peli que es un Western crepuscular, en donde la ambientación en 1980 es nada más que un dato porque podría ser cualquier fecha entre 1940 y 1990 (o más amplio aún), y en la cual los personajes son mortecinos porque no creen en nada y se agarran a tunazos de una manera casi sin sentido, entonces no vas a esperar que sean servidos por grandes actuaciones. Javier Bardem impone cierta presencia como el psicópata que mata gente utilizando un pistón de esos que te clavan un clavo en la cabeza del ganado, pero tampoco va a pasar al Top Ten de los más recordados psychokillers del cine hollywoodense, más allá del lamebotismo cultureta que en su minuto encontró cool alabar al españolito que rodaba para los Hermanos Coen. Tommy Lee Jones hace más o menos su papel de siempre, y es difícil dirimir hasta qué punto la desgana es del personaje, y hasta qué punto del actor que lo encarna. Josh Brolin como el joputa que se lleva el maletín, es un tipo que está ahí simplemente para matar o ser muerto, y sanseacabó. Quizás el único personaje con algo de vidilla en todo esto es la esposa del tipo, interpretada por Kelly Macdonald, y que es una especie de lucecilla en medio de todo este panorama tan, no diré oscuro, pero sí bastante opaco (cómo nos cambia la vida, esta misma Kelly Macdonald una década atrás, en "Trainspotting", hacía un ultrasecundario como la recordada chica que se viola al prota, en el primer tercio de peli... los que la vieron saben a qué escena me refiero).

IDEAL PARA: Fanáticos acérrimos de los Hermanos Coen, y también para quienes no los conozcan y quieran enterarse de qué va su cine.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "SIN LUGAR PARA LOS DÉBILES".

-- (Ir a la página). Comentario en La Página Definitiva.
-- (Ir a la página). Comentario en CineCineCine.com.
-- (Ir a la página). Comentario en Espectra Films.
-- (Ir a la página). Comentario en Panfleto Negro.

VIDEOS.

-- Trailer [en inglés, con subtítulos].

"Venus" (2006).


-- "Venus". Inglaterra. Año 2006.
-- Dirección: Roger Michell.
-- Actuación: Peter O'Toole, Leslie Phillips, Jodie Whitaker, Vanessa Redgrave, Richard Griffiths, Cathryn Bradshaw.
-- Guión: Hanif Kureishi.
-- Banda Sonora: Corinne Bailey Rae.


¿DE QUÉ SE TRATA?

El asunto parte con dos vejetes de mierda. No quise decirlo en términos despectivos, sino que es la pura y cruda realidad. O sea, todos sabemos que la gente envejece como el vino o como el vinagre, y los primeros son los de la tercera edad, mientras que los segundos son los vejetes de mierda. Pues eso. Los dos vejetes son antiguos actores, de los de vuelo alto, de Shakespeare y similares, aunque uno de ellos trabaja macabramente haciendo papeles de cadáver en cuanta soap opera sea necesario que un vejete querendón se muera para hacer llorar a la familia putativa y a la audiencia. Al amigo del cadáver putativo le caerá una sobrina, y el tipo, todo hecho ilusiones de tener presencia femenina como enfermera en sus últimos días, comprándole una toalla especial, preparando libros de lectura, comprándole música barroca... Pobre hombre, está fuera de la onda, man... Porque le cae una peste que como la generación actual, no le importa ná, se la dedica a comer y apoltronarse mirando tele todo el día, y de cuidar al vejete, pues ná. Pero resulta que al amigo del tío (el otro vejete de mierda, el TV Special Corpse Corps, ¿recuerdan?), la presencia de esa criatura frágil, vaporosa, un tanto regordeta y muy maleducada, le viene como anillo al dedo, miren el degenerete, y le pregunta a su amiguete el tío de la chica, si puede sacarla a, ejem, dar una vuelta. ¡Claro, claro, claro!, le dice el tío, que se la lleve para así gozar de paz y tranquilidad... Nuestro vejete de mierda, contento ahora porque tiene un juguete nuevo, empieza entonces su misión imposible para seducir a la chica, tratando de mostrarle la sensibilidad de Shakespeare y la belleza de Velázquez, mientras que la chica sólo piensa (¡oh, descocada generación de humanos la que habéis parido, primates bípedos!) en discotecas y en noviecitos un tanto pasados de rosca, por no decir malandrinescos. El choque entre ambas culturas, el de la chica perdida de todo que aprovecha de agarrarse a lo que puede, y el del vejete de mierda que alguna vez fue grande, promete así convertirse en un nuevo Vietnam o un nuevo Irak...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Desde que Europa es Europa, o mejor dicho desde que el cine europeo es cine europeo, una de las temáticas recurrentes son esos personajes que por debajo de la cáscara de costumbres, muestran un lado grotesco o degenerete. Fellini y Bergman se edificaron carreras completas con esa temática. Y cuando nos creíamos a salvo de esta tendencia, sepultada por el cine más innovador de un Luc Besson o un Alex de la Iglesia (innovador a medias, claro, pero para los estándares europeos...), ¡ZAZ!, que nos cae otra encima. El discreto director Roger Michell, cuyos grandes highlights son cosas como "Nothing Hill" (sí, aquella en la que Julia Roberts era la star que enamoraba a un pobre Hugh Grant) y una versión para TV de "Persuasión" sacada en medio de toda la marea Jane Austen noventera, nos entrega ahora su particular versión de personajes muy civilizados por encima y muy degeneretes por debajo. Sólo que ahora, a la inglesa. O sea, todo bañado con tacitas de té.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Peter O'Toole. Las viejecitas medio consumidas que fueron a ver esta peli pensando en que era tan lindo hace 45 años el O'Toolcito ése, el que conquistaba a Audrey Hepburn en "Cómo robar un millón de dólares" o que con sus ojos azules llevaba tribus desérticas a la liberación en "Lawrence de Arabia", pueden haber hecho más que algún respingo, o peor aún, pueden haber sufrido un soponcio viéndole tan vejete degenerado, haciendo cosas como oliéndole los deditos pasados a chochi de la chica, o cosas así. Pero para el resto que apreciamos el talento actoral y no los perturbadores ojos azules (y también para los que ya estábamos prevenidos de que Peter O'Toole había envejecido como... bueno, como... viéndole como un gran actor, pero un penoso personaje, como el viejo de mierda Rey Príamo de "Troya" con Brad Pitt), su trabajo es fino y elegante a más no poder. Porque consigue vehicular muy bien su rol, dejando que los espectadores le cobren simpatía o antipatía según corresponda, y sin tratar de venderlo como un héroe o como una decrepitud ambulante. Gracias a él, esta peli no cae en la trampa de tantas pelis de "chico que hace tonterías porque una chica le obnubiló la razón", en la que el espectador termina cabreándose porque después de todo, él no habría hecho algo tan cretino como el prota, mientras que aquí, a pesar de que con dos dedos de frente el tipo está verdaderamente majareta, la actuación de O'Toole consigue transmitir la sensación de que es una persona de carne y hueso haciendo... bueno, haciendo lo que hace, pobre hombre, y de que en verdad en el mundo hay gentes así de... mejor no digo la palabra.


-- El resto está discretamente bien. La dirección de Roger Michell le da un punto especial de socarronería, con ese tinte de humor irónico tan british, en donde más que despertar la risa, te saca una sonrisa de complicidad, mientras que en los momentos dramáticos tampoco se pasa a lo lacrimógeno. Michell no se abandera por sus protagonistas, ni tampoco los condena. Los actores alrededor ponen también de su cosecha, construyendo personajes de verdad, y no meros arquetipos de toda la vida. La peli no tiene raptos de genialidad, y algunas soluciones son groseramente obvias (eso de invitar a la chica a ver una galería de arte para ver una pintura de Venus y empezar a llamarla Venus... tres cuartos de la novelística del siglo XX está construida con los mismos ingredientes), pero a pesar de esto, merced a su ejecución no brillante, pero sí muy bien ponderada, se deja ver más que bien.

-- Grandes secuencias a rescatar: la excursión a la tienda para comprarse ropa (sí, es un viejo de mierda y no se recata en eso), el enfrentamiento dialéctico entre el actor que cita a Shakespeare y la chica que cita a Kylie Minogue, la manerita en que la chica trata de despertar al vejete de mierda, la secuencia en que un vejete de mierda le corta las uñas de los pies a otro vejete de mierda... Lástima que esta peli llegó demasiado tarde, porque los guionistas de esa cosa con Estelle Getty ("Los años dorados", creo, ¿no?) podrían haber aprendido algo.

IDEAL PARA: Ver una peli más o menos corriente del subgénero "personaje degenerado degradándose a sí mismo porque le gusta degradarse a sí mismo", pero estupendamente servido por el arte de Peter O'Toole.

ENLACES.

-- (Ir a la página). Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página). Artículo en la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página). Comentario en Blog de Cine.
-- (Ir a la página). Comentario en Cineando.
-- (Ir a la página). Comentario en Ciao.
-- (Ir a la página). Comentario en MuchoCine.net.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español de España].



-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Primer encuentro entre el prota y la chica [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 1 de junio de 2008

"Mansacue" (2008).


-- "Mansacue". Chile. Año 2008.
-- Dirección: Marco Enríquez-Ominami.
-- Actuación: Carolina Oliva, Fernando Gómez-Rovira, Luis Dubó, Dayana Amigo, Claudia Pérez, Mauricio Pesutic, Sigrid Alegría, Cristian Riquelme, Anita Reeves, Peter Rock, Miguelo, Patricio Strahovsky, Julio González Littin, Tere Hales, Daniel Vilches, Beatriz Alegret, Chicho Azúa y Karen Doggenweiler.
-- Guión: Yusef Rumie. Idea original de Marco Enríquez Ominami y Cristián Warner.
-- Banda sonora: Jorge Arriagada.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una casa desierta, una mujer con grandes, ya saben, "ubres", llora sus penas. El calzonúo 'e su marido no ha sido capaz de darle todo lo que ella quería a cambio de una revolcadita, a saber, un buen tren de vida, comodidades, una vida sin preocupaciones... Pero él es bueno como el pan, pobre hombre (no, no lo compadezcan tanto, si es que está califa por la chica, y con el envase neumático de Carolina Oliva, era que no), trata de consolarla, consolarla, consolarla... Pero a ella no le va el "contigo pan y cebolla", sino hasta que descubre que el hombre de su vida se ha comprao el Kino premiao. El problema es que, ¡ups!, un accidente lo tiene cualquiera, el Kino se manda a volar solito... Y cae en una población rotosa, raska, pikante, última d'ordinaria puh-oye, pero en fin, se trata de churretecientos millones, un premio así no se tira, así es que para allá habrán de ir a ensuciarse los aspiracionales a ABC1... Y hacemos FFWD para pasar a la segunda parte de la peli, en donde vemos a un geólogo mamón (sí, esa fría casta de especialistas en los huesos de la Madre Tierra también pueden ser mamones, ¿y...?), empotrao arriba del Altiplano chileno, que de cobre ni pinta, pero que de pronto se saca el Kino... Y tendrá que lidiar con un pueblo con el cual no quiere compartir na-ni-ná del premio... Y con una chica que también lo quiere porque el dinero, "quien le trae al lado, es hermoso aunque sea fiero"...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Una de esas seriales de TV que trataron de levantar cabeza en el 2000, en Chile, se llamó "La vida es una lotería". La moda de los cortometrajes para series de TV se implantó con el mítico "Mea Culpa" de Carlos Pinto (ese programa en donde todos los delincuentes eran pobrecitos inocentes metidos en el lúgubre submundo de la marginalia, etcétera). "La vida es una lotería" también era de cortos, pero no de delincuentes (no siempre, al menos), sino de gente que se había sacado el premio mayor. Y el senador don Carlos Ominami... ¡Perdón, confundí al padre por el hijo! El señor Marco Enríquez-Ominami, decidió llevar la serie de TV al cine. Y salió esta peli. Que bien podría no haber salido. O bien podría haber salido igual. Porque se han visto cosas peores en el cine chileno. Y mejores también.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli no consigue despegarse de cierto estigma del cine chileno, esa veta culturetoide progrizquierdista de champaña de "tenemoh que reflejar los valoreh culturaleh de nuestrah Patriah, puh oye"... Y como ya estamos tapaos de pelis así, pues bien, no añade nada nuevo en ese terreno. Con dos historias complementarias (y un chiste final, para rellenar la secuencia de créditos, que no sé en otros países, pero en Chile está más repetido que Homero Simpson golpeándose la cabeza), trata de hacer algo así como retratar la suerte del chileno, como dice su réclame. O sea, estamos perpetuando el estereotipo del chileno siempre soñaor, con el gran golpe de fortuna que le va a cambiar la vida, y por qué no decirlo, haciendo cruel burla de eso (la gente debería trabajar en vez de soñar, vale, pero por otra parte, aquí en Chile con trabajo y sin recomendaciones no se llega a ninguna parte, así es que, ¿por qué privar a la inmensa masa de descastados del sistema de un sueñito opiáceo, al menos?). No quiero decir que la peli sea mala. Al menos tiene un nivel decente. Pero no pasará a la historia como la gran revolución del cine chileno. Es discreta, más o menos eficiente, ofrece entretención por un par de lucrecias (para los no chilenos: "lucrecia (sust.): por derivación de 'luca', dícese del billete de mil pesos"), la ves, te ríes, y después te olvidas. No me voy a mofar de eso. Con las pelis hollywoodenses andamos más o menos igual, así es que...

-- Si algún valor debo rescatar de esta peli, es que pone el dedo en la llaga, quizás no de manera certera, pero sí al menos entrelíneas, en el tema del clasismo, una proverbial lacra de los chilenos. Pueden creerme, en Chile impera la moral bárbara de "te cago porque puedo", lo que generalmente implica pertenecer a la casta superior (por tener dinero, por influencias, por parentescos, por tener buenas tetas y saber con quién usarlas, por saber patear bien una pelota de fútbol...). Y no es sólo propio de las élites, que podrían darse el lujo, si no moralmente, al menos de facto porque tienen el poder para eso. También el rotaje, los patipelaos de toda la vida, apenas tienen algo para joer al vecino (un puesto burocrático, el asiento de chofer en el autobús, una radio con 2000 Watts de salida), lo hacen, no por ganar nada en el proceso, sino simplemente por el gusto de ponerle la pata encima a alguien más desgraciao y más miserable que uno. Decir que Chile es una Patria acogedora y hermanada, es escribir ciencia ficción. Y como dice la canción, en Chile se "quiere al amigo cuando es forastero", si el forastero viene de Europa, y ojalá sea rubio de ojos azules. Si es un aimará todo negrito, olvídense. Me encantaría poder decir otra cosa de Chile mi Patria, pero desgraciadamente no puedo, y no puedo porque las cosas son de ese modo, como las describo, y es con vergüenza que debo admitir esto, de que mis compatriotas sean así. Y esta peli muestra muy bien ese afán de cagarse en el vecino: de las mujeres por manipular a sus hombres por la vía de ningunearlos y tratar de imponer las reglas del juego (y si no, no hay sexo... salvo cuando hay Kino premiado, porque si el otro tiene dinero, puede que se vaya con otra, y adios dinero...), de los ricos por ningunear a los pobres, de los pobres por devolverles la mano a los ricos cuando se puede, de los ciudadanos por despreciar a los pueblerinos, de los chilenos caucásicos por sobre las poblaciones sueltas. Se dice que esta peli es una comedia. Para mí, no tenía nada de comedia: tanto más me harían reir si hicieran una comedia sobre la morgue a la que llega un decapitado por un accidente de tránsito. Créanme que eso es menos espeluznante.

-- La ejecución en sí no pasa de discreta. Carolina Oliva, lejos sus días de fama cuando se comió con sus gloriosas lolas a Alvaro Rudolphy en "Sexo con amor", está ahí para poner carne en la parrilla (si por ella o por el caricaturesco guión, ni idea, la verdad). Dayana Amigo, en su primer salto a la pantalla grande, repite más o menos a la pata el papel de hijita sinvergüenza que hiciera en "Casado con hijos" (para los no chilenos: la versión chilena de "Matrimonio con hijos", en que Dayana Amigo hacía el rol que en la original hacía Christina Applegate, sólo que en clave más "tonta pilla" en vez de "tonta tonta"). Sigrid Alegría y Mauricio Pesutic están ahí casi de cameos, lo mismo que Daniel Vilches. Los actores masculinos protas simplemente no están convincentes, con el agravante de que nadie espera de ellos que luzcan carne, así es que ni por ese lado siquiera. La música trata de ser un poco evocadora de "Underground" de Emir Kusturica, y si salvamos la incoherencia de poner acordeones gitanos en escenas ambientadas en un pueblo 90% aimará, acompaña bien (aunque revela la vocación culturetoide del señor Enríquez-Ominami... ¡en fin!).

IDEAL PARA: Ver una livianita. Pero bien livianita.

ENLACES.

-- (Ir a la página). Sitio oficial.
-- (Ir a la página). Entrevista al director sobre la peli, en Radio Cooperativa.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli. En castellano.

"Gente decente" (2004)


-- "Gente decente". Chile. Año 2004.
-- Director: Edgardo Viereck.
-- Actuación: Luciano Cruz-Coke, Viviana Rodríguez, Katyna Huberman, Francisco Melo, Alejandro Trejo, Ramón Llao, Francisca Reiss, Adriano Castillo, Maité Pascal.
-- Guión: Edgardo Viereck.
-- Banda Sonora: Miguel Lara.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Así se sufre en esta vida. El pobrecillo Luciano Cruz-Coke, con un nombre rimbombante como Andrés Barros, está bien encamado con una perra bien perra, que le hace toda clase de cochinaditas. Resulta que como está a punto de casarse, sus amiguetes del bufete abogadil le regalan una nochecita de passióh con una de las finas. Todo debería haber quedado allí, pero nuestro abogado maravilla queda dado vuelta con el nuevo mundo de lujuria que le brinda la chica. Y no es para menos, porque su noviecita es la clase de chica que llama al phone diciendo "¡oye, siete y media, teníamos que ir donde los Fulánez, apúrate!", en vez de un cariñoso y gentil "oye, siete y media, ¿estás bien, no te pasó nada? Llámame para ir donde los Fulánez, amorcito..." (y las perras disfrazadas de damas con ese carácter, abundan). Y las cosas se ponen peor, porque la chica de la vida cara remata en la oficina de nuestro individuo y empieza a pedirle ayuda contra un tal Carlos. La petición de ayuda se hace cada vez más histérica, con llamados al departamento y toda la chimuchina, hasta que de pronto, fastidiado porque el asunto debe parar (y debe parársele con su noviecita, de paso), nuestro fértil abogado viaja al departamento de la chica... y la encuentra asesinada, y un fulano le pone la pistola en la cabeza, listo para volársela a la menor provocación. Ahora, la búsqueda de Carlos ya no será simplemente para cubrir huellas. Porque la siguiente en la nómina podría ser la noviecita linda e histérica, la que por cierto también podría tener los papeles más que manchados...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Una de las constantes lacras de los cineastas chilenos, y latinoamericanos en general, es su autoimpuesta obligación de ser voceros y denunciantes de todos los males sociales de Latinoamérica. Eso no está mal, en principio, pero es que los dizqueintelectuales culturetas de izquierda se lo han asumido con un zelotismo a ultranza que muy mal le ha hecho al arte latinoamericano en general. La idea es la siguiente: "nosotros somos intelectuales, y como intelectuales, somos más inteligentes que el resto, así es que tenemos el deber y obligación moral de mostrarles el camino a todos aquellos que son tontos, y por lo tanto, no piensan como nosotros, y nuestro cine debe ser una potente voz de denuncia social para combatir a Hollywood y su fábrica de estupidización mental que busca convertirnos a todos en oligofrénicos para mantener el Imperialismo Yanki en su lugar". Y luego se extrañan de que la gente prefiera ver una de robots que una de sus valiosas denuncias sociales. Esta peli en cuestión trata de ser un híbrido. O sea, es un policial, pero es un policial con mensajeh, ¿vioh usteh? Se llama "Gente decente" porque habla de cómo es la genteh de la altah, pueh, oigah usteh... La idea no es nueva. El Cine Noir nos ha entregado algunas grandes y pequeñas joyitas con la excusa del detective que explora el lado B de la sociedad, en filmes como "El sueño eterno" o "Mientras la ciudad duerme", que por cierto el director de esta peli debería haber visto para aprender algo; de hecho, si el Cine Noir pasó de ser producción hollywoodense al uso a canonizada con honores por los culturetas, es por su valor de "crítica social". Pero aquí...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Mmmm. Veamos. Partamos porque la trama policial es un asco. O sea, cuando después de cometido el asesinato descubres de inmediato y con un poco de reflexión quién es el asesino, es que algo anda mal. Y esto no es una de Columbo, por supuesto, en donde sabías quién era el cabrón, pero el suspenso estaba en cómo lo iban a pillar. ¡Es que esto está a la altura de una peli de las Shannon (Shannon Tweed o Shannon Whirry, tanto más da)! Y la parte de la crítica social emerge apenas en los últimos minutos, en lo que parece un apurado ajuste para justificar el título de la peli, y además para que los críticos digan que es una película con mensajeh, pueh, y no un policial del tres al cuarto. Yo en el lugar del guionista, hubiera mostrado el asesinato y el asesino casi de inmediato, hubiera basado el suspenso en el enfrentamiento de caracteres, y hubiera omitido lo bodriosa de la trama policial y potenciado la crítica social, y hubiera quedado como rey. Pero claro, así lo hubiera hecho yo, y a mi nadie me escucha. Después les va como les va. Como con esta peli, por ejemplo.

-- Bueno, Viviana Rodríguez y Katyna Huberman muestran carrocería. Y se ven francamente bien (la primera más que la segunda, si me preguntan). Lástima que eso dure los primeros veinte minutos de peli. Luego viene el asesinato, y nuestro buen Viereck se olvida de mostrarnos más filete. Así es que si van a ver a Viviana Rodríguez tirando, recuerden detener la peli después del asesinato para no perder su tiempo.

-- El aspecto formal, es que da lástima. Las locaciones son paupérrimas a más no poder, la cantidad de extras es mínima, y no se condice con lo que se supone es la opulencia y esplendor de la clase alta, lo que por supuesto no le hace bien al mensajeh de la pelih, ¿vioh? La dirección de actores brilla por su ineficiencia, destacando en particular por su mal desempeño justamente quien debía hacerlo mejor, o sea, el prota, Luciano Cruz-Coke, quien no luce convencido de nada en ningún minuto, y no transmite convencimiento ninguno. Lo dicho, puro Shannon.

IDEAL PARA: Ver una de Shannon Whirry a la chilena, y con mensajeh social, pueh oigah...

ENLACES.

-- (Ir a la página). Sitio oficial de la peli.
-- (Ir a la página). Entrevista del director a Radio Cooperativa.
-- (Ir a la página). Comentario en Mabuse.

VIDEOS.

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